Contar con sede propia es el sueño del panismo canatlense: Jacob Martínez

Contar con sede propia era un sueño para el panismo canatlense, ahora ya es una realidad y sin duda algo que debe de llenar de satisfacción a toda la militancia

Marco Rodríguez | El Sol de Durango

  · lunes 17 de enero de 2022

Jacob Martínez Reyes / Foto: Marco Rodríguez | El Sol de Durango

CANATLÁN, Dgo. (OEM). – Contar con sede propia era un sueño para el panismo canatlense, ahora ya es una realidad y sin duda algo que debe de llenar de satisfacción a toda la militancia, que gracias a ella se concretizó, dice Jacob Martínez Reyes, ex presidente del comité directivo municipal del Partido Acción Nacional.

Entrevistado horas antes de que se abriera la nueva sede blanquiazul, recuerda que, desde hace varios años, dirigentes como Andrés Vázquez Arévalo trabajaron para empezarle a dar un respaldo a la creación de una sede propia, para lo cual Andrés adquirió un par de lotes en la colonia Los Perales.

Recuerda que al iniciar el gobierno municipal 2016 -2019, en el primer Gobierno de Dorita González, con Carmelita Gurrola al frente del Comité, se propusieron a cobrar las cuotas de militantes, con esa intención de tener nuestra propia sede. Cambia el Comité y su servidor al frente sigue en esa línea, agrega el informante.

Todo el personal de la administración de gobierno municipal de filiación panista aportó un porcentaje, así como los funcionarios o con representación popular, al parecer del dos y el 10 por ciento, respectivamente, buscando crear un fondo que permitiera a mediano plazo llegar a tener sede partidista propia y dejar de andar de renta.

Se dio la oportunidad de comprar un terreno de 625 metros cuadrados, aproximadamente y se hizo, aún contra la voluntad de alguno de los integrantes del comité, se contaba con un poco más de 300 mil pesos y se utilizaron en la adquisición del local, no era lote baldío claro, con otro acabado, es donde antes se vendían las micheladas Pepes, recuerda Jacob, en verdad fue una oferta hacerlo.

Era un sueño truncado, una cuenta pendiente con el panismo canatleco que hoy vemos hecha realidad; ahora, es una satisfacción enorme como panista dejar a las generaciones futuras una casa propia y culminar los sueños de nuestros antecesores, asevera.