/ domingo 28 de febrero de 2021

¿Con el semáforo amarillo, ya salimos de la crisis sanitaria?

Hasta este momento, ningún país, ni siquiera China o Estados Unidos, ha dicho cuándo sucederá esto. Por supuesto, el anuncio del gobernador José Rosas Aispuro Torres para declarar semáforo amarillo en todo el estado no significa, por ejemplo, el regreso en automático a clases presenciales en el sector público y privado. Por el tema de la pandemia, los tres órdenes de gobierno, federal, estatal y municipal, en ocasiones, se ven presionados por grupos económicos muy fuertes que les exigen la reactivación económica, que los rescaten con recursos públicos, condonación de impuestos y otras linduras, sin tomar en cuenta que la responsabilidad del Estado es proteger la vida y la salud de los mexicanos. Las autoridades del sector salud han sido muy claras al decirnos el significado del color amarillo del semáforo.

Más tardó el gobierno del Estado en anunciar el color amarillo del semáforo, que las escuelas y colegios privados pedir el regreso a clases de manera presencial. Como dicen en Argentina: sencillito. Todos sabemos que las escuelas, universidades y colegios privados trabajan de manera virtual y, por supuesto, cobran puntualmente las cuotas mensuales. ¿Entonces, cuál es la prisa? ¿Habrá acaso negocios que sólo se pueden hacer asistiendo los alumnos de manera presencial? Las máximas autoridades en estos temas son: la Secretaría de Educación Pública, la Secretaría de Salud y la Secretaría General de Gobierno, encargada de operar los acuerdos a que se lleguen con todos los sectores involucrados. Con defectos y virtudes, la educación virtual ha funcionado, y eso ha evitado millones de contagios y cientos de muertes.

Y ya que andamos por los rumbos de la Secretaría General de Gobierno, el secretario Héctor Flores Avalos tiene ventaja para operar la política del gobierno al interior del Estado, por no pertenecer a ningún grupo de interés del círculo cercano de quien despacha y toma las decisiones en el Bicentenario. Ha de pensar el secretario general de Gobierno que, quedando bien con Dios, los santos no importan. Esta tesis demuestra que pensar en el futuro político cuesta muy caro, tan caro que los que aspiran a un puesto de elección popular se quedan “colgados de la brocha”. Moraleja: no te enfrentes con la mano que te da de comer. Mucho tendrá que hacer el secretario para aterrizar acuerdos con todos los sectores en tiempos de pandemia, y, por si fuera poco, la pandemia electoral.

Nosotros como ciudadanos y sociedad confiamos en la correcta aplicación de los decretos federales, estatales y municipales. También en que las decisiones que se tomen para reactivar la economía con el semáforo amarillo sean las indicadas. Se deben tomar en cuenta las experiencias en otros países que han regresado a clases presenciales y luego se regresan a semáforo rojo. El Estado tiene facultades constitucionales y legales para el manejo de todos los colores del semáforo, con el objetivo de dar equilibrio a las actividades no esenciales y las esenciales, con la idea de tener acuerdos con los sectores productivos para no poner en riesgo la vida y la salud de los ciudadanos. No se trata de poner entre la espada y la pared al gobierno para proteger intereses económicos muy particulares de unos cuantos. Usted recordará la frase del gobernador del Estado José Rosas Aispuro Torres: “nada ni nadie, sobre el Estado de Derecho”.

Hasta este momento, ningún país, ni siquiera China o Estados Unidos, ha dicho cuándo sucederá esto. Por supuesto, el anuncio del gobernador José Rosas Aispuro Torres para declarar semáforo amarillo en todo el estado no significa, por ejemplo, el regreso en automático a clases presenciales en el sector público y privado. Por el tema de la pandemia, los tres órdenes de gobierno, federal, estatal y municipal, en ocasiones, se ven presionados por grupos económicos muy fuertes que les exigen la reactivación económica, que los rescaten con recursos públicos, condonación de impuestos y otras linduras, sin tomar en cuenta que la responsabilidad del Estado es proteger la vida y la salud de los mexicanos. Las autoridades del sector salud han sido muy claras al decirnos el significado del color amarillo del semáforo.

Más tardó el gobierno del Estado en anunciar el color amarillo del semáforo, que las escuelas y colegios privados pedir el regreso a clases de manera presencial. Como dicen en Argentina: sencillito. Todos sabemos que las escuelas, universidades y colegios privados trabajan de manera virtual y, por supuesto, cobran puntualmente las cuotas mensuales. ¿Entonces, cuál es la prisa? ¿Habrá acaso negocios que sólo se pueden hacer asistiendo los alumnos de manera presencial? Las máximas autoridades en estos temas son: la Secretaría de Educación Pública, la Secretaría de Salud y la Secretaría General de Gobierno, encargada de operar los acuerdos a que se lleguen con todos los sectores involucrados. Con defectos y virtudes, la educación virtual ha funcionado, y eso ha evitado millones de contagios y cientos de muertes.

Y ya que andamos por los rumbos de la Secretaría General de Gobierno, el secretario Héctor Flores Avalos tiene ventaja para operar la política del gobierno al interior del Estado, por no pertenecer a ningún grupo de interés del círculo cercano de quien despacha y toma las decisiones en el Bicentenario. Ha de pensar el secretario general de Gobierno que, quedando bien con Dios, los santos no importan. Esta tesis demuestra que pensar en el futuro político cuesta muy caro, tan caro que los que aspiran a un puesto de elección popular se quedan “colgados de la brocha”. Moraleja: no te enfrentes con la mano que te da de comer. Mucho tendrá que hacer el secretario para aterrizar acuerdos con todos los sectores en tiempos de pandemia, y, por si fuera poco, la pandemia electoral.

Nosotros como ciudadanos y sociedad confiamos en la correcta aplicación de los decretos federales, estatales y municipales. También en que las decisiones que se tomen para reactivar la economía con el semáforo amarillo sean las indicadas. Se deben tomar en cuenta las experiencias en otros países que han regresado a clases presenciales y luego se regresan a semáforo rojo. El Estado tiene facultades constitucionales y legales para el manejo de todos los colores del semáforo, con el objetivo de dar equilibrio a las actividades no esenciales y las esenciales, con la idea de tener acuerdos con los sectores productivos para no poner en riesgo la vida y la salud de los ciudadanos. No se trata de poner entre la espada y la pared al gobierno para proteger intereses económicos muy particulares de unos cuantos. Usted recordará la frase del gobernador del Estado José Rosas Aispuro Torres: “nada ni nadie, sobre el Estado de Derecho”.

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