/ martes 24 de noviembre de 2020

Alumnos de cristal

La pandemia de Covid-19 provocó que las instituciones educativas decidieran impartir clases en línea.

Dadas las condiciones, este método, desconocido para la gran mayoría de los docentes y alumnos, fue la única alternativa para salvar el ciclo escolar, sin embargo, el mecanismo ha destapado los bajos hornos del sistema educativo en México.

Como sabemos, en redes sociales han sido expuestos casos de abuso de autoridad y embestidas por parte de algunos “profes”. Sin dejar de reconocer que algunos son realmente agresiones, hay muchos que son intentos desesperados de los “profes” porque los alumnos dejen la negligencia y se comprometan con la clase.

Hoy, los alumnos están empoderados, no se les puede llamar la atención bajo ninguna forma o estilo porque de inmediato alegan violación a sus derechos humanos y afectaciones psicosociales. Son alumnos de cristal que se rompen al primer tono de voz elevado.

Sin importar si tienen conocimientos académicos, habilidades formativas y el carácter templado, no pueden ser reprobados, las autoridades educativas -de todos los sistemas y niveles- le dan preferencia al aspecto de cantidad por encima del de calidad.

Para nadie es un secreto que el nivel de la educación en nuestro país es deplorable, los resultados más recientes -2018- de la prueba PISA nos ubican, otra vez, muy por debajo del promedio de los países miembros de la OCDE. Sólo el 1 por ciento de los alumnos evaluados tiene capacidades de competir en los niveles más elevados en al menos un área de conocimiento (lectura, matemáticas, ciencias).

Los alumnos de hoy son los profesionistas que mañana exigirán una oportunidad en el mercado laboral, público y privado. Qué miedo!!!

La pandemia de Covid-19 provocó que las instituciones educativas decidieran impartir clases en línea.

Dadas las condiciones, este método, desconocido para la gran mayoría de los docentes y alumnos, fue la única alternativa para salvar el ciclo escolar, sin embargo, el mecanismo ha destapado los bajos hornos del sistema educativo en México.

Como sabemos, en redes sociales han sido expuestos casos de abuso de autoridad y embestidas por parte de algunos “profes”. Sin dejar de reconocer que algunos son realmente agresiones, hay muchos que son intentos desesperados de los “profes” porque los alumnos dejen la negligencia y se comprometan con la clase.

Hoy, los alumnos están empoderados, no se les puede llamar la atención bajo ninguna forma o estilo porque de inmediato alegan violación a sus derechos humanos y afectaciones psicosociales. Son alumnos de cristal que se rompen al primer tono de voz elevado.

Sin importar si tienen conocimientos académicos, habilidades formativas y el carácter templado, no pueden ser reprobados, las autoridades educativas -de todos los sistemas y niveles- le dan preferencia al aspecto de cantidad por encima del de calidad.

Para nadie es un secreto que el nivel de la educación en nuestro país es deplorable, los resultados más recientes -2018- de la prueba PISA nos ubican, otra vez, muy por debajo del promedio de los países miembros de la OCDE. Sólo el 1 por ciento de los alumnos evaluados tiene capacidades de competir en los niveles más elevados en al menos un área de conocimiento (lectura, matemáticas, ciencias).

Los alumnos de hoy son los profesionistas que mañana exigirán una oportunidad en el mercado laboral, público y privado. Qué miedo!!!