/ jueves 20 de enero de 2022

En confianza

Por las condiciones de salud que viven el país y de las que no se excluye Durango, el proceso electoral ya en marcha en el estado, presenta ya algunas circunstancias por las cuales se antojan complicaciones y eventualidades con una pandemia que no cesa.

Así como una condición económica fracturada por la operación intermitente de comercios y negocios, factores que invariablemente incidirán en las próximas elecciones, y más cuando estamos prácticamente a 135 días de la jornada electoral que marcará el futuro de Durango de los próximos seis años.

Mientras que los partidos avanzan con sus precampañas de acuerdos a los calendarios, los elementos que vive la sociedad parecieran ser el espectro que circunda la vida de partidos y precandidatos con una incertidumbre galopante, donde no se sabe a ciencia cierta en la vida ordinaria de la sociedad y muchos menos qué sucederá en el marco del proceso electoral.

La sombra negra de la pandemia, que está en el “pico” de la cuarta ola del Covid-19, con un repunte con cifras históricas de contagios sin precedente, cuando se pensaba, ilusamente, al cierre del año que iba cediendo, pero que naciendo el año aparecieron cifras reveladoras que marcarían todo lo contrario y lo peor, sin precedentes.

Seguramente la mayor complicación por la atravesará este proceso electoral serán la galopante pandemia, donde hoy en día nadie se atreve a vaticinar cuándo disminuirá esta cuarta ola y menos si será el principio del final de este grave problema de salud en el orbe.

También otro de los problemas con los que ha nacido este año es la desestabilidad económica, con una severa cuesta de enero en lo doméstico, además dela grave crisis de salud, donde se padece directamente, cerca o medianamente lejos, pero siempre latente como un potencial riesgo que también lleva a la incertidumbre como factor que igualmente va a incidir en lo que habrá de registrarse este año, incluido el proceso electoral.

Nunca como hoy el tiempo pareciera ser un factor adverso para todo. Con un galope vertiginoso se está literalmente llegando al cierre del primer mes del año. Igualmente se está a cuatro meses, o lo que es lo mismo a 135 días de la jornada electoral, es decir en estos cuatro meses en lo político ya se tendrá que haber pasado por todas las etapas, desde elaboración de encuestas, nominación de candidatos a gobernador, alcaldes, síndicos y regidores, pasando posteriormente a sus registros, campañas y finalmente la jornada electoral.

Y verdaderamente para todo esto, donde el principal objetivo es la sociedad, se debe tener muy en cuenta qué sucederá con la pandemia y que ordenamientos y protocolos determinarán las autoridades sanitarias y especialmente las electorales.

Se antojan momentos complicados en la logística de campañas y las concentraciones en las casillas llegada la jornada electoral. Paradójicamente las campañas tendrán que ser como el virus, viajar por aire, y sin que se note llegar a la esencia de las gentes y taladrar en su conciencia.

En esto las redes sociales y los medios electrónicos de comunicación jugarán un papel más que importante. A través de estos medios se jugará la parte más importante de las campañas y marcará un estilo para el futuro inmediato y por lo tanto será extremadamente relevante su regulación y control legal, especialmente en el marco electoral y desde luego su aplicación en la legislación penal y de derechos humanos.

Todo esto es lo que se espera para un proceso electoral que la próxima semana alcanzará una gran convulsión en tus tiempos y acelerará aún más, para que partidos y candidatos, alcancen sus tiempos legales que prácticamente han llegado y que cada uno lo lleva en su actividad interna y de sus estatutos.

Por las condiciones de salud que viven el país y de las que no se excluye Durango, el proceso electoral ya en marcha en el estado, presenta ya algunas circunstancias por las cuales se antojan complicaciones y eventualidades con una pandemia que no cesa.

Así como una condición económica fracturada por la operación intermitente de comercios y negocios, factores que invariablemente incidirán en las próximas elecciones, y más cuando estamos prácticamente a 135 días de la jornada electoral que marcará el futuro de Durango de los próximos seis años.

Mientras que los partidos avanzan con sus precampañas de acuerdos a los calendarios, los elementos que vive la sociedad parecieran ser el espectro que circunda la vida de partidos y precandidatos con una incertidumbre galopante, donde no se sabe a ciencia cierta en la vida ordinaria de la sociedad y muchos menos qué sucederá en el marco del proceso electoral.

La sombra negra de la pandemia, que está en el “pico” de la cuarta ola del Covid-19, con un repunte con cifras históricas de contagios sin precedente, cuando se pensaba, ilusamente, al cierre del año que iba cediendo, pero que naciendo el año aparecieron cifras reveladoras que marcarían todo lo contrario y lo peor, sin precedentes.

Seguramente la mayor complicación por la atravesará este proceso electoral serán la galopante pandemia, donde hoy en día nadie se atreve a vaticinar cuándo disminuirá esta cuarta ola y menos si será el principio del final de este grave problema de salud en el orbe.

También otro de los problemas con los que ha nacido este año es la desestabilidad económica, con una severa cuesta de enero en lo doméstico, además dela grave crisis de salud, donde se padece directamente, cerca o medianamente lejos, pero siempre latente como un potencial riesgo que también lleva a la incertidumbre como factor que igualmente va a incidir en lo que habrá de registrarse este año, incluido el proceso electoral.

Nunca como hoy el tiempo pareciera ser un factor adverso para todo. Con un galope vertiginoso se está literalmente llegando al cierre del primer mes del año. Igualmente se está a cuatro meses, o lo que es lo mismo a 135 días de la jornada electoral, es decir en estos cuatro meses en lo político ya se tendrá que haber pasado por todas las etapas, desde elaboración de encuestas, nominación de candidatos a gobernador, alcaldes, síndicos y regidores, pasando posteriormente a sus registros, campañas y finalmente la jornada electoral.

Y verdaderamente para todo esto, donde el principal objetivo es la sociedad, se debe tener muy en cuenta qué sucederá con la pandemia y que ordenamientos y protocolos determinarán las autoridades sanitarias y especialmente las electorales.

Se antojan momentos complicados en la logística de campañas y las concentraciones en las casillas llegada la jornada electoral. Paradójicamente las campañas tendrán que ser como el virus, viajar por aire, y sin que se note llegar a la esencia de las gentes y taladrar en su conciencia.

En esto las redes sociales y los medios electrónicos de comunicación jugarán un papel más que importante. A través de estos medios se jugará la parte más importante de las campañas y marcará un estilo para el futuro inmediato y por lo tanto será extremadamente relevante su regulación y control legal, especialmente en el marco electoral y desde luego su aplicación en la legislación penal y de derechos humanos.

Todo esto es lo que se espera para un proceso electoral que la próxima semana alcanzará una gran convulsión en tus tiempos y acelerará aún más, para que partidos y candidatos, alcancen sus tiempos legales que prácticamente han llegado y que cada uno lo lleva en su actividad interna y de sus estatutos.

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