/ lunes 5 de octubre de 2020

Se desatan pasiones por el botín de la 44

El título del presente artículo, obedece a un ensayo de encuesta que anda circulando en las redes sociales.

Donde su artífices ventanean a tres personajes que representan respectivamente a tres bloques de poder, muy identificados al seno de la organización, sobre los cuales se vierten opiniones encontradas, donde la pasión se desborda, dado que los argumentos pesan únicamente alrededor de las fobias y filias que les provocan los sujetos a quienes se refieren.

En el contexto de dicha encuesta, se inscriben los perfiles que se enfilan hacia dicha competencia y se anota en primera línea la intención oficial. Aquella que trae el respaldo del secretario general, donde no le apuestan a ningún mérito, salvo a la amistad que lo patrocina, que no podrá hacer milagros, pero sí mover algunas voluntades, bajo la promesa o la exigencia barata y ruin, a aquellas conciencias miserables que se arrastraron para conseguir algún favor.

Desde luego que dicho grupo está corriendo el riesgo de no ser bien visto, porque su representante personifica una réplica perfecta de quien pretende heredarle el poder y eso sería un indicio a condenarnos a padecer más de lo mismo, ya que la radiografía es muy obvia del mal que nos han hecho, pero si se trata de rescatarlo, sería el camino ideal a seguir, sabidos de que las lecciones de servilismo y entreguismo al patrón, fueron bien asimiladas y de ello hablan: pérdida de quinquenios, ITP, FOVI sin aportaciones, etc.

Como se podrá observar, que no es poco ni intrascendente lo que la pandilla oficial carga en el saco del desprestigio, y que no puede eludir su beneficiario, porque dado su bajísimo perfil, no le queda de otra más que jugar su carta en el lomo de su amigo, que perversamente sólo piensa utilizarlo como tapadera sucia, para que el tufo de los quinquenios no siga contaminando.

Pero tampoco las credenciales del segundo grupo poseen calidad moral para arrogarse groseramente la aspiración a representarnos y menos aquellos que soñamos a contar un día con una organización democrática y aunque suene iluso, algún día también lejos de la corrupción.

Cosas que jamás se darían con este grupo de ladinos, donde la joya de la corona de todas sus agendas es la corrupción, la que por supuesto no deja de tener admiradores, porque las huellas de sus latrocinios son borradas por el miedo de sus víctimas.

El oportunismo y la complicidad son aptitudes que manejan con maestría, porque nunca cuestionan al que vende y traiciona los derechos de los docentes. De ahí que dicha negligencia y voracidad las capitalizan para negociar por su lado y lo que facciosamente obtienen es para su santo.

En medio de esas dos ofensas tan funestas se encuentra el profesor Adán Bayona, a quien jamás ponderaré como una maravilla, pero ante el cúmulo de infamias que nos acechan, creo que es el que más se acerca a cubrir el perfil menos cuestionado, dadas sus características de seriedad y hombría, ya que en momentos tan aciagos de la organización, su figura no se ha desgastado y su resistencia aumenta, pese a la tentación de los tumores que intentan contagiarlo.

Por supuesto las alianzas pandilleras no tendrán empacho en quererlo descalificar, pero sus incertidumbres aumentan cuando saben que ahora no será su voluntad la que se imponga, sino la de las bases, que para buena suerte de Adán, los maestros que le apoyan, no dan cabida al desánimo ni a la frustración, sino al empuje para que su gallo siga pisando terreno firme.

La metáfora del gallo, la utilizo en el buen sentido, de hacer eco al gran valor que Adán ha demostrado, al cuestionar los desaciertos que ha cometido al actual secretario general, cuyas agendas han sido el desastre, la mentira y la simulación. De ahí la confianza que se sigue ganando de aquellos que le refrendan su lealtad, no por ir tras el botín, sino tras el ideal de servir a aquellos de los que ahora desvergonzadamente se han servido.


El título del presente artículo, obedece a un ensayo de encuesta que anda circulando en las redes sociales.

Donde su artífices ventanean a tres personajes que representan respectivamente a tres bloques de poder, muy identificados al seno de la organización, sobre los cuales se vierten opiniones encontradas, donde la pasión se desborda, dado que los argumentos pesan únicamente alrededor de las fobias y filias que les provocan los sujetos a quienes se refieren.

En el contexto de dicha encuesta, se inscriben los perfiles que se enfilan hacia dicha competencia y se anota en primera línea la intención oficial. Aquella que trae el respaldo del secretario general, donde no le apuestan a ningún mérito, salvo a la amistad que lo patrocina, que no podrá hacer milagros, pero sí mover algunas voluntades, bajo la promesa o la exigencia barata y ruin, a aquellas conciencias miserables que se arrastraron para conseguir algún favor.

Desde luego que dicho grupo está corriendo el riesgo de no ser bien visto, porque su representante personifica una réplica perfecta de quien pretende heredarle el poder y eso sería un indicio a condenarnos a padecer más de lo mismo, ya que la radiografía es muy obvia del mal que nos han hecho, pero si se trata de rescatarlo, sería el camino ideal a seguir, sabidos de que las lecciones de servilismo y entreguismo al patrón, fueron bien asimiladas y de ello hablan: pérdida de quinquenios, ITP, FOVI sin aportaciones, etc.

Como se podrá observar, que no es poco ni intrascendente lo que la pandilla oficial carga en el saco del desprestigio, y que no puede eludir su beneficiario, porque dado su bajísimo perfil, no le queda de otra más que jugar su carta en el lomo de su amigo, que perversamente sólo piensa utilizarlo como tapadera sucia, para que el tufo de los quinquenios no siga contaminando.

Pero tampoco las credenciales del segundo grupo poseen calidad moral para arrogarse groseramente la aspiración a representarnos y menos aquellos que soñamos a contar un día con una organización democrática y aunque suene iluso, algún día también lejos de la corrupción.

Cosas que jamás se darían con este grupo de ladinos, donde la joya de la corona de todas sus agendas es la corrupción, la que por supuesto no deja de tener admiradores, porque las huellas de sus latrocinios son borradas por el miedo de sus víctimas.

El oportunismo y la complicidad son aptitudes que manejan con maestría, porque nunca cuestionan al que vende y traiciona los derechos de los docentes. De ahí que dicha negligencia y voracidad las capitalizan para negociar por su lado y lo que facciosamente obtienen es para su santo.

En medio de esas dos ofensas tan funestas se encuentra el profesor Adán Bayona, a quien jamás ponderaré como una maravilla, pero ante el cúmulo de infamias que nos acechan, creo que es el que más se acerca a cubrir el perfil menos cuestionado, dadas sus características de seriedad y hombría, ya que en momentos tan aciagos de la organización, su figura no se ha desgastado y su resistencia aumenta, pese a la tentación de los tumores que intentan contagiarlo.

Por supuesto las alianzas pandilleras no tendrán empacho en quererlo descalificar, pero sus incertidumbres aumentan cuando saben que ahora no será su voluntad la que se imponga, sino la de las bases, que para buena suerte de Adán, los maestros que le apoyan, no dan cabida al desánimo ni a la frustración, sino al empuje para que su gallo siga pisando terreno firme.

La metáfora del gallo, la utilizo en el buen sentido, de hacer eco al gran valor que Adán ha demostrado, al cuestionar los desaciertos que ha cometido al actual secretario general, cuyas agendas han sido el desastre, la mentira y la simulación. De ahí la confianza que se sigue ganando de aquellos que le refrendan su lealtad, no por ir tras el botín, sino tras el ideal de servir a aquellos de los que ahora desvergonzadamente se han servido.