/ viernes 13 de agosto de 2021

Comentarios constitucionales

Tasa de homicidios


La tasa de homicidios en México, hasta el año de 2020, se mantiene igual que los dos años que le precedieron, es decir, 29 homicidios por cada 100 mil habitantes, según datos preliminares que difundió en Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

En efecto, ese órgano constitucional autónomo, el pasado 27 de julio de 2021, dio a conocer la cantidad de homicidios que se perpetraron el año anterior. La cifra ascendió a 36,579 personas privadas de su vida, lo cual varía en 106 y en 82 homicidios, en relación con 2018 y 2019, respectivamente, por lo que la tasa se mantiene igual.

Las entidades federativas con más homicidios son: Guanajuato con 5,373; Chihuahua con 3,467; Estado de México con 3,089; Baja California con 2,964 y Jalisco con 2,241. El que tuvo menos homicidios fue Yucatán con 72.

En los tres últimos periodos presidenciales (incluyendo el actual) se advierte una ola de violencia que parece no tener fin. A partir de 2009 que se perpetraron 19,803 homicidios, los años siguientes fueron de más de 20 mil y desde 2017 más de 30,000, y en los últimos tres años la cifra no baja de 36 mil, de ahí que se mantenga la tasa de homicidios.

Diferentes partidos políticos han llegado al poder con la promesa de disminuir los homicidios, pero, por el contrario, por lo general, han subido, pues la ola de violencia está incontenible, y en este año de 2021, las masacres continúan, sin que se vea la luz al final del túnel.

Con la finalidad de acabar con las masacres, el Estado mexicano ha adoptado diversas estrategias y realizada varias acciones. A continuación, se proporcionarán algunos ejemplos de instituciones policiacas que se han creado para combatir la inseguridad:

A. La Policía Federal, cuya ley se publicó el primero de junio de 2009, durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, a partir de una reestructuración de la Policía Federal preventiva que fue creada en el gobierno del presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, en 1999;

B. La Gendarmería, que fue anunciada con bombo y platillo como gran proyecto del entonces presidente Enrique Peña Nieto, pero fue dejado “en el camino”, tal como afirmó el Observatorio Nacional Ciudadano, pues al final del sexenio terminó formando parte de la Policía Federal, y

C. La Guardia Nacional fue creada durante el periodo presidencial de Andrés Manuel López Obrador, y la Policía Federal fue disuelta el 31 de diciembre de 2019. La Guardia Nacional debe articularse con las policías en un Modelo Nacional Policial y de Justicia Cívica, basado en un esquema subsidiario del ámbito local, además de las funciones que ejecuta en el ámbito federal.

Con los datos antes mencionados nos percatamos que, por lo general, no ha habido continuidad en las estrategias formuladas ni en las acciones llevadas a cabo, pues en México se politizan los diferentes ámbitos de la vida nacional, tal como sucede con la justicia y la seguridad pública.

Una vez que termina un periodo presidencial, los nuevos mandatarios, por distinguirse de sus antecesores, a las políticas púbicas no les han dado continuidad, y lo poco o mucho que se hubiera ganado, lo tiran por la borda y otra vez a comenzar de nuevo. Lo único que ha sido constante y se ha acrecentado es la intervención de la Fuerza Armada permanente en el ámbito de la seguridad pública.

Es verdad que no hay una solución única a tan grave problema, pues como es multifactorial, se necesita realizar un estudio holístico al respecto y realizar múltiples acciones articuladas por una estrategia adecuada, pero de lo que no me cabe la menor duda, es que la justicia y la seguridad pública no deben estar politizadas.

Tasa de homicidios


La tasa de homicidios en México, hasta el año de 2020, se mantiene igual que los dos años que le precedieron, es decir, 29 homicidios por cada 100 mil habitantes, según datos preliminares que difundió en Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

En efecto, ese órgano constitucional autónomo, el pasado 27 de julio de 2021, dio a conocer la cantidad de homicidios que se perpetraron el año anterior. La cifra ascendió a 36,579 personas privadas de su vida, lo cual varía en 106 y en 82 homicidios, en relación con 2018 y 2019, respectivamente, por lo que la tasa se mantiene igual.

Las entidades federativas con más homicidios son: Guanajuato con 5,373; Chihuahua con 3,467; Estado de México con 3,089; Baja California con 2,964 y Jalisco con 2,241. El que tuvo menos homicidios fue Yucatán con 72.

En los tres últimos periodos presidenciales (incluyendo el actual) se advierte una ola de violencia que parece no tener fin. A partir de 2009 que se perpetraron 19,803 homicidios, los años siguientes fueron de más de 20 mil y desde 2017 más de 30,000, y en los últimos tres años la cifra no baja de 36 mil, de ahí que se mantenga la tasa de homicidios.

Diferentes partidos políticos han llegado al poder con la promesa de disminuir los homicidios, pero, por el contrario, por lo general, han subido, pues la ola de violencia está incontenible, y en este año de 2021, las masacres continúan, sin que se vea la luz al final del túnel.

Con la finalidad de acabar con las masacres, el Estado mexicano ha adoptado diversas estrategias y realizada varias acciones. A continuación, se proporcionarán algunos ejemplos de instituciones policiacas que se han creado para combatir la inseguridad:

A. La Policía Federal, cuya ley se publicó el primero de junio de 2009, durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, a partir de una reestructuración de la Policía Federal preventiva que fue creada en el gobierno del presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, en 1999;

B. La Gendarmería, que fue anunciada con bombo y platillo como gran proyecto del entonces presidente Enrique Peña Nieto, pero fue dejado “en el camino”, tal como afirmó el Observatorio Nacional Ciudadano, pues al final del sexenio terminó formando parte de la Policía Federal, y

C. La Guardia Nacional fue creada durante el periodo presidencial de Andrés Manuel López Obrador, y la Policía Federal fue disuelta el 31 de diciembre de 2019. La Guardia Nacional debe articularse con las policías en un Modelo Nacional Policial y de Justicia Cívica, basado en un esquema subsidiario del ámbito local, además de las funciones que ejecuta en el ámbito federal.

Con los datos antes mencionados nos percatamos que, por lo general, no ha habido continuidad en las estrategias formuladas ni en las acciones llevadas a cabo, pues en México se politizan los diferentes ámbitos de la vida nacional, tal como sucede con la justicia y la seguridad pública.

Una vez que termina un periodo presidencial, los nuevos mandatarios, por distinguirse de sus antecesores, a las políticas púbicas no les han dado continuidad, y lo poco o mucho que se hubiera ganado, lo tiran por la borda y otra vez a comenzar de nuevo. Lo único que ha sido constante y se ha acrecentado es la intervención de la Fuerza Armada permanente en el ámbito de la seguridad pública.

Es verdad que no hay una solución única a tan grave problema, pues como es multifactorial, se necesita realizar un estudio holístico al respecto y realizar múltiples acciones articuladas por una estrategia adecuada, pero de lo que no me cabe la menor duda, es que la justicia y la seguridad pública no deben estar politizadas.