/ viernes 21 de agosto de 2020

En cartera

Hace 204 años se impartió primera carrera profesional: La de Derecho

La historia de la educación en Durango inicia en el año de 1592 con la fundación de la

Compañía de Jesús, la cual a partir de 1596 se dedica a enseñar en donde hoy es el

Edificio Central de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED), gramática,

filosofía y escolástica a los hijos de los españoles en la ciudad.

Los jesuitas llegaron a la ciudad de Durango encabezados por los sacerdotes Nicolás de

Amaya y Jerónimo Ramírez, quienes recibieron el apoyo económico y moral de sus

habitantes para establecerse y construir su fundación en 1596, precisamente 33 años

después de la fundación de la Villa de Durango por el joven capitán vascongado

Francisco de Ibarra y Arandia el 8 de julio de 1563 –hace 457 años, que la pandemia del

Covid no permitió los festejos- y fue su deseo de que la nueva Villa llevara el nombre

de Durango en recuerdo de Durango Vizcaya, en España, lugar de nacimiento de sus

padres.

Los jesuitas tuvieron que salvar dificultades y estrecheces económicas y lograron

establecerse permanentemente y realizar su labor académica en Durango. Tuvieron que

recurrir a la captación de limosnas y donativos de personas pudientes para lograr su

asentamiento y desarrollar sus actividades. Francisco Rojas de Ayora donó al Colegio,

entre varias cosas más, la hacienda de San Pedro de la Punta y fundó la primera cátedra

de Latín en el Colegio de los Jesuitas.

La llegada de los jesuitas a estas tierras fue realmente un azar de la casualidad, ya ellos

pensaban establecerse en Zacatecas y no en Durango, sólo que la hospitalidad que

siempre caracterizó a los vecinos del Valle del Guadiana los hizo reflexionar y

decidieron establecerse de forma definitiva en Durango.

En el año de 1640 los jesuitas autorizaron al rector Juan Monroy edificar de cal y piedra

la mitad del templo de la compañía, el cual se mantuvo así por muchos años. Este

edificio se derrumbó en 1757 y fue construido posteriormente, los jesuitas no lograron

verlo concluido debido a que fueron expulsados el 24 de junio de 1767. La construcción

a la que hacemos mención es actualmente el templo de la Virgen de San Juan de los

Lagos, más conocida por el Sagrario, ya que anteriormente éste era su nombre.

Los jesuitas impartieron las cátedras de gramática, filosofía, teología, escolástica y

moral a 60 estudiantes que vivían en el Colegio de la Compañía de Jesús. Entre otros

servicios escolares daban clases a personas que deseaban aprender a leer y a escribir; les

enseñaban el castellano, así como también artes y oficios.

En 1702 el Colegio de la Compañía de Jesús dio origen al Seminario Conciliar de

Durango, que por dificultades varias veces tuvo que cerrar sus puertas para reiniciar

nuevamente sus funciones en el año de 1705. El Seminario Conciliar de Durango

restablece la educación que en sus instalaciones se impartía, por disposición de la Real

Cédula dada por Felipe V en el Buen Retiro, el 9 de diciembre de 1705. En esa época

era Obispo D. Ignacio Diez de la Barrera, quien creó el impuesto de tres por ciento de la

cuarta episcopal para el sostenimiento del Seminario Conciliar de Durango.

El primer rector del Seminario fue el bachiller D. José de Covarrubias, desde su

fundación hasta el 2 de noviembre de 1710 en que renunció; en su lugar fue nombrado

el 2 de diciembre del mismo año el doctor D. Francisco Manzanera que estuvo hasta el

14 de enero de 1711, quien fue sustituido por el licenciado Agustín Leyva que fungió

como rector del Seminario hasta el 4 de mayo de 1715.

Con motivo de la expulsión de los jesuitas –como ya lo señalamos, el 24 de junio de

1767- el gobernador de la Nueva Vizcaya, José Carlos Algüero, se ocupó del Colegio-

Seminario, tomando el carácter civil bajo su mando, aparte de que mantuvo el fondo de

que disfrutaba cuando lo regían los jesuitas.

A fin de que la vida del Seminario Conciliar no se alterara, el gobernador tomó

providencias urgentes y escogió entre los vecinos de Durango a las personas que

habrían de hacerse cargo de las cátedras, siendo designado rector el canónigo licenciado

Antonio Sánchez Manzanera.

El 25 de noviembre de 1767 –cinco meses después de la expulsión de los jesuitas- el

Colegio Seminario nuevamente perdió su carácter civil al quedar bajo la dirección de la

Mitra. En los años 1808-1809 en el Seminario estuvo estudiando José Miguel Ramón

Adaucto Fernández y Félix, originario de Tamazula, Dgo., después conocido como

Guadalupe Victoria, primer presidente de México.

