/ lunes 17 de mayo de 2021

Las pifias de un líder magisterial

Desde el 31 de octubre del 2020, hemos venido glosando los informes mal logrados del dirigente de la Sección 44. Y ¿por qué enfatizar en esa fecha? Porque él mismo la definió como histórica y trascendental, ya que ese día por fin se pagarían los quinquenios.

Sin duda que la pifia de esa fecha se convirtió en la corona que la joya de su gestión esperaba, ya que desde que arribó a la secretaría general de la Sección 44, su estadío ha sido la de un mercenario, donde dicho oficio no pone precio al sindicato, sino a su traición que consiste en ceder al patrón espacios de tiempo para que recupere bríos y nos atropelle sin problemas ni prejuicios.

Y así, desde su arribo a la dirigencia se agudizó visiblemente la sumisión de la gestión sindical. Las conquistas empezaron a desmantelarse cuando el líder magisterial se convirtió en una mercancía, de cuyo precio bajo ha dependido su estancia en el puesto, ya que sus artículos llevan la etiqueta de bueno y barato; bondades que aluden claramente a esa mercantilización, donde el mejor cliente ha sido su patrón.

En esa tesitura se apoyan aquellos que han hecho del SNTE un imperio de pifias y transas, donde sobran docentes que se han deformado en él, para obtener un credencialismo que les permita escalar en la carrera sindical, sin preocuparse jamás por la defensa real de los trabajadores, donde las evidencias con cero resultados forman parte de la información falaz de la que seguido hacen víctima a sus informados.

Dicha situación a muchos nos denigra y al mismo tiempo nos separa, porque el estómago con que ellos digieren todo, es el mismo que a nosotros nos hace vomitar. De ahí que el tufo tóxico que a ellos nutre a muchos nos obliga a comer aparte.

Cosa muy aplaudida, por aquellos que se empeñan en que así sigamos. “Divide y vencerás” ha sido siempre lema de esos que se han acostumbrado a dominar y controlar. Nos dividen cotidianamente para que no veamos cuando duermen con el patrón. Acción que gozan mucho, porque la felicidad los delata y la obediencia y sumisión los mantiene de ese lado, como ahora apoyando a los candidatos del PRIAN, a quienes les dan la comida y a nosotros las mentiras.

Ninguna dirigencia de la Sección 44 ha sido la excepción de la crítica, pero nunca tan extensa y profunda como la que se da en torno a la presente. Hasta quienes se han suscrito como incondicionales clásicos, ahora bajita la mano exigen que se dé cumplimiento a los adeudos pendientes que no han logrado conseguir los dirigentes, ni las bases cómo desconocer a éstos que nunca han sido idóneos para su defensa.

Una de las razones de que así sea, es la espectacular desinformación que padecemos sobre el pago de quinquenios; pleno acceso a información adecuada sobre la profundidad del desastre, que está cundiendo en torno a la falta de pago a las aseguradoras y a los adeudos millonarios al Fondo de la Vivienda (FOVI). Porque dichos rubros se han mantenido bajo informaciones amañadas que propala el sindicato para despistar a los trabajadores.

No se debe minimizar el grado de inmoralidad al que ha llegado la mafia del susodicho dirigente, cuyos integrantes están al servicio de la parte gubernamental, la que no conoce límites cuando burlarse de ellos se trata.

El caso de los acuerdos no cumplidos, ilustra la dimensión de la mofa de que son víctimas cada vez que se reúnen y ahí está ya la del día 15 de mayo, donde los remiten a las instancias, que les han tomado siempre el pelo. Situación que toma con agrado la dirigencia, porque su compulsión irresponsable, hace que se lleve muy bien con la estrategia gubernamental, para seguir alargando el plazo y que las demandas por sí mismas caduquen.

Está a la vista el despojo de los quinquenios el cual traerá consecuencias en otras prestaciones como la ITP, que poco a poco está llegando a su extinción. No hay aquí exageración alguna. Es una pérdida anunciada que se defiende con la afirmación escandalosa de que todos los docentes aunque estén enfermos no aspiran a hacer uso de ella.

