/ miércoles 29 de julio de 2020

Sí hay mujeres en Durango

Canciones misóginas parte 2. Coplas de la Revolución Mexicana

Como lo vimos la semana pasada las canciones mexicanas son misóginas, manifiestan en sus letras “de amor y contra ellas”, sentimientos de violencia y discriminación; son vistas como inferiores de los hombres. No sólo las de la Revolución Mexicana, las letras de la música mexicana son misóginas hasta nuestros días.

Esto forma parte de uno de los documentos que he realizado durante la pandemia.

A continuación, las canciones misóginas y una frase que las hace agresivas y discriminatorias contra las mujeres.

Empezamos con la Revolución Mexicana con La Rielera; recuerde que parte de la Revolución Mexicana se hizo en los trenes, por lo tanto, no podría faltar esta canción cuya letra dice: “… Todos los maquinistas no deben tener mujer, porque de noche trabajan, muchos la dejan de ver”. La Rielera acompañaba a su Juan, mujer abandonada.

La Adelita: La más representativa de las mujeres de la Revolución fue la Adelita, incluso hay un escrito de la inolvidable poetisa Olga Arias que menciona que cabalgó con el general duranguense Domingo Arrieta. Es importante mencionar que es culturalmente aceptado que cuando se habla de las féminas en la Revolución Mexicana se les identifica como “las Adelitas”. “… Una moza que valiente lo seguía locamente enamorada del sargento…”. Mujer que perdió la cordura por amor.

Las Soldaderas: A mí me parece una canción muy hermosa, que representa a las mujeres que participaron tomando las armas al igual que sus compañeros revolucionarios. Sin embargo, la canción las menciona como “… Eran lindas Marietas como dice la canción…” Es una canción que presenta la participación de las mujeres, empuñando las armas, pero al final la identifica con la coqueta Marieta.

La Marieta: Se desconoce cuándo fue escrita, pero se clasifica dentro de las canciones de la Revolución. “… Marieta no seas coqueta, porque los hombres son muy malos, prometen muchos regalos y lo que dan son puros palos…” Al final el ser coqueta lo paga con palos.

En la Revolución las mujeres participaron como espías, en la redacción de “planes”, cocinando, como enfermeras, pero además muchas se quedaron a cultivar la tierra y otras más tomaron las armas, y al igual que los hombres murieron en los campos de batalla.

Del siglo IXX a principios de siglo XX, la Delgadina: “…Luego que salieron de misa, su papá le platicaba (…) Delgadina hija mía yo te quiero para amada”. Claramente externa la intención de cometer incesto y el autoritarismo de los padres hacia las hijas, debido al cual ocurre este tipo de delitos hasta nuestros días, y por cierto no se denuncian.

Esta canción es habitualmente puesta durante el día de los muertos, pues representa el romance un tipo de poema característico de la literatura española adaptado a la época colonial en México.

La Rafaelita: “... En un pueblo de la sierra a un lado de Sonora se mataron dos amigos por una mancornadora… ”. La culpa era de ella por gustarle a dos hombres, provoca que se maten los amigos que dejan de serlo a causa de una mujer.

Rosita Alvírez: “…Rosita no me desaires, la gente lo va a notar, pos que digan lo que quieran, contigo no he bailar… Echó mano a su cintura y una pistola sacó y a la pobre de Rosita nomás tres tiros le dio…” La letra habla por sí misma, no contiene analogías, es clara. No puedes negarte a sus deseos de los hombres porque, como en otras muchas canciones o en la vida real, se merecen que las asesinen.

La canción se dice fue inspirada de un crimen ocurrido en Coahuila, según los cronistas en 1883 el fin de la canción inicialmente era una burla a los hechos y más adelante se dice era una con una intención de dejar una moraleja con respecto aquellas épocas.

El columnista Alfredo Reyes nos expone en su artículo titulado “El síndrome de Rosita Alvírez”, lo siguiente:

“...Un crimen alevoso y cobarde descrito en el corrido como algo merecido, natural y hasta burlesco, pues resulta que ‘la noche que la mataron, Rosita estaba de suerte: pues de tres tiros que le dieron, nomás uno era de muerte’”. Cierto o no, es una infamia.

Sin pretensión alguna decimos que lo anterior es un síndrome deplorable de abuso brutal contra la mujer, un ejemplo negativo que se ha propalado mediante una épica ruin y donde se pretende dar un consejo de sometimiento y sumisión para las féminas, pues al borde de la muerte, la víctima da un consejo: “Rosita le dijo a Irene, no te olvides de mi nombre, cuando vayas a los bailes no desprecies a los hombres”.

Mal andamos cuando se pretende adoptar dicho corrido como el “himno de Saltillo”, a pesar de la influencia negativa que pueda provocar esta apología de la violencia contra las mujeres.

Así como se analiza “Rosita Alvírez” podría desmenuzarse cada una de las letras de las canciones que hablan de las épocas en que fueron escritas, y cuenta porque refleja lo que ocurre y además promueven de manera “silenciosa” la violencia y discriminación contra las mujeres.

