/ sábado 30 de julio de 2022

Científico duranguense desarrolla tratamiento anticancerígeno sin efectos secundarios

Claudio Cabral coordina el laboratorio en la UANL, donde buscan reducir los índices de mortalidad e inhibir los efectos secundarios de los fármacos en pacientes con cáncer

Reducir índices de mortalidad de forma significativa en pacientes con cáncer, inhibir los efectos secundarios que generan los fármacos que se utilizan, son parte de los objetivos que un grupo de investigadores está a punto de alcanzar mediante un nuevo medicamento realizado con nanopartículas de bismuto.

Claudio Cabral Romero, coordinador del Laboratorio de Biología Molecular de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), explicó que dicho tratamiento se aplica directamente al tumor, mediante un hidrogel que absorbe la piel. Debido a los experimentos realizados con la aplicación de un mililitro diario durante 60 días o dos meses, se ha demostrado la reducción significativa del tumor que se correlaciona con la sintomatología del paciente.

El duranguense que coordina a un grupo de 20 expertos, señaló que todo inició cuando viajó a realizar el doctorado en Ciencias Biomédicas en la Universidad Autónoma de México (UNAM), era el año 2000 y por azares del destino decidió concentrarse en la investigación de la etapa temprana de los rotavirus, con el doctor Luis Padilla Noriega. Al ver que tenía que entender los estudios de sus demás compañeros que se especializaban en enfermedades degenerativas, cáncer y VIH, supo que su objetivo era resolver los problemas de las enfermedades, de ahí inició su investigación.

Foto: cortesía | Claudio Cabral Romero

Cuando se integró en el año 2010 a la UANL, conoció al doctor David Díaz de la Facultad de Química de la UNAM, quien lo invita a participar en la investigación del bismuto en la particularidad antimicrobiana, lo cual sirvió para darse cuenta que dicho elemento químico tenía particularidades que se usan en los medicamos antitumorales actuales. Al encontrar similitudes entre características catiónicas y el lipofílico como el fármaco doxorubusina que se utiliza para el mayor tipo de cáncer, dedujo que las nanopartículas de bismuto debían de funcionar igual para disminuir los tumores cancerígenos.

“No hablamos de aguas milagrosas, sino es una investigación de biomedicina seria”, dijo el investigador, quien precisó que hace siete años, a través de UANL, fue patentada dicha investigación y nadie puede utilizar nanopartículas de bismuto para tratar cáncer.



Proceso de investigación

Foto: cortesía | Claudio Cabral Romero


A la fecha colaboran la UNAM, la Universidad de Monterrey, la Universidad de Texas A&M, el Instituto Nacional de Cancerología y el Centro de Investigación en Materiales Avanzados en la investigación que se encuentra en la antesala para que se autorice la experimentación con melanoma humano, pues la que se realizó con animales como ratones ha resultado exitosa, para ello los resultados se han publicado en revistas científicas de renombre.

El primer artículo se publicó en el 2018, en el cual se da a conocer que las células tumorales de mama, al aplicar dicho medicamento hay un efecto de reducción del crecimiento tumoral, sin perjudicar las células sanas. “Entre más cantidad se aplica se inhibe el crecimiento, sin efectos secundarios, lo cual es una característica de los fármacos que existen para cáncer, pues se pierde peso, cabello y existe mucho malestar; con las nanopartículas de bismuto no hay eso”, subrayó Claudio Cabral Romero.

Foto: cortesía | Claudio Cabral Romero

Al año siguiente el equipo investigador demostró los efectos positivos sobre cáncer bucal, y para el 2020 se publicó un nuevo resultado, lo que hoy se traduce en avances en nueve tipos de cáncer: cervicouterino, mama, bucal, próstata, colon, melanoma, páncreas, cerebro y pulmón.



¿Cómo es el medicamento?

Es una aplicación tópica, es un hidrogel biodegradable, no tiene color, sabor ni es tóxico, sólo se aplica en la piel para que se absorba.



¿Qué costo tiene?

El costo de producción es de 40 pesos por tratamiento para más de un mes; el tratamiento convencional va de los 600 a 700 pesos al mes como mínimo y si se recurre a la inmunoterapia el costó puede llegar hasta los 3 millones de pesos.

Hace siete años a través de UANL fue patentada dicha investigación y nadie puede utilizar nanopartículas de bismuto para tratar cáncer.


