/ miércoles 16 de enero de 2019

Columna liberal

Es bueno, es saludable y hasta obligado conocer la historia, mínimo la de nuestro país, para comprender que los grandes cambios o trasformaciones requieren también de grandes sacrificios como es el caso del actual desabasto de gasolina en una parte del territorio nacional.

El gran cambio que requería la nación en 1910 costó la pérdida de la vida de un millón de mexicanos, eso sin contar con las viudas, huérfanos y lisiados consecuencia de los muchos enfrentamientos y batallas a lo largo del nuestro territorio nacional y obviamente con el obligado estancamiento del progreso nacional, la escasez de alimentos, endeudamiento, pillaje y pobreza. Con ocho días de desabasto de combustibles nos estamos ahogando en un vaso de agua.

Un centrado conductor de un noticiero local opinaba con relación al combate al huachicoleo, (Huachi, de Huauchinango, Pue. y Col, planta de cultivo; lugar en ese municipio poblano sembrado de col donde se dio la primera ordeña o robo de combustible de los ductos de Pemex), de que la prensa no debe alarmar ni incitar a la población porque ello redunda en caos y desorden por aquello de las compras de pánico en las gasolinas originando marchas, bloqueos, protestas, etc.

Qué mal se ven aquellos como el dirigente nacional del PAN que “exige” al gobierno que resuelva de inmediato ese problema e informe de las estrategias y fechas para resolver el problema. Qué hipócritas, empezando por los panistas, quienes dieron margen para el inicio del robo de combustibles desde dentro a Pemex en los tiempos del gobierno panista de Vicente Fox, pasando por los de Felipe Calderón y agravándose en el de Peña Nieto.

Se hacen los que la virgen les habla, pero por si acaso les refrescaremos la memoria, aparte de un familiar cercano. Alejandro Hertz Manero era secretario de Seguridad Pública en esos tiempos del tal Fox y resulta que detectó que salían al extranjero barcos cargados con petróleo de contrabando sin reportarlo a Hacienda e igualmente salían pipas cargadas con gasolinas y diesel de las instalaciones de Pemex sin documentar y sin registro e iban a descargar en las diferentes estaciones expendedoras de los hidrocarburos en el territorio nacional, pero como se estaba atacando al gran negocio oficial y de particulares, los dueños de las gasolineras empezaron a protestar y amenazaron con cerrar todas las estaciones de servicio del país. ¿Resultado? Tuvo que renunciar el secretario de Seguridad, ¿más claro?

Ana Lilia Pérez es una valiente periodista que escribió el libro Camisas Azules, Manos Negras, en el cual y mediante un periodismo de investigación detalló y denunció la forma en que los panistas estaban saqueando a Pemex e igualmente en la revista Contra Línea en la cual ella es reportera hacía lo mismo y claro que eso desató la furia, persecución y amenazas de muerte del gobierno, por lo que tuvo qué vivir en el exilio por dos años, hoy, ya en México amplía sus denuncias en su libro El Cártel Negro. Ella, Carmen Aristegui, Jesusa Rodríguez, Anabel Hernández y otras, merecen nuestros reconocimientos por su valentía al ejercer un periodismo honesto, veraz y sin miedo de quienes se sienten afectados; otras quedaron en el camino como Regina de Proceso, Digna Ochoa, etc.

Qué criticable que un gran sector de la prensa sobre todo televisiva se lance duro y tupido contra el gobierno federal, especialmente contra López Obrador en su combate al robo de combustibles e incitan a los consumidores de gasolina, desencadenando o provocando el enardecimiento de la población en vez de conminarlos a soportar el temporal desabasto. Todo sacrificio y esfuerzo tiene un costo, el de esta ocasión son ocho o diez días sin gasolina, el de nuestra revolución fue de un millón de muertos y varios años de zozobra.

Se requiere no agarrarle grano a las iniciativas del gobierno federal como el caso del aeropuerto, las consultas, los despidos, el accidente del helicóptero de Moreno Valle y la gobernadora de Puebla, el combate al robo de gasolinas y lo que falta porque con esas conductas se está más que evidenciando que existen intereses obscuros para debilitar a López Obrador, aunque le vaya mal a México.

Esos intereses, algunos no tan obscuros como el negocio del huachicoleo están viéndose afectados al igual que muchos otros más y no sabemos esto hasta dónde vaya a parar.