Al entrar al Edificio Central de la UJED, en la habitación inmediata a la izquierda existe

una placa metálica que hace alusión a este relevante hecho histórico. En este cambio se

adoptó el nombre de Colegio Tridentino, hasta su clausura en el año de 1859.

En el Colegio Tridentino se fundó en 1816 –hace 204 años- la primera Escuela de

Derecho que ahí produjo abogados hasta 1856, año en que se fundó el Colegio Civil,

antecedente educativo de la hoy Universidad Juárez del Estado de Durango. En 1841 el

Colegio Tridentino estuvo a punto de fundar la Universidad de Durango, proyecto que

llegó a realizarse hasta 116 años después, precisamente el 21 de marzo de 1957.

Cabe hacer notar que ni el Colegio de la Compañía de Jesús (1596-1702), ni el

Seminario Conciliar de Durango (1705-1767), ni el Colegio Tridentino (1767-1859) son

antecedentes educativos de la hoy UJED. Fueron las primeras instituciones de

educación superior en Durango que ocuparon el hoy edificio central de la UJED, forman

parte de la rica y fecunda historia del edificio y de la educación en Durango, más no de

la Universidad Juárez.

El antecedente educativo de la hoy UJED es el Colegio Civil que abrió sus puertas el 15

de agosto de 1856 en el edificio de la calle Negrete número 700 poniente. Y que se

trasladó cuatro años después –el 25 de enero de 1860- al hoy edificio central de la UJED

en calle Constitución Número 400 sur con el nombre de Instituto del Estado,

permaneciendo con este nombre durante 12 años, hasta el 5 de agosto de 1872, en que

cambia de nombre a Instituto Juárez, en honor a la memoria fallecimiento el 18 de julio

de 1872- del Benemérito de las Américas, Pablo Benito Juárez García que fallece el 18

de julio de 1872-

Con el nombre de Instituto Juárez permaneció 85 años -del 5 de agosto de 1872 al 21 de

marzo de 1957- fecha en que el Instituto es elevado a rango de Universidad. Total 164

años: 4 años como Colegio Civil, 12 años como Instituto del Estado, 85 años como

Instituto Juárez y 63 años como Universidad Juárez del Estado de Durango.

Por supuesto que el Colegio Civil ofrece desde su apertura los estudios de preparatoria y

Jurisprudencia, que son los grados académicos que desde hace 164 años ofrece la hoy

UJED. Aunque desde hace 204 años se ofrecieron por el Colegio Tridentino los estudios

profesionales de Derecho.

Hace 204 años se impartió primera carrera profesional: La de Derecho

La historia de la educación en Durango inicia en el año de 1592 con la fundación de la

Compañía de Jesús, la cual a partir de 1596 se dedica a enseñar en donde hoy es el

Edificio Central de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED), gramática,

filosofía y escolástica a los hijos de los españoles en la ciudad.

Los jesuitas llegaron a la ciudad de Durango encabezados por los sacerdotes Nicolás de

Amaya y Jerónimo Ramírez, quienes recibieron el apoyo económico y moral de sus

habitantes para establecerse y construir su fundación en 1596, precisamente 33 años

después de la fundación de la Villa de Durango por el joven capitán vascongado

Francisco de Ibarra y Arandia el 8 de julio de 1563 –hace 457 años, que la pandemia del

Covid no permitió los festejos- y fue su deseo de que la nueva Villa llevara el nombre

de Durango en recuerdo de Durango Vizcaya, en España, lugar de nacimiento de sus

padres.

Los jesuitas tuvieron que salvar dificultades y estrecheces económicas y lograron

establecerse permanentemente y realizar su labor académica en Durango. Tuvieron que

recurrir a la captación de limosnas y donativos de personas pudientes para lograr su

asentamiento y desarrollar sus actividades. Francisco Rojas de Ayora donó al Colegio,

entre varias cosas más, la hacienda de San Pedro de la Punta y fundó la primera cátedra

de Latín en el Colegio de los Jesuitas.

La llegada de los jesuitas a estas tierras fue realmente un azar de la casualidad, ya ellos

pensaban establecerse en Zacatecas y no en Durango, sólo que la hospitalidad que

siempre caracterizó a los vecinos del Valle del Guadiana los hizo reflexionar y

decidieron establecerse de forma definitiva en Durango.

En el año de 1640 los jesuitas autorizaron al rector Juan Monroy edificar de cal y piedra

la mitad del templo de la compañía, el cual se mantuvo así por muchos años. Este

edificio se derrumbó en 1757 y fue construido posteriormente, los jesuitas no lograron

verlo concluido debido a que fueron expulsados el 24 de junio de 1767. La construcción

a la que hacemos mención es actualmente el templo de la Virgen de San Juan de los

Lagos, más conocida por el Sagrario, ya que anteriormente éste era su nombre.

