/ miércoles 25 de marzo de 2020

El Senado, Covid-19 y responsabilidad

Los virus están en el planeta antes que los seres humanos. Hemos aprendido a vivir con ellos y a pesar de ellos. Un virus es un agente infeccioso que sólo puede multiplicarse dentro de las células de otros organismos y pueden agredir desde animales, hongos, plantas, bacterias y hasta otros virus.


La contingencia sanitaria que está pasando nuestro país, causada por la pandemia del Covid-19 y que ha sido atendida de forma muy puntual y ecuánime por parte de gobierno federal, ha dado muestras que la mayoría de senadores y senadoras asumen con responsabilidad su encomienda de legislar, pero también de quienes pretenden sacar ventaja política tratando de usar el trabajo parlamentario.

La semana pasada las y los senadores del PAN y del PRI, intentaron boicotear la misión del Senado de la República, argumentando que quienes conformamos la bancada de Morena actuábamos de forma irresponsable y pretendíamos poner en riesgo su salud y la de sus familias (sólo a ell@s se les ocurre), y propusieron sin estar presentes, que hiciéramos nuestro trabajo desde nuestras casas por internet.

El suspender las sesiones que deben sacar adelante leyes y reformas constitucionales, es dejar de lado la responsabilidad para la cual se nos paga con recursos públicos a quienes somos representantes de los estados en la Cámara Alta. La delicada situación por la que atravesaremos como nación, nos pondrá a prueba; hará que las más nobles características de los mexicanos y mexicanas salgan a relucir: la solidaridad, el desinterés, la disciplina y la fortaleza entre muchas más.

Pero desgraciadamente también saldrán a flote intereses perversos y mezquinos que abundan entre grupos que lo que menos les importa son sus compañeros de raza.

El vivir en sociedades organizadas es precisamente para afrontar las necesidades diarias y extraordinarias de quienes son integrantes de ellas. Salir corriendo y esconderse no corresponde al mandato constitucional que se les da a los senadores y senadoras. Dejar a su suerte a millones de trabajadores que se quedarán en las trincheras a enfrentar la contingencia no es digno. No, el trabajo legislativo no es frente a una computadora o desde una app.

El compromiso es con las y los mexicanos, con los intereses de todas y todos nuestros representados, es con la patria, no podemos rehuir a ello, debemos coadyuvar con las acciones sanitarias, con el seguimiento a las políticas públicas y con un llamado a la responsabilidad de todos los sectores, porque en este momento el que algunas empresas llamen a sus empleados a decidir ser “voluntarios y dejar de trabajar sin goce de sueldo”, no abona con la situación por la cual atravesamos.

Desde el Senado no sólo acompañaremos en su tarea diaria a los equipos de salud de todas las instituciones públicas y privadas, a los campesinos, choferes de taxis, metro, empleados y empleadas de comercios etcétera, sino también iniciaremos propuestas económicas que subsanen el deterioro causado a la economía del país. Entre ellas debemos pugnar por compensaciones económicas para los sectores que enfrentaran cara a cara el rostro de la pandemia, salud por ejemplo.

Amigas y amigos, no es la primera contingencia que se nos presenta y probablemente vengan más. Unidos, solidarios, informados, tomados de la mano como herman@s, sin escuchar las voces mezquinas y oportunistas saldremos adelante. Estoy convencida que la grandeza y valor del pueblo mexicano quedarán nuevamente plasmados en la historia.

Los virus están en el planeta antes que los seres humanos. Hemos aprendido a vivir con ellos y a pesar de ellos. Un virus es un agente infeccioso que sólo puede multiplicarse dentro de las células de otros organismos y pueden agredir desde animales, hongos, plantas, bacterias y hasta otros virus.


La contingencia sanitaria que está pasando nuestro país, causada por la pandemia del Covid-19 y que ha sido atendida de forma muy puntual y ecuánime por parte de gobierno federal, ha dado muestras que la mayoría de senadores y senadoras asumen con responsabilidad su encomienda de legislar, pero también de quienes pretenden sacar ventaja política tratando de usar el trabajo parlamentario.

La semana pasada las y los senadores del PAN y del PRI, intentaron boicotear la misión del Senado de la República, argumentando que quienes conformamos la bancada de Morena actuábamos de forma irresponsable y pretendíamos poner en riesgo su salud y la de sus familias (sólo a ell@s se les ocurre), y propusieron sin estar presentes, que hiciéramos nuestro trabajo desde nuestras casas por internet.

El suspender las sesiones que deben sacar adelante leyes y reformas constitucionales, es dejar de lado la responsabilidad para la cual se nos paga con recursos públicos a quienes somos representantes de los estados en la Cámara Alta. La delicada situación por la que atravesaremos como nación, nos pondrá a prueba; hará que las más nobles características de los mexicanos y mexicanas salgan a relucir: la solidaridad, el desinterés, la disciplina y la fortaleza entre muchas más.

Pero desgraciadamente también saldrán a flote intereses perversos y mezquinos que abundan entre grupos que lo que menos les importa son sus compañeros de raza.

El vivir en sociedades organizadas es precisamente para afrontar las necesidades diarias y extraordinarias de quienes son integrantes de ellas. Salir corriendo y esconderse no corresponde al mandato constitucional que se les da a los senadores y senadoras. Dejar a su suerte a millones de trabajadores que se quedarán en las trincheras a enfrentar la contingencia no es digno. No, el trabajo legislativo no es frente a una computadora o desde una app.

El compromiso es con las y los mexicanos, con los intereses de todas y todos nuestros representados, es con la patria, no podemos rehuir a ello, debemos coadyuvar con las acciones sanitarias, con el seguimiento a las políticas públicas y con un llamado a la responsabilidad de todos los sectores, porque en este momento el que algunas empresas llamen a sus empleados a decidir ser “voluntarios y dejar de trabajar sin goce de sueldo”, no abona con la situación por la cual atravesamos.

Desde el Senado no sólo acompañaremos en su tarea diaria a los equipos de salud de todas las instituciones públicas y privadas, a los campesinos, choferes de taxis, metro, empleados y empleadas de comercios etcétera, sino también iniciaremos propuestas económicas que subsanen el deterioro causado a la economía del país. Entre ellas debemos pugnar por compensaciones económicas para los sectores que enfrentaran cara a cara el rostro de la pandemia, salud por ejemplo.

Amigas y amigos, no es la primera contingencia que se nos presenta y probablemente vengan más. Unidos, solidarios, informados, tomados de la mano como herman@s, sin escuchar las voces mezquinas y oportunistas saldremos adelante. Estoy convencida que la grandeza y valor del pueblo mexicano quedarán nuevamente plasmados en la historia.