/ martes 13 de abril de 2021

Percepción ciudadana

Machacamos con esta premisa lapidaria e insuperada del materialismo histórico para entender la vida social, sus antecedentes y posibilidades.

Precisar que el neoliberalismo se aplicó sólo en los países subdesarrollados impuesto por las naciones ricas. Que el populismo sólo se da en naciones pobres. El neoliberalismo y el populismo son reductos de escaza fuerza productiva de los llamados con eufemismo, países emergentes. Podemos comprobar la tesis del materialismo histórico: La poca o mucha fuerza productiva en la base de la sociedad, condiciona el proceso, próspero o retrasado, de vida social, política e intelectual en general.

El debate por los ataques al INE, renueva polémica superficial por la democracia, otra vez confundiendo la democracia de contar votos, cuando el fraude electoral se realiza por los gobiernos de los Estados entregando despensas y promocionales diversos, aquí el bicentenario lleva un año haciéndolo.

Los opositores a la 4T no tienen capacidad para refutar y los de la 4T carecen de fundamentos teóricos. López Obrador, que nada mas él declara, no rebasa las apariencias, así sucedió en el fallido intento de regular el outsourcing, mal cuestionado y sin argumentos económicos y políticos. Por la tangente comprende que no tiene masa crítica social para una reforma que atacaría la injustica laboral y allanaría el debate por la raquítica masa salarial frente a las ganancias del capital. El discurso de la mañanera por ignorancia o doblez se limitó al reparto de utilidades. Obviaron lo importante, los muy bajos salarios y la bifurcación en dos patrones para socavar al sindicalismo y el derecho de huelga y la estabilidad laboral. Se dirá que la movilidad en el empleo en naciones prósperas es fluida, y sí, porque en esos lugares la oferta de trabajo y salarios retributivos generan movilidad.

Esa política de quedarse en la superestructura, de no ir a la raíz de los problemas sucedió con las comisiones bancarias, con la función neoliberal del Banco de México, con el trato o los privilegios al grupo económico de Salinas Pliego, consentido y protegido de la 4T.

La popularidad de López Obrador con un poder hasta ahora sin contrapesos, lo acerca al patrimonialismo de que todo dependa de él, al maximalismo de que no hay tesis o ideas que superen a los de su discurso, e incluso al maniqueísmo como el más pernicioso de los vicios de la política, en el sentido de que él representa el bien y los que no están de acuerdo son malos. El presidente no es de izquierda, no es liberal, es un líder voluntarista hasta cierto punto infantilista. De la intención moral nadie duda, al respecto Recasens Siches decía que “el camino al infierno estaba empedrado de buenas intenciones”.

Macedonio se convierte en símbolo de la 4T, si la oposición fuera inteligente no defendería al INE. De las lecturas juveniles de izquierda aprendimos que las contradicciones se resuelven madurándolas, que más educa un momento de represión política que mil clases en la UNAM.

No es paradoja decir que los grandes empresarios están preocupados más que la 4T, por lo del INE, la violencia multiplicada, la falta de inversión, por la inflación, las vacunas, los médicos privados, las mujeres. La 4T está a mitad de río y puede haber conflictos superiores a nuestras capacidades.

Mientras, esperemos a ver quiénes son candidatos para hablar de ellos y sus patrocinadores.

Machacamos con esta premisa lapidaria e insuperada del materialismo histórico para entender la vida social, sus antecedentes y posibilidades.

Precisar que el neoliberalismo se aplicó sólo en los países subdesarrollados impuesto por las naciones ricas. Que el populismo sólo se da en naciones pobres. El neoliberalismo y el populismo son reductos de escaza fuerza productiva de los llamados con eufemismo, países emergentes. Podemos comprobar la tesis del materialismo histórico: La poca o mucha fuerza productiva en la base de la sociedad, condiciona el proceso, próspero o retrasado, de vida social, política e intelectual en general.

El debate por los ataques al INE, renueva polémica superficial por la democracia, otra vez confundiendo la democracia de contar votos, cuando el fraude electoral se realiza por los gobiernos de los Estados entregando despensas y promocionales diversos, aquí el bicentenario lleva un año haciéndolo.

Los opositores a la 4T no tienen capacidad para refutar y los de la 4T carecen de fundamentos teóricos. López Obrador, que nada mas él declara, no rebasa las apariencias, así sucedió en el fallido intento de regular el outsourcing, mal cuestionado y sin argumentos económicos y políticos. Por la tangente comprende que no tiene masa crítica social para una reforma que atacaría la injustica laboral y allanaría el debate por la raquítica masa salarial frente a las ganancias del capital. El discurso de la mañanera por ignorancia o doblez se limitó al reparto de utilidades. Obviaron lo importante, los muy bajos salarios y la bifurcación en dos patrones para socavar al sindicalismo y el derecho de huelga y la estabilidad laboral. Se dirá que la movilidad en el empleo en naciones prósperas es fluida, y sí, porque en esos lugares la oferta de trabajo y salarios retributivos generan movilidad.

Esa política de quedarse en la superestructura, de no ir a la raíz de los problemas sucedió con las comisiones bancarias, con la función neoliberal del Banco de México, con el trato o los privilegios al grupo económico de Salinas Pliego, consentido y protegido de la 4T.

La popularidad de López Obrador con un poder hasta ahora sin contrapesos, lo acerca al patrimonialismo de que todo dependa de él, al maximalismo de que no hay tesis o ideas que superen a los de su discurso, e incluso al maniqueísmo como el más pernicioso de los vicios de la política, en el sentido de que él representa el bien y los que no están de acuerdo son malos. El presidente no es de izquierda, no es liberal, es un líder voluntarista hasta cierto punto infantilista. De la intención moral nadie duda, al respecto Recasens Siches decía que “el camino al infierno estaba empedrado de buenas intenciones”.

Macedonio se convierte en símbolo de la 4T, si la oposición fuera inteligente no defendería al INE. De las lecturas juveniles de izquierda aprendimos que las contradicciones se resuelven madurándolas, que más educa un momento de represión política que mil clases en la UNAM.

No es paradoja decir que los grandes empresarios están preocupados más que la 4T, por lo del INE, la violencia multiplicada, la falta de inversión, por la inflación, las vacunas, los médicos privados, las mujeres. La 4T está a mitad de río y puede haber conflictos superiores a nuestras capacidades.

Mientras, esperemos a ver quiénes son candidatos para hablar de ellos y sus patrocinadores.

ÚLTIMASCOLUMNAS
martes 04 de mayo de 2021

Percepción ciudadana

Gobierno y sociedad sin intermediación

Leobaldo García Orrante

martes 20 de abril de 2021

Percepción ciudadana

Se está con AMLO o se vota contra él

Leobaldo García Orrante

martes 13 de abril de 2021

Percepción ciudadana

Patrimonialismo, maximalismo y maniqueísmo

Leobaldo García Orrante

martes 09 de marzo de 2021

Percepción Ciudadana

La popularidad, liderazgo y carisma

Leobaldo García Orrante

Cargar Más