/ jueves 21 de octubre de 2021

Comentarios constitucionales

Mujeres indígenas



Las mujeres indígenas forman parte del discurso oficial en la lucha por el relato histórico, hay propuestas que van desde erigir una escultura para sustituir la estatua de Colón como “acto descolonizador” hasta nombramientos en cargos públicos para promover su partición en la vida pública del país.

Hay quienes afirman que se trata únicamente de una estrategia discursiva que no conducirá a las reivindicaciones de ese grupo social. Por ejemplo, Yásnaya Elena A. Gil, maestra en Lingüística Hispana de la UNAM, argumenta sobre la importancia de desnudar el mecanismo narrativo de la frase “mujer indígena” como instrumento discursivo fácil para instrumentalizarlas.

En pleno fuego cruzado entre el grupo en el poder y sus opositores, es que se ha utilizado discursivamente la expresión “mujeres indígenas”. Recordemos que, en la Ciudad de México, la jefa de Gobierno propuso sustituir la estatua de Cristóbal Colón por la de una escultura indígena.

Desde la conmemoración de los 500 años del descubrimiento de América se han suscitado varios hechos de derribamiento de estatuas que recuerdan el orden colonial, por ejemplo, el 12 de octubre de 1992, en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, fue derribada la estatua del conquistador Diego de Mazariegos.

Formó parte del contexto en el que se hizo la propuesta de sustituir la estatua de Colón, el hecho de haber una convocatoria a una marcha para derribarla, además se denunció que había una conexión entre la cultura patriarcal y el colonialismo.

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México dio a conocer su propuesta el 5 de septiembre, Día Internacional de la Mujer Indígena, pero ante la carta firmada por 350 personas ligadas a la cultura, quienes pidieron que se formara un comité de mujeres de comunidades indígenas para elegir a la escultora que perteneciera a los pueblos originarios, se dio marcha atrás y se decidió que fuera un comité de expertos quien decida.

Hace unos días anunciaron que será la joven de Amajac, quien representa a “una mujer gobernante, no una deidad”, la que sustituirá a la estatua de Colón en la calle Reforma de la Ciudad de México.

Más aún, ante la inestabilidad en la que ha estado el CONAPRED debido al cambio de sus titulares, el presidente de la República anunció que propondrá una terna integrada por mujeres indígenas: una del pueblo wixárika de Jalisco, una tepehuana del sur de Durango y otra del pueblo de cucapá de Baja California. Lo cierto es que ha sido negativo que durante más de un año no se haya designado titular del CONAPRED.

En otro caso, también anunció el titular del Poder Ejecutivo que propondría a una mujer poeta indígena del Istmo para ocupar el área cultural de la embajada en España, luego de la salida de la anterior titular a quien sus detractores consideraron que estaba ligada con un grupo de intelectuales que estiman es opositor al grupo en el poder.

De los ejemplos antes mencionados se advierte que, en efecto, en el discurso oficial se hace referencia a la mujer indígena y se le pretende posicionar de diferentes maneras, pero, el cuestionamiento está presente, ¿es una mera estrategia discursiva para instrumentalizar a la mujer indígena?

Para evaluar objetivamente los acontecimientos, es menester que éstos sean concatenados entre sí, por ejemplo, ligar los discursos mencionados y sus resultados con lo que acontezca con los megaproyectos que se pretenden poner en marcha y las tierras comunales y ejidales que pertenecen a los pueblos indígenas. Los hechos hablarán por sí mismos y el paso del tiempo nos permitirá valorarlos en su integridad.

Mujeres indígenas



Las mujeres indígenas forman parte del discurso oficial en la lucha por el relato histórico, hay propuestas que van desde erigir una escultura para sustituir la estatua de Colón como “acto descolonizador” hasta nombramientos en cargos públicos para promover su partición en la vida pública del país.

Hay quienes afirman que se trata únicamente de una estrategia discursiva que no conducirá a las reivindicaciones de ese grupo social. Por ejemplo, Yásnaya Elena A. Gil, maestra en Lingüística Hispana de la UNAM, argumenta sobre la importancia de desnudar el mecanismo narrativo de la frase “mujer indígena” como instrumento discursivo fácil para instrumentalizarlas.

En pleno fuego cruzado entre el grupo en el poder y sus opositores, es que se ha utilizado discursivamente la expresión “mujeres indígenas”. Recordemos que, en la Ciudad de México, la jefa de Gobierno propuso sustituir la estatua de Cristóbal Colón por la de una escultura indígena.

Desde la conmemoración de los 500 años del descubrimiento de América se han suscitado varios hechos de derribamiento de estatuas que recuerdan el orden colonial, por ejemplo, el 12 de octubre de 1992, en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, fue derribada la estatua del conquistador Diego de Mazariegos.

Formó parte del contexto en el que se hizo la propuesta de sustituir la estatua de Colón, el hecho de haber una convocatoria a una marcha para derribarla, además se denunció que había una conexión entre la cultura patriarcal y el colonialismo.

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México dio a conocer su propuesta el 5 de septiembre, Día Internacional de la Mujer Indígena, pero ante la carta firmada por 350 personas ligadas a la cultura, quienes pidieron que se formara un comité de mujeres de comunidades indígenas para elegir a la escultora que perteneciera a los pueblos originarios, se dio marcha atrás y se decidió que fuera un comité de expertos quien decida.

Hace unos días anunciaron que será la joven de Amajac, quien representa a “una mujer gobernante, no una deidad”, la que sustituirá a la estatua de Colón en la calle Reforma de la Ciudad de México.

Más aún, ante la inestabilidad en la que ha estado el CONAPRED debido al cambio de sus titulares, el presidente de la República anunció que propondrá una terna integrada por mujeres indígenas: una del pueblo wixárika de Jalisco, una tepehuana del sur de Durango y otra del pueblo de cucapá de Baja California. Lo cierto es que ha sido negativo que durante más de un año no se haya designado titular del CONAPRED.

En otro caso, también anunció el titular del Poder Ejecutivo que propondría a una mujer poeta indígena del Istmo para ocupar el área cultural de la embajada en España, luego de la salida de la anterior titular a quien sus detractores consideraron que estaba ligada con un grupo de intelectuales que estiman es opositor al grupo en el poder.

De los ejemplos antes mencionados se advierte que, en efecto, en el discurso oficial se hace referencia a la mujer indígena y se le pretende posicionar de diferentes maneras, pero, el cuestionamiento está presente, ¿es una mera estrategia discursiva para instrumentalizar a la mujer indígena?

Para evaluar objetivamente los acontecimientos, es menester que éstos sean concatenados entre sí, por ejemplo, ligar los discursos mencionados y sus resultados con lo que acontezca con los megaproyectos que se pretenden poner en marcha y las tierras comunales y ejidales que pertenecen a los pueblos indígenas. Los hechos hablarán por sí mismos y el paso del tiempo nos permitirá valorarlos en su integridad.