/ domingo 28 de marzo de 2021

- ¿Y a qué te vas? - ¿Y a qué me quedo?

Sin discusión alguna, Gustavo Lugo Espinoza hizo historia en el PRI. Hoy se fue quizá para escribir otra en otro partido, porque como dijo Jean Paul Sartre: “todos los hombres nacen libres”. En este contexto, el hoy ex priista podría parafrasear al poeta: PRI nada te debo, PRI estamos en paz.

A diferencia de otros distinguidos militantes del tricolor, que se han ido buscando la manera de seguir sacrificándose por Durango, al menos en público Lugo Espinoza no ha criticado las graves fallas de ese partido, por ejemplo, los dos grupos de los años recientes que han secuestrado al PRI estatal.

En una entrevista que se pudo ver en un canal de televisión local, habló de cómo salió del partido y a quién le comentó su decisión. Y por supuesto, en primer lugar, a Rosauro Meza a quien considera su hermano. Desde el relevo generacional del PRI encabezado por Ismael Hernández Deras, mujeres y hombres le deben favores políticos al de Mezquital. Pero su delfín fue Jorge Herrera Caldera, a quien hizo, entre otras cosas, presidente municipal, diputado federal y gobernador del Estado. Que después el proyecto de este grupo para gobernar por más de 20 años haya fracasado, sólo ellos lo saben. Quizá tuvo mucho que ver en su momento que Esteban Villegas Villareal haya sido candidato, y como resultado hoy sea gobernador José Rosas Aispuro.

Volviendo al punto de la entrevista, Lugo Espinoza reveló parte de la conversación con Hernández Deras. El de Mezquital le preguntó: -¿Y a qué te vas?, -¿Y a qué me quedo? La respuesta de Lugo Espinoza es, sin duda, la de todas y todos que se han ido como candidatas y candidatos a otros partidos y hasta los dirigen. Un mensaje para su ex partido por parte del famoso “Muerto”: “el PRI que vivimos nosotros ya no existe”.

Asegura que se va sin rencores, en lo particular seguirá siendo amigo de muchas y muchos priistas y en especial de los seccionales, donde vivió los mejores años de su carrera dentro del partido. También dejó claro que no comparte algunos puntos de vista con Enrique Benítez Ojeda. Por ejemplo, cuando Benítez afirma que al único expriista que le ha ido bien es José Rosas Aispuro Torres, Gustavo le revira: no es el único, los que se fueron con él no se pueden quejar. A nivel nacional, Porfirio Muñoz Ledo, Cuauhtémoc Cárdenas y no se diga de Andrés Manuel López Obrador. La frase de Gustavo Lugo significa que el PRI, para regresar a sus días de vino y rosas, necesita un proceso dialéctico: Que del viejo PRI nazca el nuevo PRI. Si sólo hay gatopardismo o se siguen eternizando los mismos de siempre, la militancia seguirá desertando. De no ser así, un día ni haciendo alianzas podrán regresar al poder.

Sin discusión alguna, Gustavo Lugo Espinoza hizo historia en el PRI. Hoy se fue quizá para escribir otra en otro partido, porque como dijo Jean Paul Sartre: “todos los hombres nacen libres”. En este contexto, el hoy ex priista podría parafrasear al poeta: PRI nada te debo, PRI estamos en paz.

A diferencia de otros distinguidos militantes del tricolor, que se han ido buscando la manera de seguir sacrificándose por Durango, al menos en público Lugo Espinoza no ha criticado las graves fallas de ese partido, por ejemplo, los dos grupos de los años recientes que han secuestrado al PRI estatal.

En una entrevista que se pudo ver en un canal de televisión local, habló de cómo salió del partido y a quién le comentó su decisión. Y por supuesto, en primer lugar, a Rosauro Meza a quien considera su hermano. Desde el relevo generacional del PRI encabezado por Ismael Hernández Deras, mujeres y hombres le deben favores políticos al de Mezquital. Pero su delfín fue Jorge Herrera Caldera, a quien hizo, entre otras cosas, presidente municipal, diputado federal y gobernador del Estado. Que después el proyecto de este grupo para gobernar por más de 20 años haya fracasado, sólo ellos lo saben. Quizá tuvo mucho que ver en su momento que Esteban Villegas Villareal haya sido candidato, y como resultado hoy sea gobernador José Rosas Aispuro.

Volviendo al punto de la entrevista, Lugo Espinoza reveló parte de la conversación con Hernández Deras. El de Mezquital le preguntó: -¿Y a qué te vas?, -¿Y a qué me quedo? La respuesta de Lugo Espinoza es, sin duda, la de todas y todos que se han ido como candidatas y candidatos a otros partidos y hasta los dirigen. Un mensaje para su ex partido por parte del famoso “Muerto”: “el PRI que vivimos nosotros ya no existe”.

Asegura que se va sin rencores, en lo particular seguirá siendo amigo de muchas y muchos priistas y en especial de los seccionales, donde vivió los mejores años de su carrera dentro del partido. También dejó claro que no comparte algunos puntos de vista con Enrique Benítez Ojeda. Por ejemplo, cuando Benítez afirma que al único expriista que le ha ido bien es José Rosas Aispuro Torres, Gustavo le revira: no es el único, los que se fueron con él no se pueden quejar. A nivel nacional, Porfirio Muñoz Ledo, Cuauhtémoc Cárdenas y no se diga de Andrés Manuel López Obrador. La frase de Gustavo Lugo significa que el PRI, para regresar a sus días de vino y rosas, necesita un proceso dialéctico: Que del viejo PRI nazca el nuevo PRI. Si sólo hay gatopardismo o se siguen eternizando los mismos de siempre, la militancia seguirá desertando. De no ser así, un día ni haciendo alianzas podrán regresar al poder.

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