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Tip… tip…

  • Mariano Alvarado

Dijeron: Erasmo renunció porque va al servicio público.

Otro: no, va a Servicios Públicos.

Y otro más: falso: Renunció porque va a hacer vicios públicos.

Los pedicuristas curan los pies, no curan gases estomacales ni auxilian a borrachos.

Se fajó otra vez sus faldillas Carmelita Villalobos y tomó las oficinas de Coesvi en demanda de la destitución de la administradora.

Pero en casi todas las oficinas de gobierno estatal las administradoras son mujeres y en casi todos los hechos rebasan al jefe.

No, no es una monedita de oro.

Pero el rubio de Tamazula conserva mucha presencia entre la “pípol”.

El exsecretario general del Congreso y exalcalde de Pánuco, Mario Quiñones, quiere volver a la Presidencia y dice que no aspirará a otro partido que no sea el PRI.

La maestra Norma quiere ser presidenta de Pánuco y dice que sólo para postularse, por el PRI.

Sombreros van a sobrar.

Mencionan a Maricela Corral como posible presidenta de Tepehuanes.

Tiene estirpe. Es hija del dos veces presidente Gabriel Corral.

Esposa de uno que fue presidente y hermana del que ahora es presidente.

Narran las crónicas que Alfonso Martínez Domínguez, político regiomontano, presidente del Comité Nacional del PRI y gobernador de Nuevo León, fue interrogado alguna vez:

¿Cuando se hacen mítines eufóricos, tumultuarios, entusiastas se la creen?

Cuando los organiza uno a otros, no.

Cuando se los organizan a uno sí.

Entre euforia, gritos y mariachis, regresó a la Presidencia José Ramón Enríquez.

¿Se lo cree?

Claro que no todos están de acuerdo ni en su regreso ni en su ausencia.

Rómulo Campuzano lo maldice.

Martha Palencia lo bendice.

A propósito: la conocida psiquiatra está peleada con la semántica:

Alguna vez dijo que a las profesionistas del Tecno las embarazaban los cholos.

Eso le costó el Instituto de la Mujer, pero le salió la Presidencia de Movimiento Ciudadano.

Y esta última vez, cuando defendió a Enríquez: porque tenía los pelos de la mano en la burra.

Y ya ve. No faltan los albureros.

Iván Mendoza fue presidente de Ocampo. Y se muere por volver.

Y puede ganar, dicen.