/ domingo 24 de febrero de 2019

Cierran puertas en el PAN a “candidatos” de Enríquez

Aunque divididos en sus preferencias rumbo a la definición de la candidatura a presidente municipal, en el PAN hay una coincidencia que podría unirlos, que es cerrar el paso a los aspirantes que “huelan” a José Ramón Enríquez.

En la contienda interna panista por la candidatura a la titularidad del Ayuntamiento de Durango, con el registro de los “joserristas” Claudia Hernández y Juan Quiñones junior, los panistas “puros” cierran filas para acuerpar las aspiraciones de Jorge Salum y José Antonio Ochoa, con la posibilidad de que al final surja una alianza de facto entre ellos, que impida la llegada de los enviados del primer edil.

Hay panistas que siguen a José Ramón Enríquez, a pesar de que hay una campaña al interior del PAN que destaca las supuestas agresiones del ahora jefe de la Comuna en contra del partido que lo llevó a la silla principal del Palacio de Escárzaga, al tratar de manera autoritaria y déspota a buena parte de los militantes de Acción Nacional.

Hay un reconocimiento de los panistas tradicionales a la capacidad y trayectoria de Claudia Hernández. Pero “el sello” de José Ramón Enríquez la convierte en inaceptable como candidato de AN a la Presidencia Municipal.

Mientras que el hijo de Juan Quiñones, dicen los panistas, carece de los méritos necesarios para estar en el ánimo de la militancia para el cargo que aspira, y además de que también trae la marca del actual presidente municipal.

Por ahora el panismo luce dividido en dos bandos. Incluso entre los que simpatizaban con Alfredo Herrera, considerado como “elizondista”, y que al final decidió no participar, hay unos que se han ladeado para con Ochoa como Paty Jiménez.

La competencia se dará entre Jorge Salum y José Antonio Ochoa. Al primero lo apoyan los panistas “pirrurris”, como los llaman al interior del Partido. Mientras que al segundo los denominados “de a pie”, y que se endilga a Elizondo Torres el calificativo que les puso de “huarachudos”.

La segmentación, que entre los simpatizantes de “talacha” de Gómez Morín hasta cierto punto lo consideran normal, se remarca con el ausentismo frecuente de Jorge Salum a quien no parecen interesarle los militantes, y ha depositado toda su confianza en el panismo considerado como radical que encabezan Rodolfo Elizondo Torres y Rómulo Campuzano.

La diputada federal Gina Campuzano, hermana de Rómulo, apoya las aspiraciones de José Antonio Ochoa, mientras que la regidora Minka, integrante de esta familia, está al lado de Salum.

Hay pláticas entre los grupos del PAN con el fin de tratar de llegar a un acuerdo para antes del 10 de marzo, fecha en que se realizará la jornada interna de voto directo para elegir al candidato que los representará en la elección constitucional del primer domingo de junio. El objetivo principal es obstaculizar a los afines de Enríquez, y después “ya veremos”, dicen algunos.

En la dirigencia panista hay confianza de que al final, cualquiera que sea el candidato, se verá fortalecido por la unidad de militantes y simpatizantes, y estar en condiciones positivas de dar la pelea ante la “ola morenista”, que está a la vanguardia en las tendencias de intención del voto, incluso aún sin saber quién será el candidato o candidata del partido que encumbró en la Presidencia de la República a López Obrador.

En el escenario electoral de Durango, todo parece indicar que en la elección constitucional para la Presidencia Municipal, prevalecerá la marca por encima de los “productos”, toda vez que en las preferencias por partido la ventaja de Morena sobre el PAN, no es insalvable, no así con el resto de los partidos que registran números muy reducidos.

Para que el PAN sea competitivo ante Morena, que registra en las encuestas los porcentajes más altos en las preferencias del voto, tendría que asegurar, mínimo, su voto duro, que en el pasado ha sido la base del triunfo en la capital duranguense.

Entre los panistas se especula que aún esperan señales del “primer panista” y jefe político de la entidad, para inclinar la balanza en favor de Salum u Ochoa, pero tal y como lo ha manifestado, hasta ahora se mantiene al margen del proceso.

