/ miércoles 2 de junio de 2021

Recorriendo…

REGIÓN SIERRA, Dgo. (OEM). - Terminó la etapa de campañas políticas, 50 días en el proceso local para renovar el Congreso del Estado, mismas que representaron esfuerzo, tiempo y dinero para los candidatos, sus respectivos equipos y las dirigencias partidistas.

De acuerdo al librito no escrito de la política, ahora seguirán un par de campañas más, la de vigilar al rival, buscar convencer a líderes de opinión y populares, así como la preparación de la jornada electoral, logística y respaldo a los representantes generales y de casilla.

Son guerras estratégicas que buscan hacer para la respectiva causa y buscar que los contrarios no lo hagan, donde la repartición de dinero en efectivo era la moneda de cambio, en tiempos no lejanos.

En lo que es un proceso electoral atípico en nuestro Estado y en esta región de la sierra, los alquimistas, mapaches y caza mapaches estarán juntos, ni más ni menos; los que en el 2019 eran perro y gato ahora buscarán unirse como cazadores de sombras, parafraseando el nombre de conocida cinta.

Se recuerda en Canatlán como en algunas ocasiones panistas y priístas armaban una verdadera cacería de brujas y de camionetas cargadas con despensas, como aquella decomisada en una madrugada en la calle Lerdo de Tejada, a un costado de la plaza, la cual los guardianes del orden decomisaron, ante la mirada atenta de panistas denunciantes.

Bendita política y sus sorpresas, ahora los otra acusadores y acusados están juntos, buscando recuperar los Congresos federal y estatal y la pregunta es si aplicarán ese caudal de conocimiento y experiencia que tienen sobre el tema.

En la coalición de enfrente sin duda tienen lo suyo, con distinguidos egresados del otro partido RIP que saben y le saben a eso de los tres días finales, del convencimiento en efectivo y que no deja huella pero que puede ser la diferencia entre derrota o triunfo.

REGIÓN SIERRA, Dgo. (OEM). - Terminó la etapa de campañas políticas, 50 días en el proceso local para renovar el Congreso del Estado, mismas que representaron esfuerzo, tiempo y dinero para los candidatos, sus respectivos equipos y las dirigencias partidistas.

De acuerdo al librito no escrito de la política, ahora seguirán un par de campañas más, la de vigilar al rival, buscar convencer a líderes de opinión y populares, así como la preparación de la jornada electoral, logística y respaldo a los representantes generales y de casilla.

Son guerras estratégicas que buscan hacer para la respectiva causa y buscar que los contrarios no lo hagan, donde la repartición de dinero en efectivo era la moneda de cambio, en tiempos no lejanos.

En lo que es un proceso electoral atípico en nuestro Estado y en esta región de la sierra, los alquimistas, mapaches y caza mapaches estarán juntos, ni más ni menos; los que en el 2019 eran perro y gato ahora buscarán unirse como cazadores de sombras, parafraseando el nombre de conocida cinta.

Se recuerda en Canatlán como en algunas ocasiones panistas y priístas armaban una verdadera cacería de brujas y de camionetas cargadas con despensas, como aquella decomisada en una madrugada en la calle Lerdo de Tejada, a un costado de la plaza, la cual los guardianes del orden decomisaron, ante la mirada atenta de panistas denunciantes.

Bendita política y sus sorpresas, ahora los otra acusadores y acusados están juntos, buscando recuperar los Congresos federal y estatal y la pregunta es si aplicarán ese caudal de conocimiento y experiencia que tienen sobre el tema.

En la coalición de enfrente sin duda tienen lo suyo, con distinguidos egresados del otro partido RIP que saben y le saben a eso de los tres días finales, del convencimiento en efectivo y que no deja huella pero que puede ser la diferencia entre derrota o triunfo.