/ viernes 16 de abril de 2021

En cartera

Seguramente ya escuchaste que las próximas elecciones serán las más grandes en la historia del país por la concurrencia de elecciones federales, estatales y municipales.

Seguramente ya escuchaste que las próximas elecciones serán las más grandes en la historia del país por la concurrencia de elecciones federales, estatales y municipales.

A partir del 7 de septiembre de 2020 inició el proceso electoral para votar el primer domingo (día seis) del próximo mes de junio: Se elegirán representantes para 500 diputados federales, 300 de los cuales son por mayoría relativa y 200 por representación proporcional. 15 estados renovaran a su mandatario estatal: Baja California, Baja California Sur, Sonora, Chihuahua, Sinaloa, Nuevo León, San Luis Potosí, Zacatecas, Nayarit, Colima, Michoacán, Guerrero, Querétaro, Tlaxcala y Campeche Además 30 Congresos locales (1,063 diputaciones) y 1,926 ayuntamientos en 30 estados. El padrón electoral lo integran casi 95 millones de ciudadanos y se instalarán en todo el país 163,244 casillas.

En ese marco y desde el inicio del proceso electoral existe un desencanto ciudadano, debilitamiento de las instituciones partidarias, polarización ciudadana y una pandemia que ha puesto en jaque a países desarrollados, en desarrollo y en pobreza. Además la violencia e inseguridad están presentes: Desde el inicio del proceso 140 políticos han sido agredidos y al menos 62 han sido asesinados que atribuye el gobierno a narcotraficantes y demás grupos delincuenciales. Pero además está plagado no sólo de sangre sino también de incongruencias y de registro de personas que no deberían ser candidatos en la contienda. Y los ejemplos sobran:

El obispo emérito de Ecatepec, Onésimo Cepeda, que manifiesta su deseo de ser diputado plurinominal, pero por fortuna lo bajan de la contienda por instrucciones del Papa; la no credibilidad en el Instituto Nacional Electoral por tanto fraude y excesos de campaña y siempre haciéndose de la vista gorda, y ahora quiere aparentar legalidad aplicando la ley que en elecciones anteriores no lo ha hecho.

Señala la articulista Ruth Zavaleta Salgado que “la noche del 6 de julio de 1988, miles de mexicanos participamos para darle otro rumbo al país. Previo al proceso electoral de 1988, donde el Frente Democrático Nacional competiría con Cuauhtémoc Cárdenas como candidato a la presidencia de la República, Ramón Gil Heráldez y Javier Ovando Hernández fueron asesinados en las calles de la Ciudad de México. Ellos serían los responsables de recabar los datos de las actas electorales y tratar de impedir cualquier intento de fraude. Fue el gran fraude que cambió la vida política nacional”.

Es un hecho que las redes sociales serán las protagonistas de las campañas electorales con sus descalificaciones, calumnias, rumores, falsas informaciones, dobleces de voces y de imágenes, ridiculizar, denunciar, arruinar reputaciones, será el cuadrilátero “político” con la presencia de granjas de bots (usuarios anónimos o gente que está manipulando las redes). Surge la interrogante: ¿Deberían regularse las redes sociales? No para controlarlas sino para regular a los usuarios que sean conscientes de lo que hacen y se hagan responsables del impacto negativo que provoquen.

Maru Campos y su supuesta corrupción con el gobernador de Chihuahua anterior, César Duarte, y su enemigo –del mismo partido- el actual gobernador Javier Corral. Y qué decir del galán de telenovelas de hace más de 20 años, el fantoche y corrupto Alfredo Adame afirmando en un audio de que se quedaría con 25 millones de pesos de los 40 que le otorgaría el instituto político.

La incongruencia de la coalición del PRI-PAN que le da la razón a AMLO al señalarlos desde su campaña presidencial como la “mafia del poder”, y ambos partidos a través de sus spots al igual que el PRD abogando al inconformismo social que ellos generaron al entregar los recursos naturales de México a los extranjeros, politicastros y consorcios nacionales a través de las antinacionalistas reformas estructurales, y las descalificaciones a Morena por los tres partidos parece que las hacen en la misma oficina de propaganda política, no dan señales de haber madurado, de haber aprendido del hartazgo que generaron y por qué el pueblo decidió que no más en el poder, y lo peor con las mismas figuras y grupos con un discurso que los lleva de ninguna parte a ningún lado. Igual incongruencia la coalición de Morena con el partido de la ultraderecha.

