/ sábado 11 de junio de 2022

Recorriendo…

REGIÓN SIERRA, Dgo. (OEM).- A un día antes del cómputo y entrega de validez a la elección de gobernador del Estado, bien cabe mencionar algo de lo sucedido en los procesos electorales municipales.

Destacar el quehacer en la función como delegados de personas como Mario Ayala, quien casi casi logró hacer el milagro priista en el municipio Nuevo Ideal, con un candidato prácticamente desconocido en el mundo de la política y un partido Revolucionario Institucional que inició de mala forma el proceso, cuando no se avinieron con Miguel Escobar como candidato.

Más allá de los asesores que trajeron desde la zona lagunera o de Tabasco, por mencionar algunos, fue Mario quien se metió a fondo en este proyecto, mostrando que un delegado no solo debe serlo y parecerlo, sino hacerlo.

Se quedaron a tan solo 160 votos del favorito, Francisco Luis Gracia y el Movimiento de Regeneración Nacional, que hizo bueno el pronóstico, más allá de una división, diferencias o algo que sucedió al seno de un proceso interno que, a juicio de quien escribe, no permitió ensamblar mejor la maquinaria,

Más allá de sus diferencias personales o maneras de ver las cosas, sin duda como binomio, Francisco Luis y Norma Ruiz tenía mucho más para dar durante el proceso electoral; el candidato con su forma de ver las cosas y Norma con su manera de expresarlas.

En el Partido Acción Nacional, las cosas empezaron adversas desde el comienzo, cuando se registraron once aspirantes, entre ellos la alcaldesa Gladys Moreno y el ex perredista y ex coordinador de campaña Manuel Zurita, al no existir ya un proyecto de campaña definido.

En el lapso entre los registros, la renuncia de Manuel Zurita y la llegada de Miguel Dévora hicieron la propuesta a un joven empresario de apellido Olvera, para que encabezara el proyecto blanquiazul, la cual fue rechazada.

Presuntamente a nivel cupular había un acuerdo de que aquel partido que fuera abajo en la encuesta o sondeo de opinión, entre PAN y PRI, declinaría a favor de quien encabezara, para ganarle a lo que se esperaba, el tsunami guinda. No fue así y faltó poco para que el tricolor alcanzara.

Los tres candidatos hicieron lo suyo, cada uno de acuerdo a su visión, experiencia y capacidad económica, los tres lo hicieron bien y el resultado final no fue sorpresa, en cuanto a las posiciones, pero sí en lo que se refiere a la votación alcanzada.

Omar Nevárez fue la revelación, Francisco Luis hizo vales las condiciones que se tenían y Miguel Dévora dignificó lo que desde antes se esperaba, dar la cara ante la derrota, luego del desgaste de la marca Galaviz.

Hay un factor externo del cual se desconocen sus alcances, que presuntamente fue factor en municipios como San Juan del Río, pero en Nuevo Ideal, visto de afuera, hubo piso parejo y el delegado Mario Ayala fue la gran figura, poco vista.

En otros municipios, ya se decía del triunfo que llevarían César Rivas Nevárez, Marisela Corral López, Gerino Morales Arreola y Ramón Manuel Salazar Celis, en Santiago Papasquiaro, Tepehuanes, Coneto de Comonfort y Guanaceví, respectivamente, éste último con su padrinote Rogelio Ayala.

En Canatlán, se conocía la popularidad y respaldo que recibía Ángela Rojas, pero se desconocía los alcances de un PRI que se deshacía, lo que al final fue muy claro. Vero González tuvo una buena votación panista, pero su gran aliado no levantó.

Si buscan las causas, las encontrarán en los seis años de gobierno de Dora González, donde los priístas se sintieron marginados, además de los enfrentamientos en cabildo y el desgaste natural que el poder resiente.

En San Juan del Río, el proceso en general fue como un cuadro de Picasso, con una candidata morenista de extracción panista, un abanderado priísta recién salido al terreno partidario, donde el gran ganador pudiera ser Francisco Acosta, asesor de cabecera de Hugo.

Le falló con el “Compa” Fierro hace tres años, le atinó con Hugo, ni más ni menos.

En Rodeo, será tiempo para que los morenistas empiecen la operación cicatriz y liderazgos reconocidos como Rosy Cardoza para comenzar los trabajos hacia el 2024.

Lo mejor que pudiera resultar para ellos es que saliera el dirigente estatal Otniel García Navarro, algo que también ocupan en San Juan del Río, Ocampo y varios municipios más.

En Ocampo, la peor decisión la hicieron al designar a José Herrera Leos, quien hizo una campaña muy mediocre. Al seno de los aspirantes faltó capacidad de negociación, de humildad y visión. La dupla Gudberto Gutiérrez / Óscar García hubiese sido triunfadora, pero al joven ex dirigenten priísta le negaron el derecho al diálogo y negociación y al final les ganó Marisela Barraza García, ahora presidenta municipal electa. A esperar para comentar

REGIÓN SIERRA, Dgo. (OEM).- A un día antes del cómputo y entrega de validez a la elección de gobernador del Estado, bien cabe mencionar algo de lo sucedido en los procesos electorales municipales.

