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No somos omisos con la educación indígena

  • Enrique Medina Vidaña

 

En el evento en el que se presentaron las “Directrices para mejorar la atención educativa de niñas, niños y adolescentes indígenas”, documento emitido por el INEE, que se realizó en el Congreso del Estado hace dos semanas y en el que se escucharon las voces de distintos actores, hablando acerca de los problemas que afectan a los indígenas del país y que influyen en su desarrollo educativo, fue significativo observar las posturas legislativa, educativa oficial y de los docentes y supervisores de la educación indígena, acerca del tema.

La consejera del INEE, Sylvia Schmelkes del Valle presentó el documento en lo general y destacó la importancia de crear y establecer políticas públicas que permitan elevar la calidad y la equidad de la educación que se imparte a la niñez indígena, haciendo consideraciones acerca del carácter transversal que debe darse a la educación indígena.

El derecho constitucional que tienen los pueblos y comunidades indígenas para ser partícipes en el diseño y en la implementación de la política educativa que les afecta; la promoción de la interculturalidad y el bilingüismo, la atención a la diversidad y el respeto de las tradiciones, usos y costumbres de los propios pueblos indígenas.

Después de la presentación ejecutiva y de anunciar algunas acciones que se han planeado para impulsar el desarrollo de la educación indígena en el país y en el estado, se abrió un foro para expresar puntos de vista acerca de la realidad y las perspectivas de desarrollo de este tipo educativo en la entidad, escuchando distintas aportaciones enmarcadas principalmente en el rezago histórico de la educación indígena; en la discriminación y marginación que a través de los años han sufrido los pueblos indígenas, así como en los niveles de pobreza que les han venido afectando a través de los años.

Los maestros (directivos de área, supervisores y docentes) que laboran en la educación indígena plantearon una serie de necesidades que es urgente atender para mejorar la educación indígena en Durango, la mayoría de las cuales apuntan a un incremento en los recursos económicos necesarios para atenderlas, por lo cual, de manera inmediata se dejó en el campo de acción de la legislatura local, para que en el próximo presupuesto de egresos del estado se designen y etiqueten recursos crecientes para aplicarlos al desarrollo de la educación indígena.

Entre las tareas pendientes para apuntalar el desarrollo de la educación indígena en Durango se habló de la necesidad de fortalecer el bilingüismo de los docentes que laboran con los distintos grupos indígenas, para que manejen con propiedad la lengua materna y que conozcan, valoren y preserven las costumbres y tradiciones del grupo indígena al que se educa.

Se pidió mayor inversión para editar libros y materiales educativos con enfoque intercultural en las lenguas indígenas del estado, así como mejorar la infraestructura educativa, toda vez que hay muchas escuelas con aulas improvisadas, sin mesabancos adecuados, sin servicios sanitarios, sin barda perimetral, entre otras carencias.

También se dijo que en la región indígena las vías de comunicación son muy difíciles y que los tiempos de traslado son muy largos, lo que hace que se pierda tiempo y recursos al recorrer las distancias para asistir a reuniones, a capacitación o a entregar documentos.

Al respecto, se solicitó la intervención de las autoridades educativas, así como de los legisladores locales, para que se busquen apoyos y se mejoren los caminos y rutas de acceso a las distintas comunidades, así como para que se dote de vehículos adecuados y suficientes para llevar a cabo la tarea de supervisión educativa.

Al mismo tiempo, se planteó la necesidad urgente de llevar el servicio de Internet a todas las comunidades, con la finalidad de incrementar el tiempo efectivo de clase y facilitar los procesos y trámites administrativos; aunque para ello, en muchas comunidades faltaría resolver el problema de la falta de electricidad y del equipamiento informático mínimo requerido.

Los maestros indígenas coincidieron en sus planteamientos y expresaron su beneplácito por ser escuchados por dos niveles de autoridad o de poder muy importantes, la educativa y la legislativa, a quienes les dijeron que como parte del sistema educativo son importantes y que quieren sentir que les importan, por lo que pidieron pasar de lo teórico a los hechos, que se asignen más recursos para que todo lo planeado, muy bonito, se pueda realizar.

Una vez escuchada la palabra de los maestros indígenas, Rubén Calderón Luján, titular de la SEED, les dijo que el Gobierno del Estado y la Secretaría de Educación no son omisos en atender sus problemas y necesidades, que de manera permanente se están buscando alternativas para atenderlos. No evitó coincidir con ellos en la necesidad urgente que existe de contar con más recursos financieros para atender el fracaso que se está teniendo con la insuficiencia y mal estado del parque vehicular, las necesidades de mantenimiento de las escuelas y la insuficiente formación de maestros bilingües.

Calderón Luján dijo que en el sector educativo debemos tener apertura de mente y reconocer que la educación es un tema sensible para el ejercicio de gobierno, que obliga a hacer mayores esfuerzos para garantizar su calidad, conforme lo dispone la norma constitucional.

Expresó que tiene confianza en la fortaleza del personal del sector educativo, que se implementarán estrategias para llegar a las comunidades indígenas y buscar maestros idóneos que dominen la lengua original. Al respecto, comentó que la evaluación docente que plantea la reforma educativa es benévola, no punitiva, que no se trata de perjudicar o sancionar a quien se evalúa. Insistió en que es importante establecer una relación amigable con todos los maestros.

Queda en la cancha de la Secretaría de Educación dar seguimiento a las propuestas y planteamientos que se presentaron en el evento, definir junto con los maestros indígenas qué es lo que se puede mejorar, qué se tiene que mejorar primero y cómo se tiene que hacer.

Será necesario fortalecer las unidades responsables de administrar y dar seguimiento a los servicios de educación indígena en la entidad, definir modelos de gobernanza más idóneos, establecer procesos de inclusión y de contraloría social, así como propiciar la vinculación y colaboración de otras instancias de apoyo a las tareas educativas.

Habrá que partir de un diagnóstico real, o como se dijo ese día, de un peritaje antropológico que oriente y de rumbo a las acciones que se vayan a realizar y, especialmente, que se disponga de los recursos necesarios para implementarlas.