/ miércoles 20 de febrero de 2019

Columna liberal

En días pasados nos tocó visitar la exhacienda de Santa Catalina de los Álamos, por el rumbo de Ignacio Ramírez, municipio de Guadalupe Victoria, y que hoy el poblado se llama Santa Catalina de Casia.

Pues de lo que fue esa hacienda ya no quedan más que bardas y paredes desmoronándose y obvio, ya sin techos, nada de lo que fue ese lugar en sus buenos tiempos en que los hacendados explotaban a la peonada y se daban una vida de reyes. Dicha hacienda era propiedad de la familia Martínez del Río, uno de cuyos miembros fue el primer esposo de doña Dolores del Río.

En contraste de esas ruinas, vimos una población a quien se le nota bonanza producto de su trabajo y esfuerzo en esas tierras en las cuales sus antepasados sólo eran unos miserables peones y gracias a la reforma agraria resultado de los movimientos sociales, hoy por las calles se ven pasar los plebes bien vestidos en motos, cuatrimotos y las pickup del papá, cuando allá por los siglos pasados sólo aspiraban sus ancestros a montarse en un burro y eso si bien les iba.

Esos cambios en favor de las clases sociales más débiles y desprotegidas no se dieron gratis por parte de los potentados ni de la noche a la mañana, fueron gracias a las luchas emprendidas por los grupos liberales quienes planificaron a través de diferentes periodos la forma de lograr sus objetivos, porque los grupos poderosos dueños del capital nunca cedieron por voluntad propia las mejoras y derechos que los grupos oprimidos merecían.

El emperador Maximiliano y su esposa visitaron en una ocasión una hacienda en el estado de Morelos y se percataron que los peones y sus familias no gozaban de atención médica, por lo que los emperadores le recomendaron al hacendado atender humanitariamente ese renglón en favor de sus miserables empleados. Le han de haber respondido en ese momento que sí, pero nunca le hicieron caso, situación prevaleciente en todas las demás haciendas. El único hacendado que sabemos tuvo iniciativa para mejorar la situación y en especial los sueldos de los empleados de las haciendas, fue Francisco I. Madero, quien conminó a los hacendados del norte de la República a ser más humanos con la peonada, sin lograr convencerlos.

Así fue como en los tiempos de Juárez, Madero y Carranza con los liberales siempre respaldándolos, luchando por México más justo para con el pueblo y la soberanía del país, siempre encontraron resistencia al igual que hoy que un presidente progresista busca beneficiar a los más necesitados, no faltan los dolidos por ver que se les acabó el mundo de la corrupción, el derroche y la impunidad y de inmediato han puesto el grito en el cielo; cómo dejar de percibir sueldos mensuales hasta de setecientos mil pesos. Cómo que ya no podrán hacer contratos multimillonarios amañados al amparo del poder donde se beneficiaron para asegurar un mundo de riqueza y opulencia hasta de sus nietos, etc. etc.

Todos esos políticos le lloran a ese stataus y manejan y dan cuerda a sus corifeos para que diariamente o mínimamente cada ocho días ataquen la obra y persona del presidente y a quienes le defienden, acusándolos y tildándolos de todo lo que en su pecho y podrido repertorio cuenten, por lo que al empuñar una pluma o pulsar una tecla en su malsana intención, de inmediato brota pus y es que además por sus venas corre la sucia y contaminada sangre de sus ancestros que llegaron desde la península ibérica a depredar todo lo que a su paso encontraron en lo que hoy es México y no pararon en robar y esclavizar y asesinar a nuestros antepasados, sino que además externaron que los indígenas tenían el grado de bestias o animales y aseguraron que carecían de alma y espíritu.

Tan es así la persistencia clasista de esas finísimas personas que aún siendo mexicanos y nacidos en este suelo patrio insisten en sus conductas discriminatorias como ése que dijo que estaba mal que hubieran nominado a esa “pinche india” para los premios de los Oscares.

Caen ellos en lo que en el libro del Filósofo de Güémez, (volumen que nos autografió el filósofo allá por un noviembre de 2011) y que se expresa así de esos de los que les estamos platicando. “A los poetas la inspiración les llega del cielo y otros lo pendejo ya lo traen de nacimiento”. “Solamente a los pendejos les hace falta la inteligencia” uno recomendado para esos que les viene a la medida el saco “está bien ser pendejo, pero con moderación”. “Los posgrados y doctorados sirven pa’ cometer….pendejadas más calificadas” Lo anterior partiendo de aquello que dice “El que se lleva se aguanta”.

Esas pobres mentes nunca alcanzarán a comprender o asimilar que los católicos todos pertenecemos a una secta porque los hindúes aseguran que en los vedas, o sea sus sagradas escrituras que datan de una antigüedad de más de diez mil años hablan de una divinidad, Dios o ser superior, que entonces y por consecuencia si fue primero el brahamanismo, el catolicismo es una secta de éste.

O hay quienes razonadamente dicen que la religión cristiana es una secta del judaísmo, porque ahí están sus raíces, en el antiguo y nuevo testamento. Pero aún existe otra verdad más profunda. Dicen los masones que su organización fue la primera en la humanidad en concebir y adorar a Dios y que si la masonería fuera una religión, que no lo es, entonces ésta sería la religión de religiones y las demás sólo serían sectas de ésta.

En otro asunto. ¿Para eso querían la estación de radio Estéreo Tecnológico? Ni modo doctor Enríquez, su suerte ya está echada, se le recomienda resina, agua y ajo, porque las candidaturas de Durango se definirán en México, donde con justicia puntea Nacho Aguado. Y aquí entre los panistas Salum del Palacio y sólo entre estas dos corrientes políticas se dará la lucha por la Alcaldía de Durango.

