/ lunes 16 de octubre de 2023

En problemas el FOVI de la Sección 44

El gremio afiliado a la Sección 44 del SNTE, ninguno de sus miembros ignora los problemas que en la actualidad enfrenta el Fondo de la Vivienda (FOVI).

Es de todos sabido, que el principal es el monto millonario que la administración pasada heredara a la presente y que en aras del “No Hay” éste se recrudece al resistirse el patrón al no ponerse a plomo ante el organismo, pero si exigirle cambios en la estructura administrativa.

Esta institución dedicada a la construcción y reparación de vivienda, para trabajadores de la educación, adscritos a la Sección 44, fue fundada por el profesor Gilberto Trancoso Aviña, cuyo proyecto adoleció de grandes irregularidades, dado que al permanecer por varios trienios sin reglamentarse, fue víctima de grandes actos de pillaje, auspiciados por funcionarios gubernamentales y líderes sindicales que le sucedieron a su creador.

En esa temática tan complicada tuvo una participación de exigencia destacada el grupo de la disidencia, que pese a las maniobras de otro pillastre y pseudo líder, que quiso echarlo andar a su arbitrio para robar a sus anchas, pero el grupo en mención se radicalizó hasta lograr que se reglamentara y la bolsa millonaria acumulada cumpliera el objetivo para lo que había sido creada.

El primer secretario ejecutivo fue Enrique Rodríguez Nájera, quien se desempeñó de manera honesta, justa y equitativa, dada la lealtad que le guardaba al gobernador José Ramírez Gamero, así como la alta consideración y estima que sentía por los maestros.

Desafortunadamente, al paso del tiempo, los vicios y ambiciones de los cuerpos directivos, dieron al traste con el prestigio de la institución, a tal grado que fue presidido por un individuo de apellidos Vargas Galindo, quien fuera sorprendido infraganti, en actos de pederastia y pornografía infantil, lo que lo hizo acreedor al reclusorio, desde el cual seguía dirigiendo.

Ese es un mal ejemplo de los secretarios ejecutivos que han traicionado la confianza de las autoridades y manchado el honor de los maestros, Sin embargo, las cosas se han visto diferentes cuando los docentes han sido designados para dicho cargo, y tenemos el ejemplo del maestro Guillermo Vargas, quien dio muestras de limpieza y transparencia en todos los movimientos, sin omitir la información a los concejales y magisterio en general,sobre los grandes montosque el gobierno adeudaba a la institución.

Otro perfil de idénticas características es Esteban Aguilar Ravelo, que en un afán de superar a su antecesor, ha implementado medidas de austeridad y honestidad, sin dejar de lado el énfasis a la verdad, donde la institución padece el escandaloso adeudo de 200 millones, cuyo monto se avizora paliar, quizás con ajustes y movimientos de carácter administrativo que vengan a cambiar la percepción financiera, sin la obligación de saldarla.

De ahí la urgencia de las autoridades de exigir una posición que les corresponde y que ante los adeudos, la dirigencia pudiera utilizarla como moneda de cambio y de ahí empujar hasta donde tope. Ojalá y a los funcionarios los impulse un gesto de buena voluntad y les preocupe más el fortalecimiento del Fondo de la Vivienda que el ascenso de su recomendados.

En el historial de la Sección 44 ha habido de todos sabores y colores y hablando de patrones, ahí está Ángel Rodríguez Solórzano, quien sin titubeos ni regateos, diera luz verde al proyecto de la Dirección de Pensiones,, que en una hazaña de sagacidad y sin precedentes, presentara y conquistara el maestro Raúl Flores García.

En ese mismo talante no podría ser menos el entonces gobernador Ismael Hernández Deras, quien sin ser santo de mi devoción, debo reconocer, que su afecto y consideración hacia los maestros no tuvo límites y lo constata la reforma a la Ley de Pensiones, que a la fecha es única a nivel nacional, la cual fue dirigida por Julián Salvador Reyes y consensada y cabildeada por Francisco Villa Maciel, siendo el primero director de la institución pensionaria y el segundo secretario general de la Sección 44.

La historia no se equivoca cuando reconoce a los hombres lo que hicieron cuando ya no están y condena a aquellos que le abonan a lo que no hacen cuando están.