Destacar el quehacer en la función como delegados de personas como Mario Ayala, quien casi casi logró hacer el milagro priista en el municipio Nuevo Ideal, con un candidato prácticamente desconocido en el mundo de la política y un partido Revolucionario Institucional que inició de mala forma el proceso, cuando no se avinieron con Miguel Escobar como candidato.

Más allá de los asesores que trajeron desde la zona lagunera o de Tabasco, por mencionar algunos, fue Mario quien se metió a fondo en este proyecto, mostrando que un delegado no solo debe serlo y parecerlo, sino hacerlo.

Se quedaron a tan solo 160 votos del favorito, Francisco Luis Gracia y el Movimiento de Regeneración Nacional, que hizo bueno el pronóstico, más allá de una división, diferencias o algo que sucedió al seno de un proceso interno que, a juicio de quien escribe, no permitió ensamblar mejor la maquinaria,

Más allá de sus diferencias personales o maneras de ver las cosas, sin duda como binomio, Francisco Luis y Norma Ruiz tenía mucho más para dar durante el proceso electoral; el candidato con su forma de ver las cosas y Norma con su manera de expresarlas.

En el Partido Acción Nacional, las cosas empezaron adversas desde el comienzo, cuando se registraron once aspirantes, entre ellos la alcaldesa Gladys Moreno y el ex perredista y ex coordinador de campaña Manuel Zurita, al no existir ya un proyecto de campaña definido.

En el lapso entre los registros, la renuncia de Manuel Zurita y la llegada de Miguel Dévora hicieron la propuesta a un joven empresario de apellido Olvera, para que encabezara el proyecto blanquiazul, la cual fue rechazada.

Presuntamente a nivel cupular había un acuerdo de que aquel partido que fuera abajo en la encuesta o sondeo de opinión, entre PAN y PRI, declinaría a favor de quien encabezara, para ganarle a lo que se esperaba, el tsunami guinda. No fue así y faltó poco para que el tricolor alcanzara.

Los tres candidatos hicieron lo suyo, cada uno de acuerdo a su visión, experiencia y capacidad económica, los tres lo hicieron bien y el resultado final no fue sorpresa, en cuanto a las posiciones, pero sí en lo que se refiere a la votación alcanzada.

Omar Nevárez fue la revelación, Francisco Luis hizo vales las condiciones que se tenían y Miguel Dévora dignificó lo que desde antes se esperaba, dar la cara ante la derrota, luego del desgaste de la marca Galaviz.

Hay un factor externo del cual se desconocen sus alcances, que presuntamente fue factor en municipios como San Juan del Río, pero en Nuevo Ideal, visto de afuera, hubo piso parejo y el delegado Mario Ayala fue la gran figura, poco vista.

En otros municipios, ya se decía del triunfo que llevarían César Rivas Nevárez, Marisela Corral López, Gerino Morales Arreola y Ramón Manuel Salazar Celis, en Santiago Papasquiaro, Tepehuanes, Coneto de Comonfort y Guanaceví, respectivamente, éste último con su padrinote Rogelio Ayala.

En Canatlán, se conocía la popularidad y respaldo que recibía Ángela Rojas, pero se desconocía los alcances de un PRI que se deshacía, lo que al final fue muy claro. Vero González tuvo una buena votación panista, pero su gran aliado no levantó.

Si buscan las causas, las encontrarán en los seis años de gobierno de Dora González, donde los priístas se sintieron marginados, además de los enfrentamientos en cabildo y el desgaste natural que el poder resiente.

En San Juan del Río, el proceso en general fue como un cuadro de Picasso, con una candidata morenista de extracción panista, un abanderado priísta recién salido al terreno partidario, donde el gran ganador pudiera ser Francisco Acosta, asesor de cabecera de Hugo.

Le falló con el “Compa” Fierro hace tres años, le atinó con Hugo, ni más ni menos.

En Rodeo, será tiempo para que los morenistas empiecen la operación cicatriz y liderazgos reconocidos como Rosy Cardoza para comenzar los trabajos hacia el 2024.

Lo mejor que pudiera resultar para ellos es que saliera el dirigente estatal Otniel García Navarro, algo que también ocupan en San Juan del Río, Ocampo y varios municipios más.

En Ocampo, la peor decisión la hicieron al designar a José Herrera Leos, quien hizo una campaña muy mediocre. Al seno de los aspirantes faltó capacidad de negociación, de humildad y visión. La dupla Gudberto Gutiérrez / Óscar García hubiese sido triunfadora, pero al joven ex dirigenten priísta le negaron el derecho al diálogo y negociación y al final les ganó Marisela Barraza García, ahora presidenta municipal electa. A esperar para comentar