/ viernes 17 de junio de 2022

Esteban y la elección del 2024

Este fin de semana Esteban Villegas Villarreal habrá de recibir de manos del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), su constancia que lo acreditará como gobernador electo del estado de Durango, luego del cómputo total donde obtuvo la mayoría en los 15 distritos locales.

A partir de ese momento comenzará con la planeación no sólo de quienes lo acompañarán en este trayecto sexenal, sino de la planeación de los compromisos que adquirió en campaña, todo ello, además de marcar desde el inicio el sello de su administración, me parece que parte de toda su estrategia gubernamental deberá estar centrada en el proceso electoral del 2024, si bien pudiera pensarse que ello debería ser de forma natural.

Lo cierto es que Durango y Aguascalientes dejaron en claro que aún existen zonas donde no prevalece la hegemonía morenista, de ahí que el trabajo de los próximos gobernantes de estas entidades se enfoque a dicha elección.

En el caso de Villegas Villarreal, a prácticamente año y medio del arranque de su administración, justo antes del proceso 2024, deberá haber consolidado proyectos como el de la “tarjeta madre, salario Durango”, uno de los principales compromisos, que le representará crear sinergia con las mujeres de la entidad; así como el respaldo a la Universidad Juárez del Estado de Durango, como lo dijo, para que no vuelvan a tener problemas financieros; o lo que se refiere a la proyección de las economías regionales, entre otras promesas, y con ello generar de forma inmediata una buena percepción respecto a su trabajo.

Todo esto le permitirá al partido que representa, el Revolucionario Institucional , dejar buen precedente, primero para la elección del 2023, con la renovación de los gobiernos de Coahuila y Estado de México, ambos gobernados por el tricolor.

De esta manera dicho instituto político tendría una muy buena “carta de presentación”, máxime cuando hablamos del vecino estado, que colinda con Gómez Palacio y Lerdo, quienes también estarán gobernados por priistas.

Ahora bien, de manera natural, los gobernadores de cada entidad estarán buscando respaldar de una u otra forma a los abanderados a la Presidencia de la República de las coaliciones que seguramente competirán, y en el caso de que al PRI, PAN y PRD se le pudiera sumar Movimiento Ciudadano, todo indicaría que el proceso estaría de “pronóstico reservado”, de ahí que cualquier cantidad de sufragios pueda ayudar a inclinar la balanza, a pesar de que nuestra entidad representa menos del dos por ciento de la lista nominal en el país, porque al final se tratará de entregar buenas cuentas, máxime en los pocos estados donde gobiernan partidos pertenecientes a “Va por México”; desde luego considerando quién será el o la abanderada de cada “esquina” de la elección.

Me parece que Esteban Villegas y Maru Campos, de Chihuahua, podrían estar formando un bloque de respaldo al abanderado que compita por Coahuila, y a partir de ahí generar que por lo menos en el norte del país el mapa mantenga los colores, pensando incluso en ser la “punta de lanza” en un futuro inmediato. Si hablamos de números al sumar la lista nominal que tienen estas tres entidades, hablamos de 6.5 millones de sufragios que pudieran aportarle a “Va por México” en el 2024, donde Chihuahua representa caso los dos millones 900 mil electores, Coahuila con caso dos millones 300 mil y Durango con poco más de un millón 300 mil ciudadanos; cantidad nada despreciable en dicha elección presidencial.

Por otra parte, y ya en el terreno del Revolucionario Institucional, Esteban Villegas se convertirá en uno de los tres gobernadores emanados de ese instituto político, pues al entrar las nuevas administraciones, que resultaron ganadores del pasado proceso electoral del 5 de junio, hablamos de que sólo Coahuila, Estado de México y Durango estarían en manos tricolores, y a reserva de lo que pase en el 2023, pero por lo menos, de obtener el triunfo en la tierra de Miguel Riquelme y Alfredo del Mazo, el PRI estaría llegando al 2024 sólo con tres gobernadores. De ahí la importancia que reviste el desempeño que se haga en nuestra entidad, por parte del gobernador electo, para poder ser un referente en la “elección madre” del 2024.

Pajareando

Si bien el horario de verano causa demasiados comentarios negativos prácticamente desde su puesta en marcha en 1996, durante el gobierno de Ernesto Zedillo, el presidente López Obrador ya considera enviar al Legislativo la propuesta para su eliminación, algo que para muchos, y me incluyo, sería estar de acuerdo, pero es necesario que la oposición en nuestro país revise cuál sería el verdadero fondo de la iniciativa, si en verdad es derivado de una encuesta que habría hecho la Secretaría de Gobernación, o al final sería una decisión más electorera, justo pensando en la elección del 2024; porque sí creo que el rechazo es generalizado, y si esto se sustenta con la argumentación de que no existen ahorros, pues con mayor razón.

