/ martes 6 de julio de 2021

La política es así

Sucesión adelantada

Tal vez por el ADN priista que aún conserva parte de la élite de la 4T, en fechas recientes se inició el proceso de sucesión presidencial.

La sucesión adelantada anunciada y muy evidente, recuerda las de los ex presidentes 1970-1976, 1976-1982, 1982-1988 y 1988-1994, en las cuales, con anticipación, los presidentes en el ejercicio del poder, desbrozaron las sendas y eliminaron a los rivales de sus delfines, lo cual ocurrió precisamente después de la mitad del sexenio, tal y como se avizora en el presente en los tiempos políticos en los cuales vive hoy por hoy el país.

El presidente de la República ha renovado la titularidad de ocho secretarías de estado (una está pendiente de validarse), las cuales, tradicionalmente, han sido las proveedoras naturales de donde emergen o han emergido hasta ahora los candidatos presidenciales, y de ellas sólo ha llegado una de ellos con visos y aptitudes de ser, y que sería la secretaria de Economía.

De las diez en las cuales no ha habido cambios, únicamente el titular de Relaciones Exteriores se presume que podría ser el postulado para ser el candidato presidencial de Morena.

El resto no ha evidenciado cualidades para ser el candidato requerido no sólo para ser el candidato, sino también ganar la elección.

Mención especial merecería el secretario de la Defensa Nacional, en el caso de que se quisiere avanzar hacia la militarización del país, a tal grado que la presidencia regrese a los generales, tal y como solía darse y se dio hasta 1940-1946, año en que la Revolución “se bajó del caballo” y los civiles se hicieron del poder y que detentan hasta la fecha.

El presidente de la República y la 4T transitan hoy sobre rieles hacia la conservación del poder, en atención a que, al margen de la creciente polarización con tintes de agudizarse aún más, la alianza opositora al presidente en especial y al gobierno de la 4T en general, carecen de un liderazgo capaz no sólo de unir a los contras, sino también para superar y vencer en la lucha política al dirigente moral de la 4T, quien, desde la tribuna del poder y del atril de “la mañanera”, ocupa todos los espacios informativos y se sobrepone aún al o a los discursos que tratan de restar fuerza y credibilidad al discurso presidencial.

Al respecto habría que tener presente que la argumentación que catapultó al poder a AMLO, consistente en la corrupción de los regímenes anteriores y la desigualdad generada por aquellos, sigue presente y sólo parcialmente paliada por los programas presidenciales elevados a la categoría constitucional.

Si la tendencia anunciada en el acto celebrado en el Auditorio Nacional y muy evidente por parte del a presidente sigue sin alteraciones, la candidata de la 4T y de su líder moral, sería la actual jefa de Gobierno de la Ciudad de México.

Pero en política nada es definitivo hasta que lo es, diría Perogrullo.

Sin embargo, al margen de que por ahora no existe un perfil fuerte para superar y vencer tanto al presidente como a Morena, a la 4T y al candidato(a), pero que podría aparecer y construir un liderazgo victorioso, la conservación o la pérdida del poder, dependería no sólo de las elecciones estatales del 22 y del 23, sino esencialmente del déficit o del superávit del gobierno de la 4T y de la gestión del presidente.

El déficit o el superávit se dará en los tiempos por venir, principalmente el año próximo y en el 23, y que en gran medida podría depender de la inversión pública y privada, del crecimiento económico, de la generación de empleo, de la inflación y de la devaluación del peso. Por supuesto, del control o no de la violencia que asuela varias regiones del país.

En diciembre de ese año ya se podrá saber si la 4T continuaría o terminaría en junio de 2024.

En la imaginaria se dejan por ahora los prospectos del embajador de México citado por el presidente y del líder de la mayoría de Morena en el Senado quien no oculta su voluntad de ser.

Sucesión adelantada

Tal vez por el ADN priista que aún conserva parte de la élite de la 4T, en fechas recientes se inició el proceso de sucesión presidencial.