Los jesuitas impartieron las cátedras de gramática, filosofía, teología, escolástica y

moral a 60 estudiantes que vivían en el Colegio de la Compañía de Jesús. Entre otros

servicios escolares daban clases a personas que deseaban aprender a leer y a escribir; les

enseñaban el castellano, así como también artes y oficios.

En 1702 el Colegio de la Compañía de Jesús dio origen al Seminario Conciliar de

Durango, que por dificultades varias veces tuvo que cerrar sus puertas para reiniciar

nuevamente sus funciones en el año de 1705. El Seminario Conciliar de Durango

restablece la educación que en sus instalaciones se impartía, por disposición de la Real

Cédula dada por Felipe V en el Buen Retiro, el 9 de diciembre de 1705. En esa época

era Obispo D. Ignacio Diez de la Barrera, quien creó el impuesto de tres por ciento de la

cuarta episcopal para el sostenimiento del Seminario Conciliar de Durango.

El primer rector del Seminario fue el bachiller D. José de Covarrubias, desde su

fundación hasta el 2 de noviembre de 1710 en que renunció; en su lugar fue nombrado

el 2 de diciembre del mismo año el doctor D. Francisco Manzanera que estuvo hasta el

14 de enero de 1711, quien fue sustituido por el licenciado Agustín Leyva que fungió

como rector del Seminario hasta el 4 de mayo de 1715.

Con motivo de la expulsión de los jesuitas –como ya lo señalamos, el 24 de junio de

1767- el gobernador de la Nueva Vizcaya, José Carlos Algüero, se ocupó del Colegio-

Seminario, tomando el carácter civil bajo su mando, aparte de que mantuvo el fondo de

que disfrutaba cuando lo regían los jesuitas.

A fin de que la vida del Seminario Conciliar no se alterara, el gobernador tomó

providencias urgentes y escogió entre los vecinos de Durango a las personas que

habrían de hacerse cargo de las cátedras, siendo designado rector el canónigo licenciado

Antonio Sánchez Manzanera.

El 25 de noviembre de 1767 –cinco meses después de la expulsión de los jesuitas- el

Colegio Seminario nuevamente perdió su carácter civil al quedar bajo la dirección de la

Mitra. En los años 1808-1809 en el Seminario estuvo estudiando José Miguel Ramón

Adaucto Fernández y Félix, originario de Tamazula, Dgo., después conocido como

Guadalupe Victoria, primer presidente de México.

Al entrar al Edificio Central de la UJED, en la habitación inmediata a la izquierda existe

una placa metálica que hace alusión a este relevante hecho histórico. En este cambio se

adoptó el nombre de Colegio Tridentino, hasta su clausura en el año de 1859.

En el Colegio Tridentino se fundó en 1816 –hace 204 años- la primera Escuela de

Derecho que ahí produjo abogados hasta 1856, año en que se fundó el Colegio Civil,

antecedente educativo de la hoy Universidad Juárez del Estado de Durango. En 1841 el

Colegio Tridentino estuvo a punto de fundar la Universidad de Durango, proyecto que

llegó a realizarse hasta 116 años después, precisamente el 21 de marzo de 1957.

Cabe hacer notar que ni el Colegio de la Compañía de Jesús (1596-1702), ni el

Seminario Conciliar de Durango (1705-1767), ni el Colegio Tridentino (1767-1859) son

antecedentes educativos de la hoy UJED. Fueron las primeras instituciones de

educación superior en Durango que ocuparon el hoy edificio central de la UJED, forman

parte de la rica y fecunda historia del edificio y de la educación en Durango, más no de

la Universidad Juárez.

El antecedente educativo de la hoy UJED es el Colegio Civil que abrió sus puertas el 15

de agosto de 1856 en el edificio de la calle Negrete número 700 poniente. Y que se

trasladó cuatro años después –el 25 de enero de 1860- al hoy edificio central de la UJED

en calle Constitución Número 400 sur con el nombre de Instituto del Estado,

permaneciendo con este nombre durante 12 años, hasta el 5 de agosto de 1872, en que

cambia de nombre a Instituto Juárez, en honor a la memoria fallecimiento el 18 de julio

de 1872- del Benemérito de las Américas, Pablo Benito Juárez García que fallece el 18

de julio de 1872-

Con el nombre de Instituto Juárez permaneció 85 años -del 5 de agosto de 1872 al 21 de

marzo de 1957- fecha en que el Instituto es elevado a rango de Universidad. Total 164

años: 4 años como Colegio Civil, 12 años como Instituto del Estado, 85 años como

Instituto Juárez y 63 años como Universidad Juárez del Estado de Durango.

Por supuesto que el Colegio Civil ofrece desde su apertura los estudios de preparatoria y

Jurisprudencia, que son los grados académicos que desde hace 164 años ofrece la hoy

UJED. Aunque desde hace 204 años se ofrecieron por el Colegio Tridentino los estudios

profesionales de Derecho.