/ martes 11 de junio de 2024

Si el PRI reelige a “Alito”, no entendió el mensaje de la elección

La posible reelección de Alejandro Moreno Cárdenas, "Alito" al frente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), es una decisión que podría reflejar una falta de entendimiento del mensaje enviado por los electores en la reciente elección presidencial.

Recordemos que el dirigente nacional promovió reformas estatutarias para ampliar su mandato hasta concluir el proceso electoral del 02 de junio del presente año, lo cual generó una serie de conflictos al interior del tricolor y donde diversos actores abandonaron las filas de este instituto político.

Los resultados obtenidos en la elección presidencial reflejan un Partido Revolucionario Institucional mermado, con solo cinco millones 736 mil 759 votos, que dan testimonio claro que la gente está cansada de las imposiciones en los cargos de poder y que lo dejan como cuarta fuerza en el país, pero sobretodo que nada pudieron hacer con los 27 millones 364 mil 649 votos a favor de Morena.

Aunque dicen que en política “no hay sorpresas, sino sorprendidos” y en este caso fueron los integrantes de la alianza Fuerza y Corazón integrada por el PAN-PRI-PRD que no vieron lo que venía.

Por ello, de manera específica el tricolor debe realizar un proceso de introspección debe ser genuino, honesto y exhaustivo, sin caer en la autocomplacencia que en muchas de las veces ciegan la realidad sumergiéndose en una burbuja que no deja ver más allá del círculo primario.

“Renovarse o morir” es la disyuntiva que enfrenta el PRI, la decisión que tome definirá su futuro y determinará si puede reinventarse como un partido relevante y en sintonía con la política del siglo XXI; la renovación no es solo una opción, es una necesidad inevitable.

Pero si el PRI decide seguir con la misma dirigencia, puede interpretarse como una resistencia al cambio y una desconexión con las necesidades y demandas del electorado. Es crucial que el PRI no ignore el proceso de reflexión sobre los resultados obtenidos.

La derrota en las urnas debe ser analizada profundamente para entender los aciertos y errores. Esta reflexión es esencial para replantear estrategias y conectar nuevamente con la base social del partido.

La instalación de la Coordinación Nacional Organizadora de la XXIV Asamblea del PRI ofrece una oportunidad única para este ejercicio de introspección y reestructuración, además debe servir como espacio para el debate abierto y constructivo, donde se analicen las políticas, se evalúen los liderazgos y se propongan cambios necesarios para revitalizar al partido.

Es imperativo que el PRI escuche a sus militantes y a la ciudadanía, que demuestre estar dispuesto a renovarse y adaptarse a las nuevas realidades políticas del país.

Solo así podrá aspirar a recuperar su relevancia y competitividad en el escenario político nacional.

Si bien, en Durango se blindó a la capital, donde las y los seis candidatos a diputados locales por la alianza PRI-PAN-PRD alcanzaron el triunfo electoral, debe ponerse en la balanza que sucedió en la Comarca Lagunera. Hoy la frase “Como La Laguna, Ninguna” toma fuerza al interior del tricolor pero de manera negativa.

La posible reelección de Alejandro Moreno Cárdenas, "Alito" al frente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), es una decisión que podría reflejar una falta de entendimiento del mensaje enviado por los electores en la reciente elección presidencial.

Recordemos que el dirigente nacional promovió reformas estatutarias para ampliar su mandato hasta concluir el proceso electoral del 02 de junio del presente año, lo cual generó una serie de conflictos al interior del tricolor y donde diversos actores abandonaron las filas de este instituto político.

Los resultados obtenidos en la elección presidencial reflejan un Partido Revolucionario Institucional mermado, con solo cinco millones 736 mil 759 votos, que dan testimonio claro que la gente está cansada de las imposiciones en los cargos de poder y que lo dejan como cuarta fuerza en el país, pero sobretodo que nada pudieron hacer con los 27 millones 364 mil 649 votos a favor de Morena.

Aunque dicen que en política “no hay sorpresas, sino sorprendidos” y en este caso fueron los integrantes de la alianza Fuerza y Corazón integrada por el PAN-PRI-PRD que no vieron lo que venía.

Por ello, de manera específica el tricolor debe realizar un proceso de introspección debe ser genuino, honesto y exhaustivo, sin caer en la autocomplacencia que en muchas de las veces ciegan la realidad sumergiéndose en una burbuja que no deja ver más allá del círculo primario.

“Renovarse o morir” es la disyuntiva que enfrenta el PRI, la decisión que tome definirá su futuro y determinará si puede reinventarse como un partido relevante y en sintonía con la política del siglo XXI; la renovación no es solo una opción, es una necesidad inevitable.

Pero si el PRI decide seguir con la misma dirigencia, puede interpretarse como una resistencia al cambio y una desconexión con las necesidades y demandas del electorado. Es crucial que el PRI no ignore el proceso de reflexión sobre los resultados obtenidos.

La derrota en las urnas debe ser analizada profundamente para entender los aciertos y errores. Esta reflexión es esencial para replantear estrategias y conectar nuevamente con la base social del partido.

La instalación de la Coordinación Nacional Organizadora de la XXIV Asamblea del PRI ofrece una oportunidad única para este ejercicio de introspección y reestructuración, además debe servir como espacio para el debate abierto y constructivo, donde se analicen las políticas, se evalúen los liderazgos y se propongan cambios necesarios para revitalizar al partido.

Es imperativo que el PRI escuche a sus militantes y a la ciudadanía, que demuestre estar dispuesto a renovarse y adaptarse a las nuevas realidades políticas del país.

Solo así podrá aspirar a recuperar su relevancia y competitividad en el escenario político nacional.

Si bien, en Durango se blindó a la capital, donde las y los seis candidatos a diputados locales por la alianza PRI-PAN-PRD alcanzaron el triunfo electoral, debe ponerse en la balanza que sucedió en la Comarca Lagunera. Hoy la frase “Como La Laguna, Ninguna” toma fuerza al interior del tricolor pero de manera negativa.