Aunque divididos en sus preferencias rumbo a la definición de la candidatura a presidente municipal, en el PAN hay una coincidencia que podría unirlos, que es cerrar el paso a los aspirantes que “huelan” a José Ramón Enríquez.

En la contienda interna panista por la candidatura a la titularidad del Ayuntamiento de Durango, con el registro de los “joserristas” Claudia Hernández y Juan Quiñones junior, los panistas “puros” cierran filas para acuerpar las aspiraciones de Jorge Salum y José Antonio Ochoa, con la posibilidad de que al final surja una alianza de facto entre ellos, que impida la llegada de los enviados del primer edil.

Hay panistas que siguen a José Ramón Enríquez, a pesar de que hay una campaña al interior del PAN que destaca las supuestas agresiones del ahora jefe de la Comuna en contra del partido que lo llevó a la silla principal del Palacio de Escárzaga, al tratar de manera autoritaria y déspota a buena parte de los militantes de Acción Nacional.

Hay un reconocimiento de los panistas tradicionales a la capacidad y trayectoria de Claudia Hernández. Pero “el sello” de José Ramón Enríquez la convierte en inaceptable como candidato de AN a la Presidencia Municipal.

Mientras que el hijo de Juan Quiñones, dicen los panistas, carece de los méritos necesarios para estar en el ánimo de la militancia para el cargo que aspira, y además de que también trae la marca del actual presidente municipal.

Por ahora el panismo luce dividido en dos bandos. Incluso entre los que simpatizaban con Alfredo Herrera, considerado como “elizondista”, y que al final decidió no participar, hay unos que se han ladeado para con Ochoa como Paty Jiménez.

La competencia se dará entre Jorge Salum y José Antonio Ochoa. Al primero lo apoyan los panistas “pirrurris”, como los llaman al interior del Partido. Mientras que al segundo los denominados “de a pie”, y que se endilga a Elizondo Torres el calificativo que les puso de “huarachudos”.

La segmentación, que entre los simpatizantes de “talacha” de Gómez Morín hasta cierto punto lo consideran normal, se remarca con el ausentismo frecuente de Jorge Salum a quien no parecen interesarle los militantes, y ha depositado toda su confianza en el panismo considerado como radical que encabezan Rodolfo Elizondo Torres y Rómulo Campuzano.

La diputada federal Gina Campuzano, hermana de Rómulo, apoya las aspiraciones de José Antonio Ochoa, mientras que la regidora Minka, integrante de esta familia, está al lado de Salum.

Hay pláticas entre los grupos del PAN con el fin de tratar de llegar a un acuerdo para antes del 10 de marzo, fecha en que se realizará la jornada interna de voto directo para elegir al candidato que los representará en la elección constitucional del primer domingo de junio. El objetivo principal es obstaculizar a los afines de Enríquez, y después “ya veremos”, dicen algunos.

En la dirigencia panista hay confianza de que al final, cualquiera que sea el candidato, se verá fortalecido por la unidad de militantes y simpatizantes, y estar en condiciones positivas de dar la pelea ante la “ola morenista”, que está a la vanguardia en las tendencias de intención del voto, incluso aún sin saber quién será el candidato o candidata del partido que encumbró en la Presidencia de la República a López Obrador.

En el escenario electoral de Durango, todo parece indicar que en la elección constitucional para la Presidencia Municipal, prevalecerá la marca por encima de los “productos”, toda vez que en las preferencias por partido la ventaja de Morena sobre el PAN, no es insalvable, no así con el resto de los partidos que registran números muy reducidos.

Para que el PAN sea competitivo ante Morena, que registra en las encuestas los porcentajes más altos en las preferencias del voto, tendría que asegurar, mínimo, su voto duro, que en el pasado ha sido la base del triunfo en la capital duranguense.

Entre los panistas se especula que aún esperan señales del “primer panista” y jefe político de la entidad, para inclinar la balanza en favor de Salum u Ochoa, pero tal y como lo ha manifestado, hasta ahora se mantiene al margen del proceso.