Cabe hacer mención que México es uno de los principales productores el bismuto a nivel mundial y por tanto los investigadores de dicho proyecto apostarán un valor agregado al procesar las nanopartículas que servirán para que nueve tipos de cancer puedan ser minimizados o erradicados.

Reducir índices de mortalidad de forma significativa en pacientes con cáncer, inhibir los efectos secundarios que generan los fármacos que se utilizan, son parte de los objetivos que un grupo de investigadores está a punto de alcanzar mediante un nuevo medicamento realizado con nanopartículas de bismuto.

Claudio Cabral Romero, coordinador del Laboratorio de Biología Molecular de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), explicó que dicho tratamiento se aplica directamente al tumor, mediante un hidrogel que absorbe la piel. Debido a los experimentos realizados con la aplicación de un mililitro diario durante 60 días o dos meses, se ha demostrado la reducción significativa del tumor que se correlaciona con la sintomatología del paciente.

El duranguense que coordina a un grupo de 20 expertos, señaló que todo inició cuando viajó a realizar el doctorado en Ciencias Biomédicas en la Universidad Autónoma de México (UNAM), era el año 2000 y por azares del destino decidió concentrarse en la investigación de la etapa temprana de los rotavirus, con el doctor Luis Padilla Noriega. Al ver que tenía que entender los estudios de sus demás compañeros que se especializaban en enfermedades degenerativas, cáncer y VIH, supo que su objetivo era resolver los problemas de las enfermedades, de ahí inició su investigación.

Foto: cortesía | Claudio Cabral Romero

Cuando se integró en el año 2010 a la UANL, conoció al doctor David Díaz de la Facultad de Química de la UNAM, quien lo invita a participar en la investigación del bismuto en la particularidad antimicrobiana, lo cual sirvió para darse cuenta que dicho elemento químico tenía particularidades que se usan en los medicamos antitumorales actuales. Al encontrar similitudes entre características catiónicas y el lipofílico como el fármaco doxorubusina que se utiliza para el mayor tipo de cáncer, dedujo que las nanopartículas de bismuto debían de funcionar igual para disminuir los tumores cancerígenos.

“No hablamos de aguas milagrosas, sino es una investigación de biomedicina seria”, dijo el investigador, quien precisó que hace siete años, a través de UANL, fue patentada dicha investigación y nadie puede utilizar nanopartículas de bismuto para tratar cáncer.



Proceso de investigación

Foto: cortesía | Claudio Cabral Romero


A la fecha colaboran la UNAM, la Universidad de Monterrey, la Universidad de Texas A&M, el Instituto Nacional de Cancerología y el Centro de Investigación en Materiales Avanzados en la investigación que se encuentra en la antesala para que se autorice la experimentación con melanoma humano, pues la que se realizó con animales como ratones ha resultado exitosa, para ello los resultados se han publicado en revistas científicas de renombre.

El primer artículo se publicó en el 2018, en el cual se da a conocer que las células tumorales de mama, al aplicar dicho medicamento hay un efecto de reducción del crecimiento tumoral, sin perjudicar las células sanas. “Entre más cantidad se aplica se inhibe el crecimiento, sin efectos secundarios, lo cual es una característica de los fármacos que existen para cáncer, pues se pierde peso, cabello y existe mucho malestar; con las nanopartículas de bismuto no hay eso”, subrayó Claudio Cabral Romero.

Foto: cortesía | Claudio Cabral Romero

Al año siguiente el equipo investigador demostró los efectos positivos sobre cáncer bucal, y para el 2020 se publicó un nuevo resultado, lo que hoy se traduce en avances en nueve tipos de cáncer: cervicouterino, mama, bucal, próstata, colon, melanoma, páncreas, cerebro y pulmón.



¿Cómo es el medicamento?

Es una aplicación tópica, es un hidrogel biodegradable, no tiene color, sabor ni es tóxico, sólo se aplica en la piel para que se absorba.



¿Qué costo tiene?

El costo de producción es de 40 pesos por tratamiento para más de un mes; el tratamiento convencional va de los 600 a 700 pesos al mes como mínimo y si se recurre a la inmunoterapia el costó puede llegar hasta los 3 millones de pesos.

Hace siete años a través de UANL fue patentada dicha investigación y nadie puede utilizar nanopartículas de bismuto para tratar cáncer.


Cabe hacer mención que México es uno de los principales productores el bismuto a nivel mundial y por tanto los investigadores de dicho proyecto apostarán un valor agregado al procesar las nanopartículas que servirán para que nueve tipos de cancer puedan ser minimizados o erradicados.

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