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No podría México dar empleo a 3 millones de repatriados

Las consecuencias que traerá la anunciada deportación masiva de indocumentados a México por parte del gobierno de Donald Trump será de un impacto altamente negativo, especialmente porque aquí se carece de las condiciones de empleo para por lo menos 3 millones de posibles repatriados, pero también significará problemas en varias esferas de un entorno nacional complicado, según coinciden investigadores del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad Juárez del Estado de Durango. La cifra asciende a 11 millones de mexicanos ilegales que trabajan en USA.

Héctor Marín López y Arcelia Parra Reséndiz, ambos con Maestría en Ciencias Sociales e investigadores de tiempo completo en esta institución universitaria, hacen algunos apuntes sobre las consecuencias negativas que traerá a México el regreso de aquellos connacionales cuyo estatus migratorio en el vecino país es de ilegales.

En primer término, el maestro Marín López hace un análisis amplio al respecto, comienza diciendo que en los últimos 23 años, es decir de 1991 a 2014, se calcula que 9 millones de mexicanos cruzaron la frontera huyendo de la crisis y buscando un mejor ingreso. Representa 450 mil migrantes al año y de los 12 millones de mexicanos nacidos aquí pero que radican en USA, 11 millones carecen de un estatus legal o de papeles que les permitan trabajar; son ilegales y es la población objetivo a ser deportados.

No obstante que Donald Trump anunció que serán 3 millones de ilegales con antecedentes penales que serán deportados, la población de los 11 millones está en las mismas condiciones, detalló el especialista en fenómenos sociales. Asimismo dijo que al margen de estas cifras, existen millones de mexicanos que radican legalmente y con hijos nacidos en aquella poderosa nación.

Añadió que la principal causa por la cual emigrantes mexicanos se encuentran en aquel país, ya sea de carácter legal o ilegal es debido a que aquí no hay fuentes de empleo y así se van buscando un trabajo y mejores condiciones de vida. El hecho de ser deportados les enfrentará nuevamente a no tener alternativas de empleo y calidad de vida digna en México.

Esta población flotante en Estados Unidos representa una importancia económica para México de gran envergadura, ya que envían anualmente unos 24 mil millones de dólares en remesas que significan un poco más de lo que percibe el país por concepto de exportaciones petroleras y el doble de las exportaciones agropecuarias al extranjero; eso habla de la trascendencia de esta gente en la economía nacional.

La deportación masiva anunciada por el nuevo presidente del país de las barras y las estrellas implicaría un deterioro muy grave en la economía de miles de familias mexicanas, es decir que para al Estado Mexicano representa una opción más viable y positiva que se queden allá. A través del recientemente anunciado programa por parte de la Secretaría de Relaciones exteriores “Somos Mexicanos”, parece ser un mensaje que dice: “por favor no regresen, les ayudamos a que se queden y les ponemos abogados”, es la respuesta de un Estado incapaz de darles mejores condiciones de vida.

Marín López fue incisivo en señalar que el Estado Mexicano carece de opciones para recibir a estos connacionales que se anunció serán repatriados. La economía actual solamente le puede ofrecer  bienestar social a un 20% de la población residente en México y ello habla de la incapacidad de atender a un amplio sector que se fue precisamente por estas precarias condiciones.

Asimismo argumenta que en el contexto nacional se espera un anhelado crecimiento anual del 3%, sin embargo se necesita al menos un PIB de 6% para darle empleo al millón de mexicanos que cada año se incorporan por primera vez al mercado de trabajo, ello sin hablar de los deportados que están en ciernes. La economía mexicana no tiene la capacidad suficiente para generar empleo a la demanda interna, recalca el sociólogo.

Lo cierto es que el desempleo real es del 11.4% de la Población Económicamente activa en México, es decir algo así como 6.2 millones de mexicanos están desempleados y subempleados, Tendría que pensarse que los connacionales que pueden ser repatriados vendrían a sumarse a las filas del desempleo y subocupación. Asimismo refiere que un 60% de la economía mexicana es informal, lo cual implica que está fuera del control fiscal y derechos laborales que hacen muy atractivo este ámbito para muchos.