La sucesión adelantada anunciada y muy evidente, recuerda las de los ex presidentes 1970-1976, 1976-1982, 1982-1988 y 1988-1994, en las cuales, con anticipación, los presidentes en el ejercicio del poder, desbrozaron las sendas y eliminaron a los rivales de sus delfines, lo cual ocurrió precisamente después de la mitad del sexenio, tal y como se avizora en el presente en los tiempos políticos en los cuales vive hoy por hoy el país.

El presidente de la República ha renovado la titularidad de ocho secretarías de estado (una está pendiente de validarse), las cuales, tradicionalmente, han sido las proveedoras naturales de donde emergen o han emergido hasta ahora los candidatos presidenciales, y de ellas sólo ha llegado una de ellos con visos y aptitudes de ser, y que sería la secretaria de Economía.

De las diez en las cuales no ha habido cambios, únicamente el titular de Relaciones Exteriores se presume que podría ser el postulado para ser el candidato presidencial de Morena.

El resto no ha evidenciado cualidades para ser el candidato requerido no sólo para ser el candidato, sino también ganar la elección.

Mención especial merecería el secretario de la Defensa Nacional, en el caso de que se quisiere avanzar hacia la militarización del país, a tal grado que la presidencia regrese a los generales, tal y como solía darse y se dio hasta 1940-1946, año en que la Revolución “se bajó del caballo” y los civiles se hicieron del poder y que detentan hasta la fecha.

El presidente de la República y la 4T transitan hoy sobre rieles hacia la conservación del poder, en atención a que, al margen de la creciente polarización con tintes de agudizarse aún más, la alianza opositora al presidente en especial y al gobierno de la 4T en general, carecen de un liderazgo capaz no sólo de unir a los contras, sino también para superar y vencer en la lucha política al dirigente moral de la 4T, quien, desde la tribuna del poder y del atril de “la mañanera”, ocupa todos los espacios informativos y se sobrepone aún al o a los discursos que tratan de restar fuerza y credibilidad al discurso presidencial.

Al respecto habría que tener presente que la argumentación que catapultó al poder a AMLO, consistente en la corrupción de los regímenes anteriores y la desigualdad generada por aquellos, sigue presente y sólo parcialmente paliada por los programas presidenciales elevados a la categoría constitucional.

Si la tendencia anunciada en el acto celebrado en el Auditorio Nacional y muy evidente por parte del a presidente sigue sin alteraciones, la candidata de la 4T y de su líder moral, sería la actual jefa de Gobierno de la Ciudad de México.

Pero en política nada es definitivo hasta que lo es, diría Perogrullo.

Sin embargo, al margen de que por ahora no existe un perfil fuerte para superar y vencer tanto al presidente como a Morena, a la 4T y al candidato(a), pero que podría aparecer y construir un liderazgo victorioso, la conservación o la pérdida del poder, dependería no sólo de las elecciones estatales del 22 y del 23, sino esencialmente del déficit o del superávit del gobierno de la 4T y de la gestión del presidente.

El déficit o el superávit se dará en los tiempos por venir, principalmente el año próximo y en el 23, y que en gran medida podría depender de la inversión pública y privada, del crecimiento económico, de la generación de empleo, de la inflación y de la devaluación del peso. Por supuesto, del control o no de la violencia que asuela varias regiones del país.

En diciembre de ese año ya se podrá saber si la 4T continuaría o terminaría en junio de 2024.

En la imaginaria se dejan por ahora los prospectos del embajador de México citado por el presidente y del líder de la mayoría de Morena en el Senado quien no oculta su voluntad de ser.

ÚLTIMASCOLUMNAS
martes 14 de septiembre de 2021

La política es así

¿El regreso?

Juventino Rodarte Solís

martes 07 de septiembre de 2021

La política es así

Selección natural

Juventino Rodarte Solís

martes 03 de agosto de 2021

La política es así

Relevo generacional

Juventino Rodarte Solís

martes 27 de julio de 2021

La política es así

Al arte de gobernar

Juventino Rodarte Solís

martes 20 de julio de 2021

La política es así

Meritocracia

Juventino Rodarte Solís

martes 13 de julio de 2021

La política es así

La 4T, ¿dividida?

Juventino Rodarte Solís

Cargar Más