Este fin de semana Esteban Villegas Villarreal habrá de recibir de manos del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), su constancia que lo acreditará como gobernador electo del estado de Durango, luego del cómputo total donde obtuvo la mayoría en los 15 distritos locales.

A partir de ese momento comenzará con la planeación no sólo de quienes lo acompañarán en este trayecto sexenal, sino de la planeación de los compromisos que adquirió en campaña, todo ello, además de marcar desde el inicio el sello de su administración, me parece que parte de toda su estrategia gubernamental deberá estar centrada en el proceso electoral del 2024, si bien pudiera pensarse que ello debería ser de forma natural.

Lo cierto es que Durango y Aguascalientes dejaron en claro que aún existen zonas donde no prevalece la hegemonía morenista, de ahí que el trabajo de los próximos gobernantes de estas entidades se enfoque a dicha elección.

En el caso de Villegas Villarreal, a prácticamente año y medio del arranque de su administración, justo antes del proceso 2024, deberá haber consolidado proyectos como el de la “tarjeta madre, salario Durango”, uno de los principales compromisos, que le representará crear sinergia con las mujeres de la entidad; así como el respaldo a la Universidad Juárez del Estado de Durango, como lo dijo, para que no vuelvan a tener problemas financieros; o lo que se refiere a la proyección de las economías regionales, entre otras promesas, y con ello generar de forma inmediata una buena percepción respecto a su trabajo.

Todo esto le permitirá al partido que representa, el Revolucionario Institucional , dejar buen precedente, primero para la elección del 2023, con la renovación de los gobiernos de Coahuila y Estado de México, ambos gobernados por el tricolor.

De esta manera dicho instituto político tendría una muy buena “carta de presentación”, máxime cuando hablamos del vecino estado, que colinda con Gómez Palacio y Lerdo, quienes también estarán gobernados por priistas.

Ahora bien, de manera natural, los gobernadores de cada entidad estarán buscando respaldar de una u otra forma a los abanderados a la Presidencia de la República de las coaliciones que seguramente competirán, y en el caso de que al PRI, PAN y PRD se le pudiera sumar Movimiento Ciudadano, todo indicaría que el proceso estaría de “pronóstico reservado”, de ahí que cualquier cantidad de sufragios pueda ayudar a inclinar la balanza, a pesar de que nuestra entidad representa menos del dos por ciento de la lista nominal en el país, porque al final se tratará de entregar buenas cuentas, máxime en los pocos estados donde gobiernan partidos pertenecientes a “Va por México”; desde luego considerando quién será el o la abanderada de cada “esquina” de la elección.

Me parece que Esteban Villegas y Maru Campos, de Chihuahua, podrían estar formando un bloque de respaldo al abanderado que compita por Coahuila, y a partir de ahí generar que por lo menos en el norte del país el mapa mantenga los colores, pensando incluso en ser la “punta de lanza” en un futuro inmediato. Si hablamos de números al sumar la lista nominal que tienen estas tres entidades, hablamos de 6.5 millones de sufragios que pudieran aportarle a “Va por México” en el 2024, donde Chihuahua representa caso los dos millones 900 mil electores, Coahuila con caso dos millones 300 mil y Durango con poco más de un millón 300 mil ciudadanos; cantidad nada despreciable en dicha elección presidencial.

Por otra parte, y ya en el terreno del Revolucionario Institucional, Esteban Villegas se convertirá en uno de los tres gobernadores emanados de ese instituto político, pues al entrar las nuevas administraciones, que resultaron ganadores del pasado proceso electoral del 5 de junio, hablamos de que sólo Coahuila, Estado de México y Durango estarían en manos tricolores, y a reserva de lo que pase en el 2023, pero por lo menos, de obtener el triunfo en la tierra de Miguel Riquelme y Alfredo del Mazo, el PRI estaría llegando al 2024 sólo con tres gobernadores. De ahí la importancia que reviste el desempeño que se haga en nuestra entidad, por parte del gobernador electo, para poder ser un referente en la “elección madre” del 2024.

Pajareando

Si bien el horario de verano causa demasiados comentarios negativos prácticamente desde su puesta en marcha en 1996, durante el gobierno de Ernesto Zedillo, el presidente López Obrador ya considera enviar al Legislativo la propuesta para su eliminación, algo que para muchos, y me incluyo, sería estar de acuerdo, pero es necesario que la oposición en nuestro país revise cuál sería el verdadero fondo de la iniciativa, si en verdad es derivado de una encuesta que habría hecho la Secretaría de Gobernación, o al final sería una decisión más electorera, justo pensando en la elección del 2024; porque sí creo que el rechazo es generalizado, y si esto se sustenta con la argumentación de que no existen ahorros, pues con mayor razón.