/ miércoles 1 de mayo de 2019

Indicador Mediático

El manotazo que hace falta

Lo que estamos presenciando los duranguenses es una atípica elección no antes vista en la historia comicial local, un proceso plagado de conflictos políticos muy fuertes que cargan tanto los partidos como los candidatos.

Un proceso convulso que está sumamente movible a cada instante, a cada hora; designaciones a mutuo propio al por mayor y un sinfín de intereses particulares y de grupo. Los conflictos partidarios y políticos están llegando a la opinión de la ciudadanía, misma que en su momento podría definir de manera positiva o negativa al momento de votar.

Como ya hemos visto, la situación más especial se encuentra en Morena donde la candidatura a la capital se encuentra aún entrelazada legalmente en los tribunales federales y, por lo menos, faltaría una semana para conocer una resolución definitiva y saber quién ostentará la brillante investidura de candidato de Morena por Durango: Otniel García o Gonzalo Yáñez.

Sin embargo, luego de esta semana, quien quede definido por los tribunales tendrá que hacer otra espera de 48 horas debido a los trámites burocráticos electorales para acreditarse dicha candidatura. Por lo menos estaríamos hablando que el próximo candidato de Morena estaría arrancando campaña hasta la próxima semana, según los tiempos electorales.

A todo ello, se le resta el tiempo de casi un mes que estarían cumpliendo con toda esta traba legal, es decir, tendrían sólo tres semanas, aproximadamente de campaña, algo así como de 20 a 25 días, dependiendo de los tiempos burocráticos por los que transite el proceso de tan asediada candidatura morenista.

Los tiempos no se hacen esperar de esta forma, menos cuando se trata de una posición privilegiada por el cobijo político de la marca “Andrés Manuel López Obrador”.

Pero hay más. A Morena le hace falta unidad. Alguien que lidere las estructuras y las corrientes, que unifique. Y es que los tiempos de turbulencia en Morena comenzaron con la llegada de Armando Navarro, quien asegura ser el delegado estatal del Partido pero que según sus propios documentos, sólo le hace falta la firma (autorización) de Yeidckol Polevnsky para ostentar dicho cargo.

Las voces morenistas no paran de resonar. Al interior hay una pugna muy fuerte y corrientes que antes apoyaban a Navarro ahora le critican en las redes sociales. Por otra parte, en los procesos anteriores el presidente del Tribunal Electoral Estatal, Javier Mier Mier, reconoció en Rosendo Salgado la representatividad como delegado de Morena en Durango, luego el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana en un oficio le reconoce a Navarro como delegado.

Todo ello concluye cuando en redes sociales se maneja un oficio del secretario técnico del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, quien pide al INE informe al IEPC que la única representatividad en Morena para registrar a candidatos es la mismísima Yeidckol Polevnsky.

Esta semana será clave para la vida interna de Morena y no pocos intereses internos y ajenos al partido estarán metidos en la definición del Tribunal Federal del Poder Judicial de la Federación donde ahora los jueces magistrados tendrán en sus manos esta bola caliente que no cualquiera quiere agarrar.

Ante los conflictos legales que tiene entrampados a varios morenistas, hay candidatos que cuales pescadores están aprovechando el momento de este río revuelto. El primer caso es el de José Ramón Enríquez quien no para de sumar adeptos a su campaña. Desde trabajadores municipales mediante basificación y otorgamiento de atractivas prestaciones de ley, hasta petistas y panistas.

Este lunes se informó de la adhesión de panistas a su campaña donde figuran personajes con trayectorias en diferentes ámbitos como en lo social, político, comunicación social y estructura.

Entre ellos están Juan Quiñones Sadek, Luis Galindo, Fernanda Simental, entre otros que ahora formarán parte de las filas de Movimiento Ciudadano, o bien, del proyecto de José Ramón Enríquez.

Políticamente no representa una sorpresa, sin embargo, las nuevas adhesiones son social y mediáticamente es un aspecto favorable para su campaña.

Otro detalle que está aprovechando José Ramón Enríquez es el “stand by” en que se encuentra la campaña del panista Jorge Salum, debido al fallo contra la candidatura común que representaba.

El otro candidato que estaría aprovechando toda esta coyuntura es, sin duda, Arturo Yáñez. El priista carga consigo el gran lastre tricolor, pero ha sabido encauzar su campaña bajo el hashtag: estábamos mejor con el PRI.

Aunque le falta mucho a Arturo Yáñez, estos momentos son para avanzar lo más que pueda, en cuanto la aceptación que existiría socialmente al PRI se lo permita.

Este proceso estará marcado como el más convulso, atípico, conflictivo, raro y cambiante. En cualquier momento los panoramas políticos son distintos. Un simple fallo de los tribunales electorales ha cambiado la historia, momento a momento y en los próximos días no será la excepción.

Todo ello estará sucediendo a menos que exista una definición dura desde el Comité Nacional, un manotazo dado por la misma Yeidckol Polevnsky quien, hoy por hoy, la única que puede dar un desenlace a este episodio que, por cierto, resulta más interesante que los capítulos de Game of Thrones o que la nueva cinta de los hermanos Russo.

En Morena urge poner orden debido a todo el tiempo perdido en las salas de tribunales electorales, pues no será Andrés Manuel López Obrador quien parece que estaría contemplando esa premisa priista ochentera de “la sana distancia” entre el gobierno federal y el Partido en el poder.

El manotazo deberá darse desde las esferas nacionales para que de una vez por todas Morena deje de estar perdiendo el tiempo en tribunales y se aboque a realizar trabajo de campaña, esa que ya perdió por más de 20 días debido a la pelea entre grupos e interese internos como externos.


