/ miércoles 22 de septiembre de 2021

Si hay mujeres en Durango

Septiembre, mes de la matria


Septiembre es mes de la patria, pero las feministas decimos que es mes de la matria, y además reconocemos la participación de muchas mujeres en la independencia de México algunas anónimas y otras que han quedado en un rincón de la historia donde los hombres ocupan los papeles principales.

Muchas mujeres fueron determinantes en la organización de grupos, redacción de planes, propagandas, en labores de correo, enlace, curación de enfermos y heridos, pero también en las trincheras, empuñando las armas.

La más conocida Josefa Ortiz de Domínguez, la corregidora, cuyo nombre completo era María Josefa Ortiz Girón (según la menciona el Instituto de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana), en cuya casa se conspiró para el inicio de la guerra de independencia, fue enlace entre los insurgentes; induce a su esposo el corregidor de Querétaro, Miguel Domínguez, a participar en la conjura; avisa a Hidalgo, Allende y Aldama cuando el corregidor fue obligado a permitir el cateo de la casa en donde se encontraban las armas de los insurgentes, y más tarde es encarcelada.

A decir de la escritora Laureana Wright (1846-1896), la vinculación de Josefa Ortiz en la causa independentista no se limitó a ser conspiradora y dar aviso a sus amigos de que la Revolución debía comenzar, sino que destacó por su mantener su convicción insurgente, por sobre todas las adversidades:

[…] su adhesión a la gran causa de la libertad, no fue hija de un instante de alucinación ó de un rapto de entusiasmo, sino producto de la concienzuda convicción que en la justicia de sus opiniones políticas encontraba y del legítimo deseo de libertad que germinaba en su alma. Este bello sueño había halagado desde mucho tiempo antes de la proclamación de la Independencia su ardiente fantasía.

Otra mujer, dentro de las más conocidas y que participó en el movimiento armado de la independencia de México, fue Leona Vicario (María de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador) al inicio de la guerra se convierte en informante de los insurgentes, sobre los acontecimientos de la capital; se comunicaba a través de claves publicadas en el periódico El Ilustrador Americano y aportó su fortuna para el movimiento, nombrada “la benemérita y dulcísima madre de la patria”.

En una próxima participación le hablaré de la heroína de la independencia en Durango María Josefa Álvarez Préndiz y muchas mujeres más presentes en la independencia de México.

Septiembre, mes de la matria


Septiembre es mes de la patria, pero las feministas decimos que es mes de la matria, y además reconocemos la participación de muchas mujeres en la independencia de México algunas anónimas y otras que han quedado en un rincón de la historia donde los hombres ocupan los papeles principales.

Muchas mujeres fueron determinantes en la organización de grupos, redacción de planes, propagandas, en labores de correo, enlace, curación de enfermos y heridos, pero también en las trincheras, empuñando las armas.

La más conocida Josefa Ortiz de Domínguez, la corregidora, cuyo nombre completo era María Josefa Ortiz Girón (según la menciona el Instituto de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana), en cuya casa se conspiró para el inicio de la guerra de independencia, fue enlace entre los insurgentes; induce a su esposo el corregidor de Querétaro, Miguel Domínguez, a participar en la conjura; avisa a Hidalgo, Allende y Aldama cuando el corregidor fue obligado a permitir el cateo de la casa en donde se encontraban las armas de los insurgentes, y más tarde es encarcelada.

A decir de la escritora Laureana Wright (1846-1896), la vinculación de Josefa Ortiz en la causa independentista no se limitó a ser conspiradora y dar aviso a sus amigos de que la Revolución debía comenzar, sino que destacó por su mantener su convicción insurgente, por sobre todas las adversidades:

[…] su adhesión a la gran causa de la libertad, no fue hija de un instante de alucinación ó de un rapto de entusiasmo, sino producto de la concienzuda convicción que en la justicia de sus opiniones políticas encontraba y del legítimo deseo de libertad que germinaba en su alma. Este bello sueño había halagado desde mucho tiempo antes de la proclamación de la Independencia su ardiente fantasía.

Otra mujer, dentro de las más conocidas y que participó en el movimiento armado de la independencia de México, fue Leona Vicario (María de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador) al inicio de la guerra se convierte en informante de los insurgentes, sobre los acontecimientos de la capital; se comunicaba a través de claves publicadas en el periódico El Ilustrador Americano y aportó su fortuna para el movimiento, nombrada “la benemérita y dulcísima madre de la patria”.

En una próxima participación le hablaré de la heroína de la independencia en Durango María Josefa Álvarez Préndiz y muchas mujeres más presentes en la independencia de México.