/ miércoles 6 de octubre de 2021

Comentarios constitucionales

Papeles de Pandora


Gracias a una investigación periodística podemos conocer qué personas tienen fortunas secretas que oscilan entre la legalidad y la ilegalidad, en paraísos fiscales que les protegen su anonimato y reducen sus cargas tributarias.

En efecto, en forma reciente se dio a conocer la investigación que realizaron más de 600 periodistas de 117 países bajo la coordinación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, la cual se basó en una filtración de documentos confidenciales de 14 despachos de abogados que están especializados en crear sociedades offshore en los llamados paraísos fiscales.

La palabra offshore la traducen como “costa afuera”, “a cierta distancia”, “alejado de la costa”, “ultramar”, y la usan para referirse a las actividades que se realizan fuera del territorio, a través de la creación de entidades en lugares en donde se protege el anonimato y las cargas fiscales no son tan duras como en el país de origen.

Lo anterior se convierte en problema si se ocultan fortunas de esa forma, para que sus dueños no declaren acerca de ellas a las autoridades fiscales en donde tienen su domicilio fiscal, lo que es en detrimento de las finanzas de esa nación.

Además, no se descarta que pudiera tratarse de dinero hecho ilícitamente.

En el periódico El País, se afirma que en una investigación realizada en 2017 se calculó que “un 10% del Producto Interior Bruto Mundial se encuentra en sociedades offshore”.

De ese tamaño es la cantidad de recursos que fluyen y que se pueden concretar, también en la adquisición de bienes inmuebles y muebles.

La investigación arrojó como resultado los nombres de personas que no son únicamente empresarios prominentes, sino también políticos encumbrados como jefes de Estado actuales, ex presidentes y hasta artistas y deportistas. Asimismo salió a relucir que una congregación religiosa ha hecho uso de sociedades offshore.

Basta citar un caso para enterarnos de la cantidad de recursos que se manejan. El primer ministro de la República Checa, de tinte populista, que se desgarra las vestiduras contra la corrupción, es mencionado como comprador de un castillo en la Costa Azul o Riviera Francesa, con cine y dos piscinas, a través de sociedades offshore.

No podían faltar, en lista de los “Papeles de Pandora”, personas de nacionalidad mexicana que han hecho sus fortunas en nuestro país, pero que las trasladan a las llamadas “jurisdicciones offshore”. Se encuentran más de tres mil mexicanos, obviamente, entre ellos hay políticos, que han servido tanto en el gobierno federal actual como en el anterior.

Lo que procede es realizar las investigaciones correspondientes para saber si quienes hicieron ese tipo de movimientos de capitales, actuaron con dolo para evadir obligaciones fiscales, omitiendo manifestarlos ante las autoridades del fisco y en sus declaraciones patrimoniales.

Con esta investigación y otras que se han llevado a cabo con antelación tanto en el ámbito internacional como nacional, no me cabe la menor duda de la importancia que tiene el periodismo para la democracia y el Estado de Derecho, suplen o complementan el papel de las autoridades estatales que se doblegan ante los poderosos o los encubren.

Por esa razón, los gobiernos autoritarios rechazan, obstaculizan y en ocasiones persiguen a las personas comprometidas con la verdad que ejercen con vocación el periodismo.

Con la investigación realizada se abrió la caja de Pandora, pero no como en la mitología griega que al abrirla escaparon todos los males del mundo, pero sí nos permite explicarnos una de las causas de la pobreza.

Papeles de Pandora


Gracias a una investigación periodística podemos conocer qué personas tienen fortunas secretas que oscilan entre la legalidad y la ilegalidad, en paraísos fiscales que les protegen su anonimato y reducen sus cargas tributarias.

En efecto, en forma reciente se dio a conocer la investigación que realizaron más de 600 periodistas de 117 países bajo la coordinación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, la cual se basó en una filtración de documentos confidenciales de 14 despachos de abogados que están especializados en crear sociedades offshore en los llamados paraísos fiscales.

La palabra offshore la traducen como “costa afuera”, “a cierta distancia”, “alejado de la costa”, “ultramar”, y la usan para referirse a las actividades que se realizan fuera del territorio, a través de la creación de entidades en lugares en donde se protege el anonimato y las cargas fiscales no son tan duras como en el país de origen.

Lo anterior se convierte en problema si se ocultan fortunas de esa forma, para que sus dueños no declaren acerca de ellas a las autoridades fiscales en donde tienen su domicilio fiscal, lo que es en detrimento de las finanzas de esa nación.

Además, no se descarta que pudiera tratarse de dinero hecho ilícitamente.

En el periódico El País, se afirma que en una investigación realizada en 2017 se calculó que “un 10% del Producto Interior Bruto Mundial se encuentra en sociedades offshore”.

De ese tamaño es la cantidad de recursos que fluyen y que se pueden concretar, también en la adquisición de bienes inmuebles y muebles.

La investigación arrojó como resultado los nombres de personas que no son únicamente empresarios prominentes, sino también políticos encumbrados como jefes de Estado actuales, ex presidentes y hasta artistas y deportistas. Asimismo salió a relucir que una congregación religiosa ha hecho uso de sociedades offshore.

Basta citar un caso para enterarnos de la cantidad de recursos que se manejan. El primer ministro de la República Checa, de tinte populista, que se desgarra las vestiduras contra la corrupción, es mencionado como comprador de un castillo en la Costa Azul o Riviera Francesa, con cine y dos piscinas, a través de sociedades offshore.

No podían faltar, en lista de los “Papeles de Pandora”, personas de nacionalidad mexicana que han hecho sus fortunas en nuestro país, pero que las trasladan a las llamadas “jurisdicciones offshore”. Se encuentran más de tres mil mexicanos, obviamente, entre ellos hay políticos, que han servido tanto en el gobierno federal actual como en el anterior.

Lo que procede es realizar las investigaciones correspondientes para saber si quienes hicieron ese tipo de movimientos de capitales, actuaron con dolo para evadir obligaciones fiscales, omitiendo manifestarlos ante las autoridades del fisco y en sus declaraciones patrimoniales.

Con esta investigación y otras que se han llevado a cabo con antelación tanto en el ámbito internacional como nacional, no me cabe la menor duda de la importancia que tiene el periodismo para la democracia y el Estado de Derecho, suplen o complementan el papel de las autoridades estatales que se doblegan ante los poderosos o los encubren.

Por esa razón, los gobiernos autoritarios rechazan, obstaculizan y en ocasiones persiguen a las personas comprometidas con la verdad que ejercen con vocación el periodismo.

Con la investigación realizada se abrió la caja de Pandora, pero no como en la mitología griega que al abrirla escaparon todos los males del mundo, pero sí nos permite explicarnos una de las causas de la pobreza.