Porfirio Muñoz Ledo demandó sanitizar el proceso de selección de candidatos de Morena porque pone en riesgo su mayoría en el Congreso. Raúl Morón (Michoacán) y Félix Salgado Macedonio (Guerrero) fueron rechazadas sus candidaturas a gobernador por el INE. Impugnaron ante el Tribunal Federal con la seguridad -dicen- de que van a lograr sus registros.

Ricardo Amaya y su neófito discurso político al referirse a los que no atienden los gastos familiares de sustento y prefieren tomárselo en caguamas, por lo que le sobraron memes en las redes sociales y ha declarado su intención de volver a ser candidato presidencial cunado no aporta absolutamente nada al verdadero quehacer político. Y para colmo, la ex candidata presidencial del PAN quiere ser legisladora otra vez.

Y las aberraciones no terminan: Una Miss Universo candidata a la gubernatura de Baja California inclusive postularon luchadores, comediantes, cantantes, ex futbolistas, artistas, veamos: Blue Demond, Tinieblas, Ernesto Dalesio, el “Pato” Zambrano, el “Costeño”, el “Abuelo” Cruz, Paquita la del Barrio, Biby Gaytán, Eduardo Capetillo, entre otros.

Y qué decir de Clara Luz Flores, candidata de Morena a la gubernatura de Nuevo León quien fue señalada –video testimonial- de tener vínculos con la secta NXIVM del polémico Kenth Ramiere, acusado de extorsión, tráfico y explotación sexual y preso en Estados Unidos. Previamente, la candidata había declarado que no lo conocía, y después del video, que sí pero que había asistido a la impartición de un curso, lo que le valió de ir punteando en las preferencias electorales a ser rebasada.

Pero es tiempo, estimado lector de hacer algunas reflexiones: De las 15 gubernaturas ¿cuántas pronostica para la coalición de Morena-PT- Verde Ecologista, cuántas para el PRI-PAN-PRD, y alguna para Movimiento Ciudadano u otro partido de nueva creación? Igual ejercicio puede hacer para las 500 diputaciones federales. Suerte en sus pronósticos.

El proceso está plagado no sólo de sangre sino también de incongruencias y de registro de personas que no deberían ser candidatos en la contienda. Y los ejemplos sobran.

Seguramente ya escuchaste que las próximas elecciones serán las más grandes en la historia del país por la concurrencia de elecciones federales, estatales y municipales.

Seguramente ya escuchaste que las próximas elecciones serán las más grandes en la historia del país por la concurrencia de elecciones federales, estatales y municipales.

A partir del 7 de septiembre de 2020 inició el proceso electoral para votar el primer domingo (día seis) del próximo mes de junio: Se elegirán representantes para 500 diputados federales, 300 de los cuales son por mayoría relativa y 200 por representación proporcional. 15 estados renovaran a su mandatario estatal: Baja California, Baja California Sur, Sonora, Chihuahua, Sinaloa, Nuevo León, San Luis Potosí, Zacatecas, Nayarit, Colima, Michoacán, Guerrero, Querétaro, Tlaxcala y Campeche Además 30 Congresos locales (1,063 diputaciones) y 1,926 ayuntamientos en 30 estados. El padrón electoral lo integran casi 95 millones de ciudadanos y se instalarán en todo el país 163,244 casillas.

En ese marco y desde el inicio del proceso electoral existe un desencanto ciudadano, debilitamiento de las instituciones partidarias, polarización ciudadana y una pandemia que ha puesto en jaque a países desarrollados, en desarrollo y en pobreza. Además la violencia e inseguridad están presentes: Desde el inicio del proceso 140 políticos han sido agredidos y al menos 62 han sido asesinados que atribuye el gobierno a narcotraficantes y demás grupos delincuenciales. Pero además está plagado no sólo de sangre sino también de incongruencias y de registro de personas que no deberían ser candidatos en la contienda. Y los ejemplos sobran:

El obispo emérito de Ecatepec, Onésimo Cepeda, que manifiesta su deseo de ser diputado plurinominal, pero por fortuna lo bajan de la contienda por instrucciones del Papa; la no credibilidad en el Instituto Nacional Electoral por tanto fraude y excesos de campaña y siempre haciéndose de la vista gorda, y ahora quiere aparentar legalidad aplicando la ley que en elecciones anteriores no lo ha hecho.