El gremio afiliado a la Sección 44 del SNTE, ninguno de sus miembros ignora los problemas que en la actualidad enfrenta el Fondo de la Vivienda (FOVI).

Es de todos sabido, que el principal es el monto millonario que la administración pasada heredara a la presente y que en aras del “No Hay” éste se recrudece al resistirse el patrón al no ponerse a plomo ante el organismo, pero si exigirle cambios en la estructura administrativa.

Esta institución dedicada a la construcción y reparación de vivienda, para trabajadores de la educación, adscritos a la Sección 44, fue fundada por el profesor Gilberto Trancoso Aviña, cuyo proyecto adoleció de grandes irregularidades, dado que al permanecer por varios trienios sin reglamentarse, fue víctima de grandes actos de pillaje, auspiciados por funcionarios gubernamentales y líderes sindicales que le sucedieron a su creador.

En esa temática tan complicada tuvo una participación de exigencia destacada el grupo de la disidencia, que pese a las maniobras de otro pillastre y pseudo líder, que quiso echarlo andar a su arbitrio para robar a sus anchas, pero el grupo en mención se radicalizó hasta lograr que se reglamentara y la bolsa millonaria acumulada cumpliera el objetivo para lo que había sido creada.

El primer secretario ejecutivo fue Enrique Rodríguez Nájera, quien se desempeñó de manera honesta, justa y equitativa, dada la lealtad que le guardaba al gobernador José Ramírez Gamero, así como la alta consideración y estima que sentía por los maestros.

Desafortunadamente, al paso del tiempo, los vicios y ambiciones de los cuerpos directivos, dieron al traste con el prestigio de la institución, a tal grado que fue presidido por un individuo de apellidos Vargas Galindo, quien fuera sorprendido infraganti, en actos de pederastia y pornografía infantil, lo que lo hizo acreedor al reclusorio, desde el cual seguía dirigiendo.

Ese es un mal ejemplo de los secretarios ejecutivos que han traicionado la confianza de las autoridades y manchado el honor de los maestros, Sin embargo, las cosas se han visto diferentes cuando los docentes han sido designados para dicho cargo, y tenemos el ejemplo del maestro Guillermo Vargas, quien dio muestras de limpieza y transparencia en todos los movimientos, sin omitir la información a los concejales y magisterio en general,sobre los grandes montosque el gobierno adeudaba a la institución.

Otro perfil de idénticas características es Esteban Aguilar Ravelo, que en un afán de superar a su antecesor, ha implementado medidas de austeridad y honestidad, sin dejar de lado el énfasis a la verdad, donde la institución padece el escandaloso adeudo de 200 millones, cuyo monto se avizora paliar, quizás con ajustes y movimientos de carácter administrativo que vengan a cambiar la percepción financiera, sin la obligación de saldarla.

De ahí la urgencia de las autoridades de exigir una posición que les corresponde y que ante los adeudos, la dirigencia pudiera utilizarla como moneda de cambio y de ahí empujar hasta donde tope. Ojalá y a los funcionarios los impulse un gesto de buena voluntad y les preocupe más el fortalecimiento del Fondo de la Vivienda que el ascenso de su recomendados.

En el historial de la Sección 44 ha habido de todos sabores y colores y hablando de patrones, ahí está Ángel Rodríguez Solórzano, quien sin titubeos ni regateos, diera luz verde al proyecto de la Dirección de Pensiones,, que en una hazaña de sagacidad y sin precedentes, presentara y conquistara el maestro Raúl Flores García.

En ese mismo talante no podría ser menos el entonces gobernador Ismael Hernández Deras, quien sin ser santo de mi devoción, debo reconocer, que su afecto y consideración hacia los maestros no tuvo límites y lo constata la reforma a la Ley de Pensiones, que a la fecha es única a nivel nacional, la cual fue dirigida por Julián Salvador Reyes y consensada y cabildeada por Francisco Villa Maciel, siendo el primero director de la institución pensionaria y el segundo secretario general de la Sección 44.

La historia no se equivoca cuando reconoce a los hombres lo que hicieron cuando ya no están y condena a aquellos que le abonan a lo que no hacen cuando están.