/ jueves 15 de julio de 2021

Cubre la hipoteca con seguros de vida e incapacidad total

El pago de la casa no tiene por qué ser otra causa de aflicción para las familias al fallecer el titular de un crédito hipotecario, sobre todo porque este tipo de préstamos poseen un seguro de vida e incapacidad total.

El Seguro Hipotecario de Vida es aquel que en caso de muerte o incapacidad del titular cubre el capital pendiente de pago que hubiera en el momento de producirse el siniestro. Aunque podría tener mucho sentido que este seguro cubra la vida total del préstamo, normalmente a las entidades financieras sólo les preocupará un periodo menor, usualmente en el entorno de los 10 primeros años.

El comprador debería valorar la conveniencia o no de esta cobertura, de si se ajusta a sus propias necesidades o si con un periodo mayor, incluso hasta la edad en la que este instrumento deja de estar disponible (generalmente entre los 70 y 75 años, dependiendo de la compañía aseguradora) se verían mejor atendidas sus necesidades.

Por lo general, los clientes desconocen que los créditos hipotecarios cuentan con varios seguros ligados al mismo, pero para hacerlos válidos es necesario que el trabajador que cuente con un empréstito, esté al corriente con sus mensualidades, y adicionalmente, se requiere que haya sido aprobada la reclamación por parte de la aseguradora.

Normalmente el seguro de vida cubre el monto total del préstamo que le otorgaron, por lo que en caso de fallecer el titular, la deuda queda cubierta en su totalidad y adicionalmente los familiares reciben el total de las mensualidades que ya fueron pagadas.

El Seguro Hipotecario, cualquiera que sea el riesgo cubierto, tiene como objeto principal satisfacer el servicio a la deuda hipotecaria asumida por el cliente y como la deuda que se quiere proteger disminuye según pasa el tiempo, existe en muchas compañías del sector la opción de contratar un seguro hipotecario de vida de capital decreciente.

Con este tipo de cobertura si el fallecimiento se produce en un momento temprano del préstamo el importe desembolsado por la aseguradora será substancialmente mayor que si esta circunstancia llegara a producirse en los últimos años del préstamo. Al ser la prima a pagar proporcional al capital a cubrir la reducción del costo total del seguro pudiera reducirse de forma substancial.

Algunas instituciones bancarias manejan esquemas más austeros, en los que solamente se cubra el saldo insoluto vigente al momento de ocurrir el siniestro y la contratación de dicha póliza por parte de los usuarios no es opcional, porque todos los clientes están obligados a contratarlos ya sea con el banco o con alguna institución por fuera.

Además de la póliza de vida, también son obligatorios los seguros de daños y el de desempleo y también algunos bancos ofrecen un “plus” al incluir asistencia en el hogar, que pueden llegar a cubrir eventos de plomería, vidriería, cerrajería y electricidad por hasta dos eventos anuales.

Incluso, hay instituciones que ofrecen la cobertura de responsabilidad civil, por lo que en el caso del seguro de daños, es muy común que sucedan situaciones en el hogar en las cuales pudiéramos hacer uso de este seguro, aunque por falta de conocimiento no solemos utilizarlos.

El pago de la casa no tiene por qué ser otra causa de aflicción para las familias al fallecer el titular de un crédito hipotecario, sobre todo porque este tipo de préstamos poseen un seguro de vida e incapacidad total.

El Seguro Hipotecario de Vida es aquel que en caso de muerte o incapacidad del titular cubre el capital pendiente de pago que hubiera en el momento de producirse el siniestro. Aunque podría tener mucho sentido que este seguro cubra la vida total del préstamo, normalmente a las entidades financieras sólo les preocupará un periodo menor, usualmente en el entorno de los 10 primeros años.

El comprador debería valorar la conveniencia o no de esta cobertura, de si se ajusta a sus propias necesidades o si con un periodo mayor, incluso hasta la edad en la que este instrumento deja de estar disponible (generalmente entre los 70 y 75 años, dependiendo de la compañía aseguradora) se verían mejor atendidas sus necesidades.

Por lo general, los clientes desconocen que los créditos hipotecarios cuentan con varios seguros ligados al mismo, pero para hacerlos válidos es necesario que el trabajador que cuente con un empréstito, esté al corriente con sus mensualidades, y adicionalmente, se requiere que haya sido aprobada la reclamación por parte de la aseguradora.

Normalmente el seguro de vida cubre el monto total del préstamo que le otorgaron, por lo que en caso de fallecer el titular, la deuda queda cubierta en su totalidad y adicionalmente los familiares reciben el total de las mensualidades que ya fueron pagadas.

El Seguro Hipotecario, cualquiera que sea el riesgo cubierto, tiene como objeto principal satisfacer el servicio a la deuda hipotecaria asumida por el cliente y como la deuda que se quiere proteger disminuye según pasa el tiempo, existe en muchas compañías del sector la opción de contratar un seguro hipotecario de vida de capital decreciente.

Con este tipo de cobertura si el fallecimiento se produce en un momento temprano del préstamo el importe desembolsado por la aseguradora será substancialmente mayor que si esta circunstancia llegara a producirse en los últimos años del préstamo. Al ser la prima a pagar proporcional al capital a cubrir la reducción del costo total del seguro pudiera reducirse de forma substancial.

Algunas instituciones bancarias manejan esquemas más austeros, en los que solamente se cubra el saldo insoluto vigente al momento de ocurrir el siniestro y la contratación de dicha póliza por parte de los usuarios no es opcional, porque todos los clientes están obligados a contratarlos ya sea con el banco o con alguna institución por fuera.

Además de la póliza de vida, también son obligatorios los seguros de daños y el de desempleo y también algunos bancos ofrecen un “plus” al incluir asistencia en el hogar, que pueden llegar a cubrir eventos de plomería, vidriería, cerrajería y electricidad por hasta dos eventos anuales.

Incluso, hay instituciones que ofrecen la cobertura de responsabilidad civil, por lo que en el caso del seguro de daños, es muy común que sucedan situaciones en el hogar en las cuales pudiéramos hacer uso de este seguro, aunque por falta de conocimiento no solemos utilizarlos.