/ viernes 4 de diciembre de 2020

La pandemia les sigue quedando como anillo al dedo

Se acerca el proceso electoral y aumentan las pasiones por el poder y las candidaturas. Al final, el Partido Redes Progresistas obtuvo su registro para estrenarse en 2021.

Todos sabemos que Elba Esther Gordillo está atrás de este partido, a través de parientes y familiares cercanos. Para calentar motores, las cúpulas de los partidos se reúnen en lo oscurito, para repartirse las 300 diputaciones de mayoría y las 200 de representación proporcional. ¡Hay que salvar a México antes de que se lo acabe la pandemia! Si Andrés Manuel López Obrador es el peor presidente de la historia de México, el PRI, PAN Y PRD ya no tardan en aparecer en la portada del Washington Post como los salvadores de México.

Aquí en Durango, las y los que aspiran por una curul en San Lázaro todos los días critican al gobierno federal, estatal y municipal porque no han podido parar los contagios y el número de muertes a causa del virus.

Los políticos dicen: “A mí no me den, nada nada más pónganme donde hay”. Un ejemplo podría ser el abogado Hugo Rosales Badillo, que de pronto sacó el político que lleva dentro. Ya tiene tiempo apareciendo en los medios de comunicación y las redes sociales anunciando sus intenciones de ser candidato, que seguramente lo hará por el IV distrito y por redes progresistas. Sin duda, Rosales Badillo es un abogado famoso y poderoso. Los enterados cuentan que llegó a la cúspide con Ismael Hernández Deras, y que fue pieza importante para que Jorge Herrera Caldera le ganara la gobernatura a José Rosas Aispuro Torres en el Tribunal Federal Electoral.

Hugo Rosales Badillo se define como el “científico del derecho”, y muchos así lo creen. Algo les ha aprendido a los políticos con los que ha trabajado y ahora incursionan en la política. Recién comenzaron los efectos de la pandemia, se ofreció de manera gratuita a defender a los trabajadores de un conocido hotel, anunció de manera pública que ponía su despacho a disposición de aquellos que no pudieran pagar un abogado particular.

Hay que reconocerle a Rosales Badillo que no oculta sus aspiraciones políticas, él debe saber que en política la forma es fondo. Por los efectos colaterales de esta pandemia, hace unos días se reunió con comerciantes para ofrecerles asesoría jurídica gratuita por resultar afectados por el cierre de sus negocios, medida ordenada por el municipio. Este tema, que podría ser motivo de un juicio de amparo contra normas generales, ha tomado un giro político entre Hugo Rosales Badillo y las autoridades municipales.

El abogado argumenta que el decreto administrativo dado a conocer por el municipio no tiene validez y por esa razón, los comerciantes no tienen la obligación de cerrar sus negocios, y agrega que el presidente municipal Jorge Salum no tiene facultades para activar el semáforo rojo, porque son facultades del gobierno federal. Mario Garza Escobosa le revira que se aprovecha de problema de los comerciantes para sus intereses personales y políticos.

El secretario del Ayuntamiento lo acusa de irresponsable por hacer un llamado a la desobediencia social. También Garza Escobosa le dice al abogado que si el mencionado decreto administrativo no tiene validez, como él afirma, que recurra a los órganos jurisdiccionales competentes y que sean éstos los que decidan quien tiene la razón jurídica. Si se interpusiera un juicio de amparo ya veremos si procede o no.

Se acerca el proceso electoral y aumentan las pasiones por el poder y las candidaturas. Al final, el Partido Redes Progresistas obtuvo su registro para estrenarse en 2021.

Todos sabemos que Elba Esther Gordillo está atrás de este partido, a través de parientes y familiares cercanos. Para calentar motores, las cúpulas de los partidos se reúnen en lo oscurito, para repartirse las 300 diputaciones de mayoría y las 200 de representación proporcional. ¡Hay que salvar a México antes de que se lo acabe la pandemia! Si Andrés Manuel López Obrador es el peor presidente de la historia de México, el PRI, PAN Y PRD ya no tardan en aparecer en la portada del Washington Post como los salvadores de México.

Aquí en Durango, las y los que aspiran por una curul en San Lázaro todos los días critican al gobierno federal, estatal y municipal porque no han podido parar los contagios y el número de muertes a causa del virus.

Los políticos dicen: “A mí no me den, nada nada más pónganme donde hay”. Un ejemplo podría ser el abogado Hugo Rosales Badillo, que de pronto sacó el político que lleva dentro. Ya tiene tiempo apareciendo en los medios de comunicación y las redes sociales anunciando sus intenciones de ser candidato, que seguramente lo hará por el IV distrito y por redes progresistas. Sin duda, Rosales Badillo es un abogado famoso y poderoso. Los enterados cuentan que llegó a la cúspide con Ismael Hernández Deras, y que fue pieza importante para que Jorge Herrera Caldera le ganara la gobernatura a José Rosas Aispuro Torres en el Tribunal Federal Electoral.

Hugo Rosales Badillo se define como el “científico del derecho”, y muchos así lo creen. Algo les ha aprendido a los políticos con los que ha trabajado y ahora incursionan en la política. Recién comenzaron los efectos de la pandemia, se ofreció de manera gratuita a defender a los trabajadores de un conocido hotel, anunció de manera pública que ponía su despacho a disposición de aquellos que no pudieran pagar un abogado particular.

Hay que reconocerle a Rosales Badillo que no oculta sus aspiraciones políticas, él debe saber que en política la forma es fondo. Por los efectos colaterales de esta pandemia, hace unos días se reunió con comerciantes para ofrecerles asesoría jurídica gratuita por resultar afectados por el cierre de sus negocios, medida ordenada por el municipio. Este tema, que podría ser motivo de un juicio de amparo contra normas generales, ha tomado un giro político entre Hugo Rosales Badillo y las autoridades municipales.

El abogado argumenta que el decreto administrativo dado a conocer por el municipio no tiene validez y por esa razón, los comerciantes no tienen la obligación de cerrar sus negocios, y agrega que el presidente municipal Jorge Salum no tiene facultades para activar el semáforo rojo, porque son facultades del gobierno federal. Mario Garza Escobosa le revira que se aprovecha de problema de los comerciantes para sus intereses personales y políticos.

El secretario del Ayuntamiento lo acusa de irresponsable por hacer un llamado a la desobediencia social. También Garza Escobosa le dice al abogado que si el mencionado decreto administrativo no tiene validez, como él afirma, que recurra a los órganos jurisdiccionales competentes y que sean éstos los que decidan quien tiene la razón jurídica. Si se interpusiera un juicio de amparo ya veremos si procede o no.