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La arrogancia, el signo distintivo del Gobierno Ciudadano de José R. Enríquez

  • Jorge Gurrola García

 

Arrogancia es la cualidad de ser arrogante, lo que a vez implica una característica de las personas altaneras y soberbias. Arrogante es un adjetivo que se utiliza para referirse a la altanería, la petulancia y hasta la insolencia en el ser y en el actuar de ciertas personas.

Este proceder no puede permitirse bajo ningún argumento a sujetos públicos, esto es, a personas que tienen la representación de un organismo gubernamental. Más aún, es insostenible en funcionarios que tienen la tarea de encabezar los esfuerzos de los sectores considerados como vulnerables por su condición de grado, esencia y género causados por estigmas inexplicables ya en este tiempo donde los derechos humanos han marcado la transición hacia un mundo diferente, en el que se reconoce y acepta la diversidad.

Bajo este contexto, el gobierno municipal es considerado por los teóricos del derecho constitucional, administrativo y municipal como el gobierno más cercano a la gente. La razón de tal aseveración radica en que es éste quien tiene la obligación de satisfacer las necesidades más básicas de la población, y por tanto, es con quien se tiene el primer contacto en la búsqueda de los satisfactores no sólo materiales, sino también de índole psíquica, entiéndase espiritual, mental, etc.

No obstante lo anterior, el gobierno municipal que hoy encabeza José Ramón Enríquez Herrera se ha caracterizado por ser arrogante en extremo. Como muestra, varios botones:

En una exaltación de arrogancia no sólo designó a Francisco Bueno Ayub como responsable de la dirección de Finanzas, a pesar de no satisfacer los requisitos formales de residencia, sino que lo sostuvo sin importar los señalamientos y, sobre todo, la transgresión a la ley; ha permitido los desplantes altaneros y hasta insultantes que su directora de comunicación social ha tenido en el trato con los miembros de la prensa y demás personas que tienen la mala suerte de tratar con ella.

Y más recientemente ha mantenido en su cargo a Martha Palencia a pesar de que expuso a nivel nacional su falta de sentido común, tacto político e ignorancia de la problemática social.

En este último ejemplo; resulta que la directora del Instituto Municipal de la Mujer, María Martha Palencia, señaló en su intervención en las jornadas “Hacer México” que “los gordos no son felices y que las mujeres que se embarazan de cholos no tienen autoestima, que las mujeres deberían de estar haciendo leyes en vez de vender gordas”, entre otras cosas más.

Pareciera que la señora Palencia olvida que su función al frente del Instituto no es denostar o criticar la condición de las mujeres que no encuadran en el estereotipo que para ella hace la felicidad y exalta el autoestima, sino “propiciar la participación de las mujeres en el ámbito económico, político, social y cultural del municipio y su plena incorporación a la vida productiva a través de programas y proyectos de desarrollo integral dentro de la sociedad en condiciones de equidad y género” (http://www.municipiodurango.gob.mx/organigrama/instituto-municipal-de-la-mujer).

Sería muy oportuno que indicara Martha Palencia de qué manera ha propiciado la inclusión de las mujeres en el ámbito económico, político, social y cultural; cuántas mujeres se han incorporado a la vida productiva, y como consecuencia de lo anterior, que informe cuántas mujeres han dejado de vender gordas para hacer leyes gracias a los programas con que cuenta el Instituto.

También sería conveniente que explique qué concepto tiene de “equidad y género”, porque ella establece estereotipos físicos y de relaciones interpersonales para constituir estándares de diferenciación; para Martha Palencia no es igual una mujer delgada de una con sobrepeso; o una mujer que tiene un hijo de un “cholo de la esquina” de otra que tiene un hijo de un hombre que no es “cholo de la esquina”.

Pero lo más lamentable para José Ramón Enríquez es que se evidenció a nivel nacional que su gobierno, en lugar de atender dos de los principales problemas que aquejan a las mujeres en México; la obesidad -el 75.6% la padece, según lo advierte la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición ENSANUT 2016- y los embarazos en adolescentes -México es el primer lugar en embarazos de América Latina, según la encuesta nacional de la juventud-, se dedica a exhibirlas en un foro que está diseñado para encontrar soluciones.

Así entonces, el slogan del gobierno municipal “te quiero feliz”, choca con la realidad que desde el Instituto de la Mujer tiene Martha Palencia, quien muy seguramente permanecerá en su cargo a pesar de que otros se han ido por menos. Muy difícilmente el alcalde moverá a la señora Palencia, está demostrado que no le importa mucho lo que la gente o las leyes señalen si van en contra de lo que él quiere o piensa.