En días pasados nos tocó visitar la exhacienda de Santa Catalina de los Álamos, por el rumbo de Ignacio Ramírez, municipio de Guadalupe Victoria, y que hoy el poblado se llama Santa Catalina de Casia.

Pues de lo que fue esa hacienda ya no quedan más que bardas y paredes desmoronándose y obvio, ya sin techos, nada de lo que fue ese lugar en sus buenos tiempos en que los hacendados explotaban a la peonada y se daban una vida de reyes. Dicha hacienda era propiedad de la familia Martínez del Río, uno de cuyos miembros fue el primer esposo de doña Dolores del Río.

En contraste de esas ruinas, vimos una población a quien se le nota bonanza producto de su trabajo y esfuerzo en esas tierras en las cuales sus antepasados sólo eran unos miserables peones y gracias a la reforma agraria resultado de los movimientos sociales, hoy por las calles se ven pasar los plebes bien vestidos en motos, cuatrimotos y las pickup del papá, cuando allá por los siglos pasados sólo aspiraban sus ancestros a montarse en un burro y eso si bien les iba.

Esos cambios en favor de las clases sociales más débiles y desprotegidas no se dieron gratis por parte de los potentados ni de la noche a la mañana, fueron gracias a las luchas emprendidas por los grupos liberales quienes planificaron a través de diferentes periodos la forma de lograr sus objetivos, porque los grupos poderosos dueños del capital nunca cedieron por voluntad propia las mejoras y derechos que los grupos oprimidos merecían.

El emperador Maximiliano y su esposa visitaron en una ocasión una hacienda en el estado de Morelos y se percataron que los peones y sus familias no gozaban de atención médica, por lo que los emperadores le recomendaron al hacendado atender humanitariamente ese renglón en favor de sus miserables empleados. Le han de haber respondido en ese momento que sí, pero nunca le hicieron caso, situación prevaleciente en todas las demás haciendas. El único hacendado que sabemos tuvo iniciativa para mejorar la situación y en especial los sueldos de los empleados de las haciendas, fue Francisco I. Madero, quien conminó a los hacendados del norte de la República a ser más humanos con la peonada, sin lograr convencerlos.

Así fue como en los tiempos de Juárez, Madero y Carranza con los liberales siempre respaldándolos, luchando por México más justo para con el pueblo y la soberanía del país, siempre encontraron resistencia al igual que hoy que un presidente progresista busca beneficiar a los más necesitados, no faltan los dolidos por ver que se les acabó el mundo de la corrupción, el derroche y la impunidad y de inmediato han puesto el grito en el cielo; cómo dejar de percibir sueldos mensuales hasta de setecientos mil pesos. Cómo que ya no podrán hacer contratos multimillonarios amañados al amparo del poder donde se beneficiaron para asegurar un mundo de riqueza y opulencia hasta de sus nietos, etc. etc.

Todos esos políticos le lloran a ese stataus y manejan y dan cuerda a sus corifeos para que diariamente o mínimamente cada ocho días ataquen la obra y persona del presidente y a quienes le defienden, acusándolos y tildándolos de todo lo que en su pecho y podrido repertorio cuenten, por lo que al empuñar una pluma o pulsar una tecla en su malsana intención, de inmediato brota pus y es que además por sus venas corre la sucia y contaminada sangre de sus ancestros que llegaron desde la península ibérica a depredar todo lo que a su paso encontraron en lo que hoy es México y no pararon en robar y esclavizar y asesinar a nuestros antepasados, sino que además externaron que los indígenas tenían el grado de bestias o animales y aseguraron que carecían de alma y espíritu.

Tan es así la persistencia clasista de esas finísimas personas que aún siendo mexicanos y nacidos en este suelo patrio insisten en sus conductas discriminatorias como ése que dijo que estaba mal que hubieran nominado a esa “pinche india” para los premios de los Oscares.

Caen ellos en lo que en el libro del Filósofo de Güémez, (volumen que nos autografió el filósofo allá por un noviembre de 2011) y que se expresa así de esos de los que les estamos platicando. “A los poetas la inspiración les llega del cielo y otros lo pendejo ya lo traen de nacimiento”. “Solamente a los pendejos les hace falta la inteligencia” uno recomendado para esos que les viene a la medida el saco “está bien ser pendejo, pero con moderación”. “Los posgrados y doctorados sirven pa’ cometer….pendejadas más calificadas” Lo anterior partiendo de aquello que dice “El que se lleva se aguanta”.

Esas pobres mentes nunca alcanzarán a comprender o asimilar que los católicos todos pertenecemos a una secta porque los hindúes aseguran que en los vedas, o sea sus sagradas escrituras que datan de una antigüedad de más de diez mil años hablan de una divinidad, Dios o ser superior, que entonces y por consecuencia si fue primero el brahamanismo, el catolicismo es una secta de éste.

O hay quienes razonadamente dicen que la religión cristiana es una secta del judaísmo, porque ahí están sus raíces, en el antiguo y nuevo testamento. Pero aún existe otra verdad más profunda. Dicen los masones que su organización fue la primera en la humanidad en concebir y adorar a Dios y que si la masonería fuera una religión, que no lo es, entonces ésta sería la religión de religiones y las demás sólo serían sectas de ésta.

En otro asunto. ¿Para eso querían la estación de radio Estéreo Tecnológico? Ni modo doctor Enríquez, su suerte ya está echada, se le recomienda resina, agua y ajo, porque las candidaturas de Durango se definirán en México, donde con justicia puntea Nacho Aguado. Y aquí entre los panistas Salum del Palacio y sólo entre estas dos corrientes políticas se dará la lucha por la Alcaldía de Durango.

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