/ lunes 11 de octubre de 2021

Comunicado de la sección 44 del SNTE

A través de las redes sociales, llegó a mis manos un comunicado con fecha seis de octubre del año que corre, del cual se hace responsable el secretario general de la Sección 44 del SNTE, cuya firma al final da fe de la validez oficial de su contenido.

Desde luego que dicho documento no obedece a la voluntad estricta del susodicho firmante, ya que al final se descubre el dolo que lo obligan a hacer del conocimiento a las bases de una más de sus negociaciones, donde la espontaneidad y entrega campearon a favor de la aseguradora y que si no hubiera sido por los mensajes que él estigmatiza como negativos y que prohíbe creerles, nuestro derecho a ser informados hubiera brillado por su ausencia.

Desde hace mucho tiempo que los dirigentes de la Sección 44, empuñan el sable con el que primero matan y después viriguan, adagio que aplica perfectamente en este momento, ya que actuaron alevosa y ventajosamente, bajo el imposible divino de que “palo dado ni Dios los quita”

Y ahí está ya la fechoría consumada sin haber consensado el descuento con los afectados, aduciendo que próximamente les informarán y que por lo pronto se den por bien servidos, saber que los endeudaron hoy y mañana les dirán de qué.

O sea que como buenos charros que son, nunca el becerro los tumba, porque siempre lo montan antes de nacer.

Por lo pronto en dicho comunicado les describen una serie de ventajas que se han logrado con la aseguradora GNP, donde se da preponderancia a la audacia del secretario general como negociador, porque ha logrado que la aseguradora en mención sea benevolente con las bases que él representa. Pero el éxito se extingue cuando los seguros no aumentan un centavo, pero sí se eleva el costo de la cotización a 1.46 por ciento.

Sin duda que dicho comunicado demuestra la debilidad y traición de un líder totalmente desubicado, ya que negociar en lo oscurito y mantener a cubierto la información, se deduce que el gato que yacían encerrado en su haber, no era de pequeñas dimensiones.

Por eso, si antes era posible prever más de lo mismo, ahora con estas transas nos ha enfilado a lo peor de lo mismo, porque su escrito es fiel testimonio de que entregan todo a cambio de nada.

Para nadie es desconocido que este comité ha sido pésimo para defender los derechos de los trabajadores, pero muy efectivo para entregarlos vía express, cuando el patrón así lo requiere.

Años y años simulando que luchan para el rescate de pago de los quinquenios; en cambio bastó que la aseguradora les tronara los dedos para que el descuento a los docentes se hiciera efectivo, pasando por alto su consentimiento y lo más grave; abusando de la confianza que muchos maestros ya no les tienen.

Y es que a los dirigentes les encanta el dinero mal habido y a raudales y baste de botón de muestra las entradas que amasa el secretario general: el sueldazo que percibe de las cuotas sindicales por su nefando liderazgo, la gruesa gratificación que le otorga el Fondo de la Vivienda (FOVI), el salario de sus dos plazas con claves altas de carrerea, más los moches, como el que sin duda acaba de recibir , para que el magisterio recibiera la puñalada trapera, de la que se ufana en su escrito, ser el único para asestarla.

Negociar sin consultar a las bases no tiene nombre, pero si tiene precio y obvio que lo cobran aquellos que se quedan callados, como esta vez, hasta que la sospecha reventó el botín, cuyo ruido no pudieron evitar, aunque descalificaran y culparan de opositores políticos, a quienes tienen el derecho de cuestionar los descuentos que en ausencia y a sus espaldas aplicaron arbitrariamente a sus salarios.

Esta misma acción nos la aplicó el comité anterior, cultura que por supuesto no es fácil desterrar, dado que nadie ignora que disponer del dinero ajeno es el mejor negocio y para salir ilesos y con los bolsillos repletos, basta que se hagan los ofendidos, en lugar de pedir disculpas a aquellos que fueron víctimas de sus atracos, bajo las urgencias ficticias, ante las cuales confeccionaron manga ancha para disponer del salario de los docentes.