@LaEraMediatica

El manotazo que hace falta

Lo que estamos presenciando los duranguenses es una atípica elección no antes vista en la historia comicial local, un proceso plagado de conflictos políticos muy fuertes que cargan tanto los partidos como los candidatos.

Un proceso convulso que está sumamente movible a cada instante, a cada hora; designaciones a mutuo propio al por mayor y un sinfín de intereses particulares y de grupo. Los conflictos partidarios y políticos están llegando a la opinión de la ciudadanía, misma que en su momento podría definir de manera positiva o negativa al momento de votar.

Como ya hemos visto, la situación más especial se encuentra en Morena donde la candidatura a la capital se encuentra aún entrelazada legalmente en los tribunales federales y, por lo menos, faltaría una semana para conocer una resolución definitiva y saber quién ostentará la brillante investidura de candidato de Morena por Durango: Otniel García o Gonzalo Yáñez.

Sin embargo, luego de esta semana, quien quede definido por los tribunales tendrá que hacer otra espera de 48 horas debido a los trámites burocráticos electorales para acreditarse dicha candidatura. Por lo menos estaríamos hablando que el próximo candidato de Morena estaría arrancando campaña hasta la próxima semana, según los tiempos electorales.

A todo ello, se le resta el tiempo de casi un mes que estarían cumpliendo con toda esta traba legal, es decir, tendrían sólo tres semanas, aproximadamente de campaña, algo así como de 20 a 25 días, dependiendo de los tiempos burocráticos por los que transite el proceso de tan asediada candidatura morenista.

Los tiempos no se hacen esperar de esta forma, menos cuando se trata de una posición privilegiada por el cobijo político de la marca “Andrés Manuel López Obrador”.

Pero hay más. A Morena le hace falta unidad. Alguien que lidere las estructuras y las corrientes, que unifique. Y es que los tiempos de turbulencia en Morena comenzaron con la llegada de Armando Navarro, quien asegura ser el delegado estatal del Partido pero que según sus propios documentos, sólo le hace falta la firma (autorización) de Yeidckol Polevnsky para ostentar dicho cargo.

Las voces morenistas no paran de resonar. Al interior hay una pugna muy fuerte y corrientes que antes apoyaban a Navarro ahora le critican en las redes sociales. Por otra parte, en los procesos anteriores el presidente del Tribunal Electoral Estatal, Javier Mier Mier, reconoció en Rosendo Salgado la representatividad como delegado de Morena en Durango, luego el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana en un oficio le reconoce a Navarro como delegado.

Todo ello concluye cuando en redes sociales se maneja un oficio del secretario técnico del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, quien pide al INE informe al IEPC que la única representatividad en Morena para registrar a candidatos es la mismísima Yeidckol Polevnsky.

Esta semana será clave para la vida interna de Morena y no pocos intereses internos y ajenos al partido estarán metidos en la definición del Tribunal Federal del Poder Judicial de la Federación donde ahora los jueces magistrados tendrán en sus manos esta bola caliente que no cualquiera quiere agarrar.

Ante los conflictos legales que tiene entrampados a varios morenistas, hay candidatos que cuales pescadores están aprovechando el momento de este río revuelto. El primer caso es el de José Ramón Enríquez quien no para de sumar adeptos a su campaña. Desde trabajadores municipales mediante basificación y otorgamiento de atractivas prestaciones de ley, hasta petistas y panistas.

Este lunes se informó de la adhesión de panistas a su campaña donde figuran personajes con trayectorias en diferentes ámbitos como en lo social, político, comunicación social y estructura.

Entre ellos están Juan Quiñones Sadek, Luis Galindo, Fernanda Simental, entre otros que ahora formarán parte de las filas de Movimiento Ciudadano, o bien, del proyecto de José Ramón Enríquez.

Políticamente no representa una sorpresa, sin embargo, las nuevas adhesiones son social y mediáticamente es un aspecto favorable para su campaña.

Otro detalle que está aprovechando José Ramón Enríquez es el “stand by” en que se encuentra la campaña del panista Jorge Salum, debido al fallo contra la candidatura común que representaba.

El otro candidato que estaría aprovechando toda esta coyuntura es, sin duda, Arturo Yáñez. El priista carga consigo el gran lastre tricolor, pero ha sabido encauzar su campaña bajo el hashtag: estábamos mejor con el PRI.

Aunque le falta mucho a Arturo Yáñez, estos momentos son para avanzar lo más que pueda, en cuanto la aceptación que existiría socialmente al PRI se lo permita.

Este proceso estará marcado como el más convulso, atípico, conflictivo, raro y cambiante. En cualquier momento los panoramas políticos son distintos. Un simple fallo de los tribunales electorales ha cambiado la historia, momento a momento y en los próximos días no será la excepción.

Todo ello estará sucediendo a menos que exista una definición dura desde el Comité Nacional, un manotazo dado por la misma Yeidckol Polevnsky quien, hoy por hoy, la única que puede dar un desenlace a este episodio que, por cierto, resulta más interesante que los capítulos de Game of Thrones o que la nueva cinta de los hermanos Russo.

En Morena urge poner orden debido a todo el tiempo perdido en las salas de tribunales electorales, pues no será Andrés Manuel López Obrador quien parece que estaría contemplando esa premisa priista ochentera de “la sana distancia” entre el gobierno federal y el Partido en el poder.

El manotazo deberá darse desde las esferas nacionales para que de una vez por todas Morena deje de estar perdiendo el tiempo en tribunales y se aboque a realizar trabajo de campaña, esa que ya perdió por más de 20 días debido a la pelea entre grupos e interese internos como externos.


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