Desde el 31 de octubre del 2020, hemos venido glosando los informes mal logrados del dirigente de la Sección 44. Y ¿por qué enfatizar en esa fecha? Porque él mismo la definió como histórica y trascendental, ya que ese día por fin se pagarían los quinquenios.

Sin duda que la pifia de esa fecha se convirtió en la corona que la joya de su gestión esperaba, ya que desde que arribó a la secretaría general de la Sección 44, su estadío ha sido la de un mercenario, donde dicho oficio no pone precio al sindicato, sino a su traición que consiste en ceder al patrón espacios de tiempo para que recupere bríos y nos atropelle sin problemas ni prejuicios.

Y así, desde su arribo a la dirigencia se agudizó visiblemente la sumisión de la gestión sindical. Las conquistas empezaron a desmantelarse cuando el líder magisterial se convirtió en una mercancía, de cuyo precio bajo ha dependido su estancia en el puesto, ya que sus artículos llevan la etiqueta de bueno y barato; bondades que aluden claramente a esa mercantilización, donde el mejor cliente ha sido su patrón.

En esa tesitura se apoyan aquellos que han hecho del SNTE un imperio de pifias y transas, donde sobran docentes que se han deformado en él, para obtener un credencialismo que les permita escalar en la carrera sindical, sin preocuparse jamás por la defensa real de los trabajadores, donde las evidencias con cero resultados forman parte de la información falaz de la que seguido hacen víctima a sus informados.

Dicha situación a muchos nos denigra y al mismo tiempo nos separa, porque el estómago con que ellos digieren todo, es el mismo que a nosotros nos hace vomitar. De ahí que el tufo tóxico que a ellos nutre a muchos nos obliga a comer aparte.

Cosa muy aplaudida, por aquellos que se empeñan en que así sigamos. “Divide y vencerás” ha sido siempre lema de esos que se han acostumbrado a dominar y controlar. Nos dividen cotidianamente para que no veamos cuando duermen con el patrón. Acción que gozan mucho, porque la felicidad los delata y la obediencia y sumisión los mantiene de ese lado, como ahora apoyando a los candidatos del PRIAN, a quienes les dan la comida y a nosotros las mentiras.

Ninguna dirigencia de la Sección 44 ha sido la excepción de la crítica, pero nunca tan extensa y profunda como la que se da en torno a la presente. Hasta quienes se han suscrito como incondicionales clásicos, ahora bajita la mano exigen que se dé cumplimiento a los adeudos pendientes que no han logrado conseguir los dirigentes, ni las bases cómo desconocer a éstos que nunca han sido idóneos para su defensa.

Una de las razones de que así sea, es la espectacular desinformación que padecemos sobre el pago de quinquenios; pleno acceso a información adecuada sobre la profundidad del desastre, que está cundiendo en torno a la falta de pago a las aseguradoras y a los adeudos millonarios al Fondo de la Vivienda (FOVI). Porque dichos rubros se han mantenido bajo informaciones amañadas que propala el sindicato para despistar a los trabajadores.

No se debe minimizar el grado de inmoralidad al que ha llegado la mafia del susodicho dirigente, cuyos integrantes están al servicio de la parte gubernamental, la que no conoce límites cuando burlarse de ellos se trata.

El caso de los acuerdos no cumplidos, ilustra la dimensión de la mofa de que son víctimas cada vez que se reúnen y ahí está ya la del día 15 de mayo, donde los remiten a las instancias, que les han tomado siempre el pelo. Situación que toma con agrado la dirigencia, porque su compulsión irresponsable, hace que se lleve muy bien con la estrategia gubernamental, para seguir alargando el plazo y que las demandas por sí mismas caduquen.

Está a la vista el despojo de los quinquenios el cual traerá consecuencias en otras prestaciones como la ITP, que poco a poco está llegando a su extinción. No hay aquí exageración alguna. Es una pérdida anunciada que se defiende con la afirmación escandalosa de que todos los docentes aunque estén enfermos no aspiran a hacer uso de ella.

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