En nuestra última entrega hacíamos un reconocimiento a mujeres y hombres que han merecido por su entrega, esfuerzo y méritos que les mencionemos públicamente y a la vez nos comprometimos en exhibir a quienes le han quedado a deber a la sociedad porque habitualmente son funcionarios a quienes se les paga y se les paga bien para que cumplan con su encomienda y existen algunos que se pasan de lanza haciendo un pésimo trabajo y por si eso fuera poco se han visto envueltos en actos de corrupción y escándalo.

Así que primero las damas y qué les parece si empezamos con nuestra villana preferida o sea Nora Loera de la Paz, quien respaldada por su partido el Verde Ecologista, llegó a desenvolverse sin pena ni gloria en ese instituto político, pero dados los compromisos políticos resultado de la alianza entre el PRI y el PVEM logró el nombramiento de delegada estatal de la Profepa.

Esos compromisos le valieron la permanencia en esa delegación no obstante su incompetencia apoyada por el último gobernador priista, evidenciada por su más que gris desempeño cuestionado además por su prepotencia e ignorancia en la materia, pues su perfil profesional no va acorde con las funciones encomendadas a ella en esa dependencia.

Más que documentado está su desprecio y aversión para con los grupos ecologistas a quienes ni vio ni los oyó, peor aún, se atrevió a agraviar, amenazar, reprimir y retener contra su voluntad al grupo ecologista liderado por la bióloga y doctora Ángeles Morales (luego les detallamos este negro episodio de Nora Loera), a otros grupos de plano los ignoró desoyendo sus propuestas y denuncias, negándose a proporcionar información y no contestar sus oficios.

Abandonó a su suerte a personas o grupos sociales que demandaron su intervención en problemas graves ecológicamente hablando, cayendo así en incumplimiento de su deber y obligación oficial con claros indicios de corrupción para favorecer a los presuntos responsables.

Como intuimos no estará de acuerdo Nora Loera con nuestras opiniones acerca de ella, posteriormente citaremos casos y fechas para que no nos diga que esto es puro chisme o imaginación con la intención de desprestigiarla.

Es bueno, es saludable y hasta obligado conocer la historia, mínimo la de nuestro país, para comprender que los grandes cambios o trasformaciones requieren también de grandes sacrificios como es el caso del actual desabasto de gasolina en una parte del territorio nacional.

El gran cambio que requería la nación en 1910 costó la pérdida de la vida de un millón de mexicanos, eso sin contar con las viudas, huérfanos y lisiados consecuencia de los muchos enfrentamientos y batallas a lo largo del nuestro territorio nacional y obviamente con el obligado estancamiento del progreso nacional, la escasez de alimentos, endeudamiento, pillaje y pobreza. Con ocho días de desabasto de combustibles nos estamos ahogando en un vaso de agua.

Un centrado conductor de un noticiero local opinaba con relación al combate al huachicoleo, (Huachi, de Huauchinango, Pue. y Col, planta de cultivo; lugar en ese municipio poblano sembrado de col donde se dio la primera ordeña o robo de combustible de los ductos de Pemex), de que la prensa no debe alarmar ni incitar a la población porque ello redunda en caos y desorden por aquello de las compras de pánico en las gasolinas originando marchas, bloqueos, protestas, etc.

Qué mal se ven aquellos como el dirigente nacional del PAN que “exige” al gobierno que resuelva de inmediato ese problema e informe de las estrategias y fechas para resolver el problema. Qué hipócritas, empezando por los panistas, quienes dieron margen para el inicio del robo de combustibles desde dentro a Pemex en los tiempos del gobierno panista de Vicente Fox, pasando por los de Felipe Calderón y agravándose en el de Peña Nieto.

Se hacen los que la virgen les habla, pero por si acaso les refrescaremos la memoria, aparte de un familiar cercano. Alejandro Hertz Manero era secretario de Seguridad Pública en esos tiempos del tal Fox y resulta que detectó que salían al extranjero barcos cargados con petróleo de contrabando sin reportarlo a Hacienda e igualmente salían pipas cargadas con gasolinas y diesel de las instalaciones de Pemex sin documentar y sin registro e iban a descargar en las diferentes estaciones expendedoras de los hidrocarburos en el territorio nacional, pero como se estaba atacando al gran negocio oficial y de particulares, los dueños de las gasolineras empezaron a protestar y amenazaron con cerrar todas las estaciones de servicio del país. ¿Resultado? Tuvo que renunciar el secretario de Seguridad, ¿más claro?