Canciones misóginas parte 2. Coplas de la Revolución Mexicana

Como lo vimos la semana pasada las canciones mexicanas son misóginas, manifiestan en sus letras “de amor y contra ellas”, sentimientos de violencia y discriminación; son vistas como inferiores de los hombres. No sólo las de la Revolución Mexicana, las letras de la música mexicana son misóginas hasta nuestros días.

Esto forma parte de uno de los documentos que he realizado durante la pandemia.

A continuación, las canciones misóginas y una frase que las hace agresivas y discriminatorias contra las mujeres.

Empezamos con la Revolución Mexicana con La Rielera; recuerde que parte de la Revolución Mexicana se hizo en los trenes, por lo tanto, no podría faltar esta canción cuya letra dice: “… Todos los maquinistas no deben tener mujer, porque de noche trabajan, muchos la dejan de ver”. La Rielera acompañaba a su Juan, mujer abandonada.

La Adelita: La más representativa de las mujeres de la Revolución fue la Adelita, incluso hay un escrito de la inolvidable poetisa Olga Arias que menciona que cabalgó con el general duranguense Domingo Arrieta. Es importante mencionar que es culturalmente aceptado que cuando se habla de las féminas en la Revolución Mexicana se les identifica como “las Adelitas”. “… Una moza que valiente lo seguía locamente enamorada del sargento…”. Mujer que perdió la cordura por amor.

Las Soldaderas: A mí me parece una canción muy hermosa, que representa a las mujeres que participaron tomando las armas al igual que sus compañeros revolucionarios. Sin embargo, la canción las menciona como “… Eran lindas Marietas como dice la canción…” Es una canción que presenta la participación de las mujeres, empuñando las armas, pero al final la identifica con la coqueta Marieta.

La Marieta: Se desconoce cuándo fue escrita, pero se clasifica dentro de las canciones de la Revolución. “… Marieta no seas coqueta, porque los hombres son muy malos, prometen muchos regalos y lo que dan son puros palos…” Al final el ser coqueta lo paga con palos.

En la Revolución las mujeres participaron como espías, en la redacción de “planes”, cocinando, como enfermeras, pero además muchas se quedaron a cultivar la tierra y otras más tomaron las armas, y al igual que los hombres murieron en los campos de batalla.

Del siglo IXX a principios de siglo XX, la Delgadina: “…Luego que salieron de misa, su papá le platicaba (…) Delgadina hija mía yo te quiero para amada”. Claramente externa la intención de cometer incesto y el autoritarismo de los padres hacia las hijas, debido al cual ocurre este tipo de delitos hasta nuestros días, y por cierto no se denuncian.

Esta canción es habitualmente puesta durante el día de los muertos, pues representa el romance un tipo de poema característico de la literatura española adaptado a la época colonial en México.

La Rafaelita: “... En un pueblo de la sierra a un lado de Sonora se mataron dos amigos por una mancornadora… ”. La culpa era de ella por gustarle a dos hombres, provoca que se maten los amigos que dejan de serlo a causa de una mujer.

Rosita Alvírez: “…Rosita no me desaires, la gente lo va a notar, pos que digan lo que quieran, contigo no he bailar… Echó mano a su cintura y una pistola sacó y a la pobre de Rosita nomás tres tiros le dio…” La letra habla por sí misma, no contiene analogías, es clara. No puedes negarte a sus deseos de los hombres porque, como en otras muchas canciones o en la vida real, se merecen que las asesinen.

La canción se dice fue inspirada de un crimen ocurrido en Coahuila, según los cronistas en 1883 el fin de la canción inicialmente era una burla a los hechos y más adelante se dice era una con una intención de dejar una moraleja con respecto aquellas épocas.

El columnista Alfredo Reyes nos expone en su artículo titulado “El síndrome de Rosita Alvírez”, lo siguiente:

“...Un crimen alevoso y cobarde descrito en el corrido como algo merecido, natural y hasta burlesco, pues resulta que ‘la noche que la mataron, Rosita estaba de suerte: pues de tres tiros que le dieron, nomás uno era de muerte’”. Cierto o no, es una infamia.

Sin pretensión alguna decimos que lo anterior es un síndrome deplorable de abuso brutal contra la mujer, un ejemplo negativo que se ha propalado mediante una épica ruin y donde se pretende dar un consejo de sometimiento y sumisión para las féminas, pues al borde de la muerte, la víctima da un consejo: “Rosita le dijo a Irene, no te olvides de mi nombre, cuando vayas a los bailes no desprecies a los hombres”.

Mal andamos cuando se pretende adoptar dicho corrido como el “himno de Saltillo”, a pesar de la influencia negativa que pueda provocar esta apología de la violencia contra las mujeres.

Así como se analiza “Rosita Alvírez” podría desmenuzarse cada una de las letras de las canciones que hablan de las épocas en que fueron escritas, y cuenta porque refleja lo que ocurre y además promueven de manera “silenciosa” la violencia y discriminación contra las mujeres.

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