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En SEED se detectan las intrigas internas

  • Jesús Mier Flores

 

Por cuestiones de agenda y asuntos de carácter personal, dicho tema pensaba abordarlo hasta que los trabajadores de la educación regresaran de vacaciones.

Pero previendo que el paso del tiempo sabiamente influye a calmar los ánimos y a suavizar las partes bruscas, o en su defecto nos sorprende con sucesos inesperados, que cambian el sentido total de los acontecimientos.

Por eso, opté cambiar de opinión ante dicho juicio simplista, y decidí no darle más largas, para que ni una cosa ni otra fueran tarea del buen juez.

Empecemos:

El lunes tres de julio del año que transcurre, exactamente a las seis de la tarde, recibí un WhatsApp, de cuyo contenido se responsabiliza el seudónimo de “Arañas Tejiendo”. Obvio que no le di importancia, ni le puse atención, dada la forma cobarde en que se respaldaban las intrigas.

Pero no pasaron diez minutos cuando entraron otros cinco, abordando lo mismo, cosa que ya no resistió mi curiosidad, rompiendo las intenciones que me había propuesto en el tercer renglón de este párrafo.

Al leer detenidamente uno de ellos, pude irme dando cuenta que, a manera de intriga se señalan cosas muy graves que atentan contra la vida privada de los más altos funcionarios.

En dicho inventario de intrigas, sobresale el delito de corrupción, donde detallan los hechos que pesan en su haber y que para colmo de dicha circunstancia, nadie ha salido a desdecir lo publicado en las redes sociales, lo que da por hecho que el autor de tremenda maniobra, tácitamente sus acusados le están concediendo la razón, lo que en mi caso, genera más confusión que claridad, ya que el cobarde que fraguó tales aseveraciones no ha sido capaz de dar la cara, pero tampoco los exhibidos de semejantes cargos han tenido los arrestos, para explicar a la opinión pública, esa situación que pone en entredicho la probidad de cada uno de ellos.

De seguir las cosas en el silencio por parte de los señalados, entonces no nos queda duda que la política de la administración de José Rosas Aispuro, ha dejado de ser lo que aparentó al inicio de su gobierno, una mediación, para convertirse en la continuación del ejercicio pasado reciente, donde cada funcionario debe asumir en la simulación el matiz de un cambio, con la condición de ser blindado por su propia habilidad o exhibido por sus debilidades de aquellos que pretenden sustituirlo.

El primer golpe ya está dado y proviene de los grupos ajenos, de aquellos que han considerado siempre a la institución su coto de poder; de aquellos con quien el secretario tuvo a bien lucirse, llevando a cabo una brillante negociación, ante la urgencia imperiosa de llegar a acuerdos y poder presumir que los obtuvo. Pero es precisamente esa urgencia la que alimentó la traición y el chantaje constante.

El golpeteo políticamente redituable de sus actores, ante el cual los señalados no han hecho más que callarse por miedo quizás a descubrir la verdad. Sin darse cuenta que, con su comportamiento contraproducente, no hacen más que empoderar al enemigo, que no va a desistir de su idea de perjudicarlos, si, esa es la consigna del grupo al que pertenece.

Suponiendo ser cierto lo que se ventila en dicho escrito, quiere decir que es persona clave la que soltó la información a la parte interesada en perjudicar al Secretario, al Subsecretario de Planeación y al Subsecretario de Servicios educativos, quienes no midieron el riesgo de confiar en aquel o aquellos que, no tienen empacho en traicionar, pensando siempre en ellos y en sus maestros que les han enseñado a dar la puñalada trapera, cuando están urgidos de ocupar los puestos de las víctimas.

Dicha situación era de esperarse, porque los errores se pagan bastante caro, ya que designar personas del pasado y con antecedentes de pertenecer a mafias muy identificadas con el botín de la SEED, esas son las consecuencias que ahora cosechan los actos de buena fe, que en pos de aprovechar la experiencia y conocimientos de gente ajena a la que por ningún motivo se le debió dar cabida, ya que jamás van a ser leales a quienes les otorga la confianza, dado que esa pertenece a quien estratégicamente los necesita allí como caballos de Troya.

Dichas estrategias son muy conocidas y por supuesto que intuimos de quien se trata, porque es el mismo estilo que se ha utilizado otras veces y, ahora lo repiten en el momento preciso, cuando los jefes de sector y supervisores federalizados, se enfrascaron en una rebatiña, generada por la inconformidad de la designación de un novato en la subdirección de educación primaria, la que de inmediato capitalizaron, para poner al descubierto las supuestas irregularidades en que han incurrido los presuntos culpables. De allí que las sospechas sobre los actores que desprestigiaron a las autoridades educativas, caiga sin reservas sobre los protagonistas de la bronca. (sic)

Si no conociéramos suficientemente la mezquindad y la bajeza de los personajes que intervinieron en el golpe bajo o gancho al hígado, según como lo valoren sus artífices, eso ya no es discutible. Pero lo que sí es digno de observar, es que la maniobra debe ser producto de un gigantesco complot.

Sólo así podríamos entender el inesperado y sorpresivo escrito de tan condenable contenido. Porque sí, como algunos sospechamos en realidad no existe corrupción, entonces los aludidos no se encuentran frente a una simple intriga de enredos, sino a una verdadera guerra sucia donde sus cabecillas ya los enlodaron.

Y eso no va a parar allí, porque el astuto y maquiavélico intelectual de dicho asunto, se encuentra animado y asesorado por su todavía más astuto y shakesperiano cómplice. De allí que, decidió urdir un golpe de acusaciones para realizar el principio de la batalla, para la que fue elegido al inicio de la administración.

Desprestigiar al Secretario y parte de su equipo. Manejando obviamente la precaución y cautela de atacarlo de manera viral y anónima -tantos años en el poder han convertido al traidor en una serpiente capaz de replegarse por los riesgos del momento, pero luego contraatacará con las copias de las pruebas, que sin duda ya obran en su poder, si los señalamientos son verídicos-.

En la realidad, sin embargo, no hay duda que al interior de la dependencia educativa existe un volcán de intrigas que no encuentra su respiradero y que ya lanzó su primera exhalación. ¿Sabrán dominar esa fuerza para contenerla y escapar de las trampas con las que un poder extraviado pretende ponerlos out?

Ese es el reto que tienen las autoridades educativas, corregir los errores si los hay, y si no, desmentirlos de viva voz, y no caer en el juicio equivocado que, hacerle caso a panfletos anónimos, es engrandecer a los cobardes que los elaboraron. Por supuesto que no se trata de eso, sino dar la cara a la opinión pública y aclarar los hechos de forma contundente.