Ana Lilia Pérez es una valiente periodista que escribió el libro Camisas Azules, Manos Negras, en el cual y mediante un periodismo de investigación detalló y denunció la forma en que los panistas estaban saqueando a Pemex e igualmente en la revista Contra Línea en la cual ella es reportera hacía lo mismo y claro que eso desató la furia, persecución y amenazas de muerte del gobierno, por lo que tuvo qué vivir en el exilio por dos años, hoy, ya en México amplía sus denuncias en su libro El Cártel Negro. Ella, Carmen Aristegui, Jesusa Rodríguez, Anabel Hernández y otras, merecen nuestros reconocimientos por su valentía al ejercer un periodismo honesto, veraz y sin miedo de quienes se sienten afectados; otras quedaron en el camino como Regina de Proceso, Digna Ochoa, etc.

Qué criticable que un gran sector de la prensa sobre todo televisiva se lance duro y tupido contra el gobierno federal, especialmente contra López Obrador en su combate al robo de combustibles e incitan a los consumidores de gasolina, desencadenando o provocando el enardecimiento de la población en vez de conminarlos a soportar el temporal desabasto. Todo sacrificio y esfuerzo tiene un costo, el de esta ocasión son ocho o diez días sin gasolina, el de nuestra revolución fue de un millón de muertos y varios años de zozobra.

Se requiere no agarrarle grano a las iniciativas del gobierno federal como el caso del aeropuerto, las consultas, los despidos, el accidente del helicóptero de Moreno Valle y la gobernadora de Puebla, el combate al robo de gasolinas y lo que falta porque con esas conductas se está más que evidenciando que existen intereses obscuros para debilitar a López Obrador, aunque le vaya mal a México.

Esos intereses, algunos no tan obscuros como el negocio del huachicoleo están viéndose afectados al igual que muchos otros más y no sabemos esto hasta dónde vaya a parar.

En nuestra última entrega hacíamos un reconocimiento a mujeres y hombres que han merecido por su entrega, esfuerzo y méritos que les mencionemos públicamente y a la vez nos comprometimos en exhibir a quienes le han quedado a deber a la sociedad porque habitualmente son funcionarios a quienes se les paga y se les paga bien para que cumplan con su encomienda y existen algunos que se pasan de lanza haciendo un pésimo trabajo y por si eso fuera poco se han visto envueltos en actos de corrupción y escándalo.

Así que primero las damas y qué les parece si empezamos con nuestra villana preferida o sea Nora Loera de la Paz, quien respaldada por su partido el Verde Ecologista, llegó a desenvolverse sin pena ni gloria en ese instituto político, pero dados los compromisos políticos resultado de la alianza entre el PRI y el PVEM logró el nombramiento de delegada estatal de la Profepa.

Esos compromisos le valieron la permanencia en esa delegación no obstante su incompetencia apoyada por el último gobernador priista, evidenciada por su más que gris desempeño cuestionado además por su prepotencia e ignorancia en la materia, pues su perfil profesional no va acorde con las funciones encomendadas a ella en esa dependencia.

Más que documentado está su desprecio y aversión para con los grupos ecologistas a quienes ni vio ni los oyó, peor aún, se atrevió a agraviar, amenazar, reprimir y retener contra su voluntad al grupo ecologista liderado por la bióloga y doctora Ángeles Morales (luego les detallamos este negro episodio de Nora Loera), a otros grupos de plano los ignoró desoyendo sus propuestas y denuncias, negándose a proporcionar información y no contestar sus oficios.

Abandonó a su suerte a personas o grupos sociales que demandaron su intervención en problemas graves ecológicamente hablando, cayendo así en incumplimiento de su deber y obligación oficial con claros indicios de corrupción para favorecer a los presuntos responsables.

Como intuimos no estará de acuerdo Nora Loera con nuestras opiniones acerca de ella, posteriormente citaremos casos y fechas para que no nos diga que esto es puro chisme o imaginación con la intención de desprestigiarla.

miércoles 20 de marzo de 2019

Columna Liberal

miércoles 13 de marzo de 2019

Columna Liberal

miércoles 06 de marzo de 2019

COLUMNA LIBERAL

miércoles 27 de febrero de 2019

Columna liberal

miércoles 20 de febrero de 2019

Columna liberal

miércoles 13 de febrero de 2019

Columna liberal

miércoles 06 de febrero de 2019

Columna liberal

miércoles 30 de enero de 2019

Columna liberal

miércoles 23 de enero de 2019

Columna liberal

miércoles 16 de enero de 2019

Columna liberal

Cargar Más