/ martes 26 de diciembre de 2023

¿Habrá más obra pública en el 2024?

Una vez que el Congreso del Estado aprobó el presupuesto para el ejercicio fiscal 2024 para el gobierno que encabeza Esteban Villegas Villarreal, por un monto de monto de 42 mil 629 millones de pesos que se serán destinados a los rubros prioritarios y estratégicos, muchos duranguenses se empieza a preguntar si habrá más obra pública en el próximo año.

No perdamos de vista que para el 2024, el ejecutivo estatal presentó una propuesta “Base Cero”, el cual implicó una evaluación de los resultados alcanzados en el presente año y a partir del presupuesto que cada año se le asignaba a cada una de las dependencias y entidades de la Administración Pública.

A través de este mecanismo, el gasto público innecesario se identifica y se recorta para usar esos recursos en áreas más útiles o en su caso permite visibilizar cuáles no se ejercieron, por ello la mayoría de los recursos ahora están canalizados a salud, educación, campo, seguridad y a los programas como “Tarjeta Madre”.

En lo que se refiere a obra pública, recordemos que para este 2023, se presupuestaron mil 492 millones de pesos, sin embargo, no se alcanzó a ejercer en su totalidad por varias circunstancias, por lo que para el 2024, se aprobaron mil 300 millones de pesos, ello, tomando como referencia el presupuesto “Base Cero”, de los cuales 830 los ejercerá directamente la Secretaría de Obras Públicas del Estado, otra parte el área de Infraestructura Educativa y la Comisión del Agua del Estado.

De esta forma, lo que se prevé es gastar los recursos públicos de la mejor manera y hacer una selección de los programas y acciones que arrojan mejores resultados en beneficio de los duranguenses; aunque para muchos pareciera que son menos recursos, hay que tomar en cuenta la realidad que se vive en algunas dependencias de la administración pública, donde por años los presupuestos se iban incrementado solo tomando en referencia la inflación, pero no los resultados obtenidos en cada año fiscal.

Por ello, hay que reconocer la visión del ejecutivo estatal, para dejar de lado las inercias y cifras “históricas” que se plasman cada año dentro del paquete económico y enfocarse a la realidad financiera que se vive en cada dependencia.

Ahora, la tarea de las autoridades estatales y municipales es dar la oportunidad a los constructores locales de participar en los proyectos que se realicen “en casa”, ya que son ellos los que siempre le han apostado a Durango; además, que siempre ha sido una las peticiones que han realizado tanto a los legisladores locales, como a los tres niveles de gobierno.

Muchos de los duranguenses aún recuerdan que durante la pasada administración estatal, la mayoría de las pocas obras que se realizaron fueron ejecutadas por constructores de Sinaloa y Chihuahua; dejando fuera a los locales.

Por ello, se debe dar cumplimiento a la nueva Ley de Obras Públicas para el Estado y los Municipios, que fue aprobada por unanimidad en el Congreso del Estado, en el mes de mayo, misma que promueve la eficiencia del gasto público y el desarrollo económico sostenido, asegura la calidad de la infraestructura y establece que la obra se otorgue a constructores duranguenses.

El gasto público innecesario se identifica y se recorta para usar esos recursos en áreas más útiles y de más prioridad

Una vez que el Congreso del Estado aprobó el presupuesto para el ejercicio fiscal 2024 para el gobierno que encabeza Esteban Villegas Villarreal, por un monto de monto de 42 mil 629 millones de pesos que se serán destinados a los rubros prioritarios y estratégicos, muchos duranguenses se empieza a preguntar si habrá más obra pública en el próximo año.

No perdamos de vista que para el 2024, el ejecutivo estatal presentó una propuesta “Base Cero”, el cual implicó una evaluación de los resultados alcanzados en el presente año y a partir del presupuesto que cada año se le asignaba a cada una de las dependencias y entidades de la Administración Pública.

A través de este mecanismo, el gasto público innecesario se identifica y se recorta para usar esos recursos en áreas más útiles o en su caso permite visibilizar cuáles no se ejercieron, por ello la mayoría de los recursos ahora están canalizados a salud, educación, campo, seguridad y a los programas como “Tarjeta Madre”.

En lo que se refiere a obra pública, recordemos que para este 2023, se presupuestaron mil 492 millones de pesos, sin embargo, no se alcanzó a ejercer en su totalidad por varias circunstancias, por lo que para el 2024, se aprobaron mil 300 millones de pesos, ello, tomando como referencia el presupuesto “Base Cero”, de los cuales 830 los ejercerá directamente la Secretaría de Obras Públicas del Estado, otra parte el área de Infraestructura Educativa y la Comisión del Agua del Estado.

De esta forma, lo que se prevé es gastar los recursos públicos de la mejor manera y hacer una selección de los programas y acciones que arrojan mejores resultados en beneficio de los duranguenses; aunque para muchos pareciera que son menos recursos, hay que tomar en cuenta la realidad que se vive en algunas dependencias de la administración pública, donde por años los presupuestos se iban incrementado solo tomando en referencia la inflación, pero no los resultados obtenidos en cada año fiscal.

Por ello, hay que reconocer la visión del ejecutivo estatal, para dejar de lado las inercias y cifras “históricas” que se plasman cada año dentro del paquete económico y enfocarse a la realidad financiera que se vive en cada dependencia.

Ahora, la tarea de las autoridades estatales y municipales es dar la oportunidad a los constructores locales de participar en los proyectos que se realicen “en casa”, ya que son ellos los que siempre le han apostado a Durango; además, que siempre ha sido una las peticiones que han realizado tanto a los legisladores locales, como a los tres niveles de gobierno.

Muchos de los duranguenses aún recuerdan que durante la pasada administración estatal, la mayoría de las pocas obras que se realizaron fueron ejecutadas por constructores de Sinaloa y Chihuahua; dejando fuera a los locales.

Por ello, se debe dar cumplimiento a la nueva Ley de Obras Públicas para el Estado y los Municipios, que fue aprobada por unanimidad en el Congreso del Estado, en el mes de mayo, misma que promueve la eficiencia del gasto público y el desarrollo económico sostenido, asegura la calidad de la infraestructura y establece que la obra se otorgue a constructores duranguenses.

El gasto público innecesario se identifica y se recorta para usar esos recursos en áreas más útiles y de más prioridad