Señala la articulista Ruth Zavaleta Salgado que “la noche del 6 de julio de 1988, miles de mexicanos participamos para darle otro rumbo al país. Previo al proceso electoral de 1988, donde el Frente Democrático Nacional competiría con Cuauhtémoc Cárdenas como candidato a la presidencia de la República, Ramón Gil Heráldez y Javier Ovando Hernández fueron asesinados en las calles de la Ciudad de México. Ellos serían los responsables de recabar los datos de las actas electorales y tratar de impedir cualquier intento de fraude. Fue el gran fraude que cambió la vida política nacional”.

Es un hecho que las redes sociales serán las protagonistas de las campañas electorales con sus descalificaciones, calumnias, rumores, falsas informaciones, dobleces de voces y de imágenes, ridiculizar, denunciar, arruinar reputaciones, será el cuadrilátero “político” con la presencia de granjas de bots (usuarios anónimos o gente que está manipulando las redes). Surge la interrogante: ¿Deberían regularse las redes sociales? No para controlarlas sino para regular a los usuarios que sean conscientes de lo que hacen y se hagan responsables del impacto negativo que provoquen.

Maru Campos y su supuesta corrupción con el gobernador de Chihuahua anterior, César Duarte, y su enemigo –del mismo partido- el actual gobernador Javier Corral. Y qué decir del galán de telenovelas de hace más de 20 años, el fantoche y corrupto Alfredo Adame afirmando en un audio de que se quedaría con 25 millones de pesos de los 40 que le otorgaría el instituto político.

La incongruencia de la coalición del PRI-PAN que le da la razón a AMLO al señalarlos desde su campaña presidencial como la “mafia del poder”, y ambos partidos a través de sus spots al igual que el PRD abogando al inconformismo social que ellos generaron al entregar los recursos naturales de México a los extranjeros, politicastros y consorcios nacionales a través de las antinacionalistas reformas estructurales, y las descalificaciones a Morena por los tres partidos parece que las hacen en la misma oficina de propaganda política, no dan señales de haber madurado, de haber aprendido del hartazgo que generaron y por qué el pueblo decidió que no más en el poder, y lo peor con las mismas figuras y grupos con un discurso que los lleva de ninguna parte a ningún lado. Igual incongruencia la coalición de Morena con el partido de la ultraderecha.

Porfirio Muñoz Ledo demandó sanitizar el proceso de selección de candidatos de Morena porque pone en riesgo su mayoría en el Congreso. Raúl Morón (Michoacán) y Félix Salgado Macedonio (Guerrero) fueron rechazadas sus candidaturas a gobernador por el INE. Impugnaron ante el Tribunal Federal con la seguridad -dicen- de que van a lograr sus registros.

Ricardo Amaya y su neófito discurso político al referirse a los que no atienden los gastos familiares de sustento y prefieren tomárselo en caguamas, por lo que le sobraron memes en las redes sociales y ha declarado su intención de volver a ser candidato presidencial cunado no aporta absolutamente nada al verdadero quehacer político. Y para colmo, la ex candidata presidencial del PAN quiere ser legisladora otra vez.

Y las aberraciones no terminan: Una Miss Universo candidata a la gubernatura de Baja California inclusive postularon luchadores, comediantes, cantantes, ex futbolistas, artistas, veamos: Blue Demond, Tinieblas, Ernesto Dalesio, el “Pato” Zambrano, el “Costeño”, el “Abuelo” Cruz, Paquita la del Barrio, Biby Gaytán, Eduardo Capetillo, entre otros.

Y qué decir de Clara Luz Flores, candidata de Morena a la gubernatura de Nuevo León quien fue señalada –video testimonial- de tener vínculos con la secta NXIVM del polémico Kenth Ramiere, acusado de extorsión, tráfico y explotación sexual y preso en Estados Unidos. Previamente, la candidata había declarado que no lo conocía, y después del video, que sí pero que había asistido a la impartición de un curso, lo que le valió de ir punteando en las preferencias electorales a ser rebasada.

Pero es tiempo, estimado lector de hacer algunas reflexiones: De las 15 gubernaturas ¿cuántas pronostica para la coalición de Morena-PT- Verde Ecologista, cuántas para el PRI-PAN-PRD, y alguna para Movimiento Ciudadano u otro partido de nueva creación? Igual ejercicio puede hacer para las 500 diputaciones federales. Suerte en sus pronósticos.

El proceso está plagado no sólo de sangre sino también de incongruencias y de registro de personas que no deberían ser candidatos en la contienda. Y los ejemplos sobran.