A través de las redes sociales, llegó a mis manos un comunicado con fecha seis de octubre del año que corre, del cual se hace responsable el secretario general de la Sección 44 del SNTE, cuya firma al final da fe de la validez oficial de su contenido.

Desde luego que dicho documento no obedece a la voluntad estricta del susodicho firmante, ya que al final se descubre el dolo que lo obligan a hacer del conocimiento a las bases de una más de sus negociaciones, donde la espontaneidad y entrega campearon a favor de la aseguradora y que si no hubiera sido por los mensajes que él estigmatiza como negativos y que prohíbe creerles, nuestro derecho a ser informados hubiera brillado por su ausencia.

Desde hace mucho tiempo que los dirigentes de la Sección 44, empuñan el sable con el que primero matan y después viriguan, adagio que aplica perfectamente en este momento, ya que actuaron alevosa y ventajosamente, bajo el imposible divino de que “palo dado ni Dios los quita”

Y ahí está ya la fechoría consumada sin haber consensado el descuento con los afectados, aduciendo que próximamente les informarán y que por lo pronto se den por bien servidos, saber que los endeudaron hoy y mañana les dirán de qué.

O sea que como buenos charros que son, nunca el becerro los tumba, porque siempre lo montan antes de nacer.

Por lo pronto en dicho comunicado les describen una serie de ventajas que se han logrado con la aseguradora GNP, donde se da preponderancia a la audacia del secretario general como negociador, porque ha logrado que la aseguradora en mención sea benevolente con las bases que él representa. Pero el éxito se extingue cuando los seguros no aumentan un centavo, pero sí se eleva el costo de la cotización a 1.46 por ciento.

Sin duda que dicho comunicado demuestra la debilidad y traición de un líder totalmente desubicado, ya que negociar en lo oscurito y mantener a cubierto la información, se deduce que el gato que yacían encerrado en su haber, no era de pequeñas dimensiones.

Por eso, si antes era posible prever más de lo mismo, ahora con estas transas nos ha enfilado a lo peor de lo mismo, porque su escrito es fiel testimonio de que entregan todo a cambio de nada.

Para nadie es desconocido que este comité ha sido pésimo para defender los derechos de los trabajadores, pero muy efectivo para entregarlos vía express, cuando el patrón así lo requiere.

Años y años simulando que luchan para el rescate de pago de los quinquenios; en cambio bastó que la aseguradora les tronara los dedos para que el descuento a los docentes se hiciera efectivo, pasando por alto su consentimiento y lo más grave; abusando de la confianza que muchos maestros ya no les tienen.

Y es que a los dirigentes les encanta el dinero mal habido y a raudales y baste de botón de muestra las entradas que amasa el secretario general: el sueldazo que percibe de las cuotas sindicales por su nefando liderazgo, la gruesa gratificación que le otorga el Fondo de la Vivienda (FOVI), el salario de sus dos plazas con claves altas de carrerea, más los moches, como el que sin duda acaba de recibir , para que el magisterio recibiera la puñalada trapera, de la que se ufana en su escrito, ser el único para asestarla.

Negociar sin consultar a las bases no tiene nombre, pero si tiene precio y obvio que lo cobran aquellos que se quedan callados, como esta vez, hasta que la sospecha reventó el botín, cuyo ruido no pudieron evitar, aunque descalificaran y culparan de opositores políticos, a quienes tienen el derecho de cuestionar los descuentos que en ausencia y a sus espaldas aplicaron arbitrariamente a sus salarios.

Esta misma acción nos la aplicó el comité anterior, cultura que por supuesto no es fácil desterrar, dado que nadie ignora que disponer del dinero ajeno es el mejor negocio y para salir ilesos y con los bolsillos repletos, basta que se hagan los ofendidos, en lugar de pedir disculpas a aquellos que fueron víctimas de sus atracos, bajo las urgencias ficticias, ante las cuales confeccionaron manga ancha para disponer del salario de los docentes.