imagotipo

Agenda político electoral 2018 para Durango

  • Jorge Gurrola García

 

La agenda político-electoral para este 2018 se presenta por demás interesante y coyuntural para el estado de Durango, tanto en el espectro nacional como en el local, sin dejar de lado el ámbito universitario. Los acontecimientos que están registrados en el calendario político bien valen la pena una reflexión.

Como sabemos, en este 2018 se renovarán los poderes federales, la Presidencia de la República y el Congreso de la Unión, así como la Legislatura local; será la primera elección que como gobernador enfrente José Rosas Aispuro Torres, así que habrá que ver cómo será su participación, tanto en el proceso de selección de candidatos de su nuevo partido como en la jornada comicial del domingo 1 de julio.

El gobernador Aispuro se ha caracterizado hasta el momento por mantenerse al margen en cuestiones que son ajenas a la administración del gobierno. Veremos si continúa en esa misma línea y resiste la tentación de meter las manos para colocar a Adrián Alanís y a Carlos Maturino en las listas plurinominales (difícilmente ganarían una elección uninominal).

Y más, si se mantendrá sin operar el domingo 1 de julio de 2018; él sabe que si quiere que su Partido, el PAN, gane la elección en Durango, tendrá que actuar, de lo contrario los priistas quedaran como niños en dulcería y harán todo aquello que saben hacer muy bien, y que el gobernador conoce a la perfección como priista que fue.

En este mismo orden de ideas, para febrero sabremos si José Ramón Enríquez decide -él solito- si le hace falta a Durango un senador de su calibre, y entonces resolverá -él solito- si deja la Presidencia Municipal de la capital, lo que muy seguramente generará situaciones y movimientos interesantes. Veamos

La Constitución dispone que la ausencia definitiva del presidente municipal deberá ser cubierta por el suplente, si esto no es posible, el Congreso lo designará. El suplente de José Ramón Enríquez es Alfredo Herrera, quien no es de los allegados al presidente municipal, así que difícilmente será él quien lo sustituya.

Ante tal escenario, el Congreso lo designará, desde luego, después de una conveniente “negocia”; el PRI tiene mayoría en el Congreso, así que no se arriesgará el alcalde a ir con ellos si no hay acuerdos y compromisos previos, no puede perder esa posición de cara a una campaña.

De tal suerte, la “negocia” podría ser: Sepultar en definitiva los resultados de las auditorías que presuntamente están “todavía” haciendo en la Contraloría Municipal, en las que no salen muy bien parados -dicen ellos- los anteriores ediles priistas, a cambio de que se le cumpla otro sueño a José Ramón Enríquez, que sea designado un muy cercano a José Ramón.

Otro aspecto importante es el de los partidos políticos; para febrero tienen que quedar definidos los candidatos, en el PRI como sabemos Ismael lleva mano, su único obstáculo será -otra vez- Leticia Herrera, quien querrá para los suyos la primera posición en la fórmula al senado -ella no puede ser-, porque los demás priistas se someterán, como siempre, a la disciplina partidista.

En este contexto, no sería de sorprenderse que Gaby Hernández López regrese por sus fueros, ya se habla incluso de quien podría ser su suplente, una mujer con mucha trayectoria en la administración pública y muy cercana a Ismael, o a menos que vaya por el distrito más seguro para ellos, el del Mezquital, de hecho Gaby ya trabaja en él.

Los coaligados panistas por su parte, ya perdieron las candidaturas al Senado, serán para Movimiento Ciudadano, léase para José Ramón Enríquez, las diputaciones federales y locales tendrán que repartir las con los perredistas, así que no sería extraño ver de regreso a Juan Cruz en el Congreso local, bajo una pluri, por supuesto, le ha invertido mucho tiempo y esfuerzo desde la Secretaría de Desarrollo Social del Estado su hermano Marcos como para que quede fuera.

Es importante señalar que el hecho de compartir los pocos espacios y el haber muchos aspirantes complicará aún más las cosas en el PAN y en el Gobierno del Estado, los panistas se caracterizan por ser poco, muy poco disciplinados y mucho muy egoístas, lo que podría hacer difícil la marcha de la administración estatal por las inconformidades de quienes no serán candidatos.

Un tema que no debemos perder de vista es que en esta ocasión está permitida la reelección para los diputados locales, será un ensayo de ejercicio democrático interesante para los ciudadanos duranguenses quienes podrán evaluar el papel de sus actuales representantes populares y renovarles la confianza o de plano mandarlos a su casa, aunque los elementos para hacer un proceso evaluatorio sabemos no serán del todo objetivos, se calificará quién dio más juguetes o despensas y no quien presentó mejores iniciativas o puntos de acuerdo.

Aquí Benítez espera ser reelegido, al fin que hasta el momento le ha cumplido a quien debe cumplirle; la elección será una prueba para él como dirigente del PRI, aunque si pierde no pasará nada para él, como coordinador de la campaña de Esteban Villegas perdió y lo hicieron presidente del Comité Directivo Estatal, así que él tranquilo y todos nerviosos.

También la agenda política 2018 para Durango contempla la renovación de la Rectoría de la Universidad Juárez, proceso que de forma natural se dará hasta diciembre, cuando el rector Erasmo Návar García cumpla su periodo. Todo indica que el movimiento que intentó removerlo no funcionó, era débil y no tenía -tiene- el apoyo ni de los universitarios ni del gobernador.

Ojalá la transición de la rectoría en la Máxima Casa de Estudios sea tersa y sin complicaciones. Para ello se requieren dos cosas: Primero, transparencia y reglas claras; y segundo, madurez y aceptación de los perdidosos. Es tiempo que aquellos que bajo el discurso demagógico de “todo por mí alma mater”, se hagan a un lado ya y dejen de lucrar con esta institución que merece ocupar los mejores lugares entre las universidades del país.