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Los balances se hacen al final, no antes

  • Álvaro San Juan

Cada día el país es más difícil de gobernar, y los mexicanos creemos que un presidente con facultad meta constitucional nos resolverá el problema los primeros 100 días de gobierno y eso, no será así.

 

La victoria de Andrés Manuel López Obrador como dijo el poeta: “Ha sido causa de mil rumores”. Por un lado, el ocaso de Enrique Peña Nieto ha dado margen para que se confunda a López Obrador como presidente constitucional en funciones; nada más lejos de la realidad.

Y es natural, Peña Nieto ya no quiere queso sino salir de la ratonera. Los “divos” y las “divas” de las columnas nacionales entre el proyecto del nuevo aeropuerto, el tren maya, la Reforma Educativa y la Reforma Energética, entre otras, se dedican a criticar al que llega y no al que se va.

Los mexicanos somos guadalupanos y a veces pedimos milagros, pero una cosa es la Virgen del Tepeyac, y otra la política. De acuerdo a los expertos la primera alternancia se dio con Vicente Fox y en teoría, se prolongó con Felipe Calderón y ambas han sido consideradas como un fracaso. Lo mismo ha sucedido en varios estados del país y la sociedad se queja: no han cumplido las promesas de campaña, y como dijo don Teofilito: Ni se cumplirán. Sin embargo, existen profundas diferencias entre alternancia y la cuarta transformación que propone AMLO. La alternancia es algo así como quítate tú, para ponerme yo.

Para los políticos significa que salga el PRI, llegue el PAN, regrese el PRI y ahora MORENA. Si esto fuera así, entonces es probable que el próximo sexenio regrese el PRI o el PAN y la anunciada cuarta transformación tendría que esperar un siglo más.

Cada día el país es más difícil de gobernar, y los mexicanos creemos que un presidente con facultad meta constitucional nos resolverá el problema los primeros 100 días de gobierno, y eso no será así. Esto no quiere decir que muchas cosas no vayan a cambiar. Tomemos por ejemplo, que ya es un hecho la desaparición en los estados de los delegados federales, no así las dependencias que seguirán cumpliendo sus funciones. Aquí en Durango, Enrique Novelo será el coordinador de las Políticas Públicas del Gobierno Federal.

Algunos comentan que será una especie de “vicegobernador” y otros el gurú del sexenio. Para poner en contexto: José Rosas Aispuro Torres seguirá siendo el gobernador del Estado hasta el último día de su mandato, y eso no debe olvidarse. El yucateco Enrique Novelo será el responsable de la aplicación correcta de los recursos de la Federación en el estado.

Por si algunos tienen alguna duda, más vale que le vayan midiendo el agua a los camotes y no confundir la magnesia con la gimnasia.

Y ya que andamos en esos asuntos, se seguirán dando nombramientos para coordinar las distintas regiones del Estado, y ya que hablamos de mujeres y traiciones, está por darse el nombramiento del futuro responsable de la SCT. Por supuesto que esta delegación tiene tiradores y tiradoras, pero quien la encabeza tiene perfil para ello. Es abogado de profesión, ya fue líder sindical en esa delegación con buenos resultados. Así mismo, fue subdirector jurídico de la SCT. Dicho personaje se maneja con bajo perfil, no le gusta salir en los medios, todos los días prefiere dar resultados y según se dice, es uno de los hombres de todas las confianzas del paisano de Guti Cárdenas, Felipe Carrillo Puerto y Armando Manzanero.