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Si hay mujeres en Durango

  • Julieta Hernandez Carmargo

‘Si no puedo bailar, tu revolución no me interesa’

Durante la audiencia en la que se trataba de su expulsión, J. Edgar Hoover, que era el presidente de la misma, calificó a Emma como una de las mujeres más peligrosas de América.

 

Requiere menos esfuerzo intelectual el condenar que el pensar. “La historia del progreso está escrita con la sangre de hombres y mujeres que se han atrevido a abrazar una causa impopular, como, por ejemplo, el hombre negro al derecho de su cuerpo, o el derecho de la mujer a su alma”.

“Un cambio social real nunca ha sido llevado a cabo sin una revolución… Revolución no es sino el pensamiento llevado a la acción”.

“Todas las guerras son guerras entre ladrones demasiado cobardes para luchar, que inducen a los jóvenes varones de todo el mundo a hacer la lucha por ellos”. Emma Goldman

Emma Goldman, fue una feminista lituana que murió el 14 de mayo de 1940. Fue una de las mujeres punta de lanza en los  derechos que hoy disfrutamos usted y yo. De origen judío, sus  manifiestos libertarios y feministas, hacen que se le reconozca  como una  de las pioneras en la lucha por la emancipación de la mujer. Su primera manifestación de libertad la hizo emigrar a los Estados Unidos, ya que se  enfrentó con su padre que trato de casarla a los 15 años.

En USA a los 16 años trabajó como obrera textil y se unió al movimiento libertario; fue encarcelada numerosas veces, en 1916 es detenida y encarcelada de nuevo por la distribución de un manifiesto en favor de la contracepción, lucha por los derechos sexuales y reproductivos.

Parte de su pensamiento sobre los derechos sexuales, aún son actuales: “Miles de mujeres son sacrificadas como consecuencia de los abortos, ya que son realizados por matasanos y parteras ignorantes, en secreto y con prisas. Aun así, los poetas y políticos cantan a la maternidad. El mayor delito perpetrado jamás contra una mujer”.

Hizo públicas sus profundas convicciones pacifistas durante la Primera Guerra Mundial y criticó el conflicto por considerarlo un acto del imperialismo. En 1919 fue expulsada de EE.UU y deportada a Rusia. Durante la audiencia en la que se trataba de su expulsión, J. Edgar Hoover, que era el presidente de la misma, calificó a Emma como una de las mujeres más peligrosas de América.

Vivió de 1920 y 1922 en la Unión Soviética con Berkman, participando en la sublevación anarquista de Kronstadt. En un primer momento, apoyó a los bolcheviques, pero la represión política, la burocracia y los trabajos forzados que siguieron a la Revolución de Octubre contribuyeron, en gran medida, a cambiar las ideas de Goldman y muchos otros anarquistas sobre estos y sobre la manera de utilizar la violencia, excepción hecha de la autodefensa.

En 1936, Goldman colaboró con el gobierno de la República Española en Londres y Madrid durante la Guerra Civil española. Participó en  la revolución social, en las colectividades agrícolas y formó parte de Mujeres Libres.

Es autora de Anarquismo y otros ensayos (1910), en el que plantea la cuestión sexual  y la necesidad de un movimiento independiente de mujeres. Escribió su autobiografía en Viviendo mi vida (1931).

Fue la primera persona en introducir y difundir las obras de Henrik Ibsen en Estados Unidos, país donde la propia Goldman publicó entre 1906 y 1917 Mother Earth (Madre Tierra), una revista anarquista de carácter mensual.

El día de hoy y con motivo de su fallecimiento el día 14 honramos a Emma Goldman.