El Rey del acordeón se impuso en la Velaria

Ramón Ayala y sus bravos del norte demostraron por qué siguen siendo los líderes de la música norteña

Erika Uribe

  · miércoles 31 de julio de 2019

Concierto en la Feria Nacional Durango

Por segundo año consecutivo, el rey del acordeón Ramón Ayala pisó tierras duranguenses y su público lo recibió con los brazos abiertos, así se lo demostró el nivel de asistencia a la Velaria de las instalaciones de la Feria Nacional Durango.

Gracias a su trayectoria el cantante ha logrado que su música norteña llegue a todo tipo de público, por eso grandes, jóvenes y pequeños cantaban por igual “Tristes recuerdos” y “Tragos de amargo licor”, canciones con las que abrió la noche.

Con su inigualable estilo norteño, de saco plateado, su tradicional tejana y siempre acompañado de su inseparable acordeón, Ramón Ayala conquistó de inmediato a los duranguenses ansiosos de verlo nuevamente, prueba de ello hablan las horas de espera para reservar el mejor lugar posible.

Al sonar “Bonita finca de adobe” los gritos y aplausos de alegría no se hicieron esperar, así como los coros que seguían la música en algunos momentos, incluso llegando a superar la propia voz de los cantantes.

Asistir a un concierto de una de las grandes figuras de la música norteña es sin duda para los más jóvenes una experiencia diferente y para quienes no lo son tanto seguramente recordaron aquellos bailes a los que asistieron acompañados de sus parejas para echarse un buen baile.

Y es que los sonidos del acordeón, la batería, el tradicional bajo sexto que caracteriza a este tipo de agrupaciones y las percusiones, acompañadas del tradicional animador del que muchos grupos norteños ya prescindieron, es volver a aquellos años de gloria para el género norteño y que ahora sigue vigente gracias a figuras como Ramón Ayala, admirado incluso por personalidades que hoy en día se han forjado un nombre propio entre el público mexicano conocedor del norteño.

El público no pudo evitar cantar, recordar y emocionarse en la Velaria de las instalaciones de la FENADU, pues finalmente se trata de un género musical que le da una identidad a México.

"queremos saludar a los duranguenses que viven en la Unión Americana, en Chicago hay mucho duranguense por cierto", comentaron en el intermedio de la presentación, y con esto no perdieron la oportunidad de recordar a quienes están lejos de sus familias.

Sin mayor producción que unas pantallas y el juego de luces, Ramón Ayala y sus bravos del norte dejaron satisfechos a su público con canciones como "Un rinconcito en el cielo" y "Bonita finca de adobe" que ya son un clásico dentro del colectivo mexicano y que las nuevas generaciones han aprendido a admirar.

Sin duda Ramón Ayala dejó en claro por qué es nombrado el rey del acordeón