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Museo UNES de masonería y cultura

  • José de la O Holguín

 

El pasado domingo 8 de julio en ocasión del 455 aniversario de la fundación de la ciudad de Durango, la Gran Logia de Estado “Guadalupe Victoria” conmemoró de igual manera, el nonagésimo quinto aniversario fundacional.

 

Para honrar tal acontecimiento, el nuevo líder de la masonería en Durango, Ayax Cassián Valtierra, en coordinación con Ignacio Salvador Segreste Calderón, establecieron un convenio de colaboración con la Universidad España de Durango, y en dichos acuerdos, destacó la creación del “Museo UNES de Masonería y Cultura”, galería situada en la calle Bruno Martínez Nº 464 norte, por lo que el histórico día 8 de julio se inauguró la primera sala del museo en referencia.

Al evento acudieron autoridades masónicas de la Confederación de Grandes Logias Regulares de los Estados Unidos Mexicanos en la persona de su vicepresidente, Ismael Gutiérrez Loera; el secretario ejecutivo de la misma, Fernando Martínez Acosta. Además de la asistencia de las autoridades civiles y militares, concurrieron a la apertura de la primera sala los representantes de la masonería de Sinaloa, Coahuila, Zacatecas, Chihuahua, Aguascalientes, Nuevo León y la presencia del Jjfe Rabbán de los Shriners, maestro Gene Yee, quien acudió a Durango, exprofeso de la ciudad de San Diego, California.

El “Museo UNES de Masonería y Cultura”, nace de la necesidad de dar a conocer a la sociedad duranguense documentos y objetos importantes que obran en el edificio de la Gran Logia de Estado. El museo universitario en referencia, representa sin duda, una fuente primaria de archivo de consulta obligada para los investigadores del país, donde se revelan por vez primera, documentos, fotografías y objetos personales de masones ilustres de Durango, que toda proporción guardada, sólo existían en el imaginario colectivo.

El museo representa una ardua labor de investigación de un nutrido grupo de masones, que de igual manera se dedicó a confeccionar el montaje museográfico.

Durante el breve recorrido se puede apreciar el devenir histórico de la masonería durangueña y su influencia antes, durante y después de los acontecimientos de la Revolución Mexicana y posteriormente durante el conflicto religioso de 1926.

Lo que nos condujo a ilustrar a través de documentos y fotografías sus alcances hasta situar históricamente la sutil intervención de la Orden Masónica, cuyo testimonio ha sido desdibujado sustancialmente en algunos textos oficiales o bien en salas de museos donde eventualmente se hacían alusión a los hechos; es decir, cuando la sociedad insinuaba la participación de la masonería simple y llanamente eran adjetivados como liberales; calificativo atribuible al estigma que permeó por años entre la comunidad duranguense o bien, fue la misma Fraternidad quien permitió dichos epítetos y hasta llegar a la segregación, conminados por la secrecía que imponía la Orden Masónica.

En el norte de México existen esfuerzos de la Fraternidad Masónica por preservar la memoria documental de la masonería y para tal efecto, la Ciudad de Chihuahua y hoy Durango, destacan en la constitución de un museo especializado en la materia donde se retrata la vida y obra tanto de la institución como de los personajes que pertenecieron a ella.

En mi calidad de historiador, fui invitado para realizar parte del montaje y guión museográfico, y es grato reconocer el éxito alcanzado en su apertura, con la visita de más de 300 personas que fueron testigos de tan relevante acto cultural.

A lo largo de la exploración documental del museo en referencia, se esclarece el interés de la Orden Masónica durante el desarrollo de los eventos en la Reforma, la Revolución Mexicana, la Cristiada y la época contemporánea.

El “Museo UNES de la Masonería y Cultura” es un inapreciable filón de oro por indagar en la historia de Durango, quizá la masonería sea una de las cuestiones menos estudiadas o conocidas pero no por ello menos trascendente.

Durante su recorrido los duranguenses podremos familiarizarnos con los protagonistas que han figurado de manera imprescindible desde el Durango independiente hasta nuestros días, destacando entre ellos Guadalupe Victoria; en la Reforma con Francisco Zarco Mateos, Florentino Carrillo, Miguel Cruz Aedo, Francisco Otalora Arce y Francisco Gómez Palacio; en la Revolución Mexicana con Pastor Rouaix, Antonio Gutiérrez Rivera, Antonio Gaxiola Delgadillo, Felipe Pescador, Eulogio Ortiz, Antonio Refugio Ramos y Pedro Briseño; en la postrevolución figuras del arte, la escritura y la política como Everardo Gámiz Olivas, Catarino Herrera, Petronilo Ávalos, Rodrigo Ávalos, Silvestre Revueltas Sánchez, Alfredo Antonio González, Jesús Velázquez Rodríguez, y Ramiro Arrieta Herrera quienes le imprimieron a la masonería un papel fundamental en la vida social de Durango y que forman parte de la sala inicial del primer “Museo UNES de Masonería y Cultura”.