Afirma que el Estado Mexicano y en particular Durango, carece de programas emergentes para salarios, empleos y bienestar. A nivel nacional la política económica social mantiene en la marginalidad a un 80% de los mexicanos y esto lleva a plantear un escenario caótico en el caso de que Donald Trump cumpla su anunciada promesa de expulsar a ilegales.

Otro de los fenómenos que se esperan con este “terrible” anuncio, es que no todos los deportados irán a sus comunidades de origen, sino que la frontera del norte se convertirá en una zona con grandes presiones de tipo sociales, económicas y demográficas. A ello se unen los grupos de migrantes centroamericanos y haitianos que están hacinados en la frontera norte de México.

Durante los últimos  24 años en que han emigrado cerca de 11 millones de mexicanos el Estado Mexicano no ha sido capaz de crear las condiciones de bienestar, especialmente por el desarrollo de una política neoliberal que ha impedido se crezca a un ritmo que tenga la capacidad de poder ofrecer empleos, pero además ya ha sido anunciado para este año un recorte presupuestal muy grande que impactará en renglones como salud, educación, bienestar social, generación de empleo, entre otros.

Por su parte la también investigadora y Maestra en Ciencias, Arcelia Parra Reséndiz, en su intervención refiere que los hijos de aquellos migrantes que regresarán a México necesitarán escuelas, tomando en cuenta que es un derecho garantizado por el artículo tercero Constitucional y que ésta debe ser de calidad con base en la reforma educativa del 26 de febrero del 2013.

También el Estado Mexicano no está preparado para recibir a muchos estudiantes que ni siquiera hablarán el español, de ahí que debería existir la capacidad para dar atención y disminuir las brechas educativas que aún existen. En esta deportación no prevista por los gobiernos, sin duda será un caos en muchos aspectos, no sólo la educación, la salud o asistencia social.

También, añadió la entrevistada, esta acción que anunció Donald Trump traerá desintegración de miles de familias, puesto que se presenta con mucha frecuencia el fenómeno de padres ilegales que viven en USA, pero sus hijos son ciudadanos y al presentarse la deportación les obligará a venir a un país que no es el suyo y ello les traerá mucha incertidumbre.

Debe contemplarse que muchos de los hijos de migrantes no hablan nada de español y se sentirán aislados, en un contexto social adverso e incluso contrario al que estaban acostumbrados en Estados Unidos, ello traerá sin duda muchos problemas que ya se deberían estar contemplando por parte de gobiernos estatales y federal.

La inseguridad es sin duda otro de los riesgos que traerá esta masiva deportación, tomando en cuenta que la mayoría de ellos buscará quedarse en la frontera intentando regresar de nuevo a los Estados Unidos, esto va a generar un escenario donde la inseguridad se va a incrementar, la frontera será una zona muy conflictiva y traerá aumento en el tráfico de drogas o trata de personas. Es un riesgo que se vislumbra para todo el país, pero sobre todo en la frontera norte porque muchos se van a quedar con la idea de poder regresar, aún con la amenaza de Trump.

Finalmente se hace referencia al llamado contrato que ha hecho el presidente entrante con los votantes norteamericanos, donde claramente se establece poner fin a la emigración ilegal, financiar la construcción de un muro en la frontera con México cuyo costo total será financiado por nuestro país, pero también establecerá un mínimo de 2 años en cárcel para quien regrese de manera ilegal habiendo sido deportado y mínimo obligatorio de 5 años por regresar ilegalmente, también hay reformas a las normas de visado, quien se exceda del tiempo permitido en su Visa será sancionado y tendrán prioridad los trabajadores norteamericanos en la oferta de fuentes laborales en aquel país; todo esto habla de que se están cerrando las opciones, el panorama es muy oscuro.