/ miércoles 26 de enero de 2022

Jóvenes volver a pensar

Definitivamente un arma muy poderosa para incidir en la opinión pública, o un instrumento para imponer un candidato de “papel” en el mercado político, aprovechando que son las que tienen mayor difusión en los medios, los candidatos utilizan sus resultados para determinar sus estrategias, incluso modificar discursos y publicidades.

Sin embargo, tiene su base en los estudios éticos, y un fundamento que ¡es científico! Claro cuando es proveniente de una compañía seria, sin embargo ¿qué es…? Un sondeo de opinión es una medición estadística tomada a partir de encuestas destinadas a conocer la opinión pública.

Estas mediciones se realizan por medio de muestreos (en estadística se conoce como muestreo a la técnica para la selección de una muestra a partir de una población) que, usualmente están diseñados para representar las opiniones de una población llevando a cabo una serie de preguntas y, luego, extrapolando generalidades en proporción o dentro de un intervalo de confianza. (En estadística, se llama a un par o varios pares de números entre los cuales se estima que estará cierto valor desconocido con una determinada probabilidad de acierto o de “atinarle”).

Los sondeos vía internet se van tornando más populares, a pesar de las dificultades de tomar muestras de carácter científico en gran parte por el internet de ciertos sectores importantes en algunos países. Esto marca una diferencia en las encuestas populares a las cuales se someten quien quiera participar, más que una muestra científica de la población y, por ello, no son generalmente considerados como precisas.

Otro factor que induce al error es encuestar grupos sociales que no son representativos de la población como consecuencia del método usado. Por ejemplo, las encuestas telefónicas tienen un margen de error inherente puesto que, en muchas épocas y lugares, los que tenían teléfono eran más ricos que los que no tenían.

Asimismo, hoy en día en muchos sitios la población sólo dispone de teléfonos celulares y, por tanto, estos individuos nunca son incluidos en las encuestas. Si el subconjunto de población sin teléfonos celulares difiere bastante del resto de la población, estas diferencias pueden alterar los resultados de la encuesta.

Las empresas de encuestas telefónicas han desarrollado muchas técnicas basadas en el coeficiente de ponderación para ayudar a mitigar estas deficiencias, con más o menos éxito. Sin embargo, un estudio ético tiene los siguientes defectos al mercado electorero al proporcionar información sobre las intenciones de voto de la población, los sondeos de opinión pueden influir en la conducta de los electores.

Las diversas teorías que existen sobre el tema pueden dividirse en dos grandes grupos: los efectos de arrastre y rechazo y el voto estratégico o táctico. El efecto de arrastre (bandwagon effect) ocurre cuando el sondeo provoca que los votantes respalden al candidato que se pronostica que vencerá. La segunda categoría dentro de las teorías de cómo los sondeos afectan directamente al voto es el voto estratégico o voto táctico. Esta teoría se basa en la idea que los votantes ven las elecciones como un método para elegir un gobierno.

Así, algunos no eligen a su candidato por razones de afinidad política o simpatía, sino por otras no tan deseables o antipáticos. Finalmente destacamos la necesidad de mayor “responsabilidad estadística” por parte de los encuestadores en el sentido de definir claramente los alcances y limitaciones de sus estudios, y no caer en la dicotomía del mercader de los números. No te dejes engañar… ¿Quid multa? ¿Para qué seguir hablando?

Definitivamente un arma muy poderosa para incidir en la opinión pública, o un instrumento para imponer un candidato de “papel” en el mercado político, aprovechando que son las que tienen mayor difusión en los medios, los candidatos utilizan sus resultados para determinar sus estrategias, incluso modificar discursos y publicidades.

Sin embargo, tiene su base en los estudios éticos, y un fundamento que ¡es científico! Claro cuando es proveniente de una compañía seria, sin embargo ¿qué es…? Un sondeo de opinión es una medición estadística tomada a partir de encuestas destinadas a conocer la opinión pública.

Estas mediciones se realizan por medio de muestreos (en estadística se conoce como muestreo a la técnica para la selección de una muestra a partir de una población) que, usualmente están diseñados para representar las opiniones de una población llevando a cabo una serie de preguntas y, luego, extrapolando generalidades en proporción o dentro de un intervalo de confianza. (En estadística, se llama a un par o varios pares de números entre los cuales se estima que estará cierto valor desconocido con una determinada probabilidad de acierto o de “atinarle”).

Los sondeos vía internet se van tornando más populares, a pesar de las dificultades de tomar muestras de carácter científico en gran parte por el internet de ciertos sectores importantes en algunos países. Esto marca una diferencia en las encuestas populares a las cuales se someten quien quiera participar, más que una muestra científica de la población y, por ello, no son generalmente considerados como precisas.

Otro factor que induce al error es encuestar grupos sociales que no son representativos de la población como consecuencia del método usado. Por ejemplo, las encuestas telefónicas tienen un margen de error inherente puesto que, en muchas épocas y lugares, los que tenían teléfono eran más ricos que los que no tenían.

Asimismo, hoy en día en muchos sitios la población sólo dispone de teléfonos celulares y, por tanto, estos individuos nunca son incluidos en las encuestas. Si el subconjunto de población sin teléfonos celulares difiere bastante del resto de la población, estas diferencias pueden alterar los resultados de la encuesta.

Las empresas de encuestas telefónicas han desarrollado muchas técnicas basadas en el coeficiente de ponderación para ayudar a mitigar estas deficiencias, con más o menos éxito. Sin embargo, un estudio ético tiene los siguientes defectos al mercado electorero al proporcionar información sobre las intenciones de voto de la población, los sondeos de opinión pueden influir en la conducta de los electores.

Las diversas teorías que existen sobre el tema pueden dividirse en dos grandes grupos: los efectos de arrastre y rechazo y el voto estratégico o táctico. El efecto de arrastre (bandwagon effect) ocurre cuando el sondeo provoca que los votantes respalden al candidato que se pronostica que vencerá. La segunda categoría dentro de las teorías de cómo los sondeos afectan directamente al voto es el voto estratégico o voto táctico. Esta teoría se basa en la idea que los votantes ven las elecciones como un método para elegir un gobierno.

Así, algunos no eligen a su candidato por razones de afinidad política o simpatía, sino por otras no tan deseables o antipáticos. Finalmente destacamos la necesidad de mayor “responsabilidad estadística” por parte de los encuestadores en el sentido de definir claramente los alcances y limitaciones de sus estudios, y no caer en la dicotomía del mercader de los números. No te dejes engañar… ¿Quid multa? ¿Para qué seguir hablando?

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