/ lunes 31 de mayo de 2021

¡Vas carnal!

No cabe duda que la desesperación es mala consejera. Y ahí están sufriéndola los empresarios Claudio X González y Gustavo de Hoyos, quienes pese a su dinero, no hayan cómo doblar a los trabajadores, para que otorguen el voto a sus candidatos del PRIANRD, por los que están dispuestos a sacrificar los finos modales y alternarlos con sus empleados, a quienes de aquí al 6 de junio ya les armaron su paquete y la clave que entregarán en las urnas es: ¡Vas carnal!

Los empresarios siempre han manipulado a los trabajadores directamente o a través de sindicatos pútridos y nefandos, pero dichos instrumentos se han ido adelgazando, a tal grado que en el 2018 se reventaron totalmente y a la fecha no hayan cómo resarcir ese daño, que los mantiene en estado de orfandad presupuestal.

Ante dicho fracaso y con el ánimo de recuperar la confianza de sus empleados, se han dado a la tarea de convocar a especialistas en redacción y acomodación de los términos y preferencias lingüísticas que utilizan “los ñeros” y que esta vez el ingenio y audacia de “El Cachas” les quedó como anillo al dedo a los empresarios. No así a los trabajadores, porque están al borde de una trampa, ya que la serpiente está acechando y calculando, cómo seducirlos con el plagio de sus propios modismos.

Los excluidos no ignoran quiénes son sus explotadores y no fácil van a morder el anzuelo, que lleva como carnada un discurso falso y matizado con la gramática alburera que los ñeros han establecido. De ahí que los empresarios investidos de carnales se la jueguen sin reparar en el olfato fino de los compas, que fácil detectarán la treta y sin duda responderán: ¡Chale no le hago!

Los barones del dinero nunca han reparado en el mal trato y explotación que ejercen sobre los trabajadores, a quienes agreden de palabra y hecho, vilezas que los empleados tienen que soportar por la miseria que padecen, pero ahora el paliativo de la carnalidad que intentan venderle los patrones, no será bienvenido, porque el tufo de la hipocresía es insoportable.

Pocas veces se tiene la oportunidad de palpar el terciopelo político e ideológico de la derecha mexicana, como lo ha exhibido El Cachas, con un ensayo revelador de su autoría, donde se destaca la enorme diferencia entre las élites burguesas y la realidad de un proletariado al que ahora creen que pueden convencer, mediante la imitación grotesca, discriminatoria y clasista a la que perversamente le agregan su labia, para atrapar a la presa y brindársela a los cárteles de la corrupción.

Sin duda que el instructivo de El Cachas, forma parte de un esfuerzo desesperado de los patrones por explicar a sus camellos, “ahora carnales”, la situación difícil por la que atraviesan y el desastre que se avecina. Por eso los empresarios bondadosos han dejado de fruncir el seño y sus vástagos se han sacado la papa de la boca, para hablarles en su idioma.

Ante dicho gesto intelectual cachista, el carnal Gustavo de Hoyos se descaró al expresar en las Redes Sociales: “muchos empresarios me han preguntado cómo hablarle a sus colaboradores acerca de la importancia de su voto en las próximas elecciones. Un buen ejemplo para codificar el mensaje nos lo da Eduardo Caccia” Alias “El Cachas”

Así, en ese apartado, De Hoyos advierte que el ensayo de El Cachas no tiene desperdicio, por lo tanto hay que capitalizar en su máximo las expresiones “ñero” “ulero” etc. porque dichas fórmulas degradadas y vulgares, encajan perfectamente en la mentalidad infantil de los trabajadores, la que no hay que desaprovechar para convencerlos que ya son carnales y montados en ese derecho de sangre, les permita ir a su cantón a ordenarles: ¡Vas carnal!

Los desfiguros que están haciendo es para denigrar la inteligencia de los trabajadores y sostener en su falsa perspectiva un éxito muy complicado, que en el absurdo de sus trampas y engañifas, no les da para paliar siquiera su derrota, aunque crean que los medios y sus operadores la llevan de ganar.

No cabe duda que la desesperación es mala consejera. Y ahí están sufriéndola los empresarios Claudio X González y Gustavo de Hoyos, quienes pese a su dinero, no hayan cómo doblar a los trabajadores, para que otorguen el voto a sus candidatos del PRIANRD, por los que están dispuestos a sacrificar los finos modales y alternarlos con sus empleados, a quienes de aquí al 6 de junio ya les armaron su paquete y la clave que entregarán en las urnas es: ¡Vas carnal!

Los empresarios siempre han manipulado a los trabajadores directamente o a través de sindicatos pútridos y nefandos, pero dichos instrumentos se han ido adelgazando, a tal grado que en el 2018 se reventaron totalmente y a la fecha no hayan cómo resarcir ese daño, que los mantiene en estado de orfandad presupuestal.

Ante dicho fracaso y con el ánimo de recuperar la confianza de sus empleados, se han dado a la tarea de convocar a especialistas en redacción y acomodación de los términos y preferencias lingüísticas que utilizan “los ñeros” y que esta vez el ingenio y audacia de “El Cachas” les quedó como anillo al dedo a los empresarios. No así a los trabajadores, porque están al borde de una trampa, ya que la serpiente está acechando y calculando, cómo seducirlos con el plagio de sus propios modismos.

Los excluidos no ignoran quiénes son sus explotadores y no fácil van a morder el anzuelo, que lleva como carnada un discurso falso y matizado con la gramática alburera que los ñeros han establecido. De ahí que los empresarios investidos de carnales se la jueguen sin reparar en el olfato fino de los compas, que fácil detectarán la treta y sin duda responderán: ¡Chale no le hago!

Los barones del dinero nunca han reparado en el mal trato y explotación que ejercen sobre los trabajadores, a quienes agreden de palabra y hecho, vilezas que los empleados tienen que soportar por la miseria que padecen, pero ahora el paliativo de la carnalidad que intentan venderle los patrones, no será bienvenido, porque el tufo de la hipocresía es insoportable.

Pocas veces se tiene la oportunidad de palpar el terciopelo político e ideológico de la derecha mexicana, como lo ha exhibido El Cachas, con un ensayo revelador de su autoría, donde se destaca la enorme diferencia entre las élites burguesas y la realidad de un proletariado al que ahora creen que pueden convencer, mediante la imitación grotesca, discriminatoria y clasista a la que perversamente le agregan su labia, para atrapar a la presa y brindársela a los cárteles de la corrupción.

Sin duda que el instructivo de El Cachas, forma parte de un esfuerzo desesperado de los patrones por explicar a sus camellos, “ahora carnales”, la situación difícil por la que atraviesan y el desastre que se avecina. Por eso los empresarios bondadosos han dejado de fruncir el seño y sus vástagos se han sacado la papa de la boca, para hablarles en su idioma.

Ante dicho gesto intelectual cachista, el carnal Gustavo de Hoyos se descaró al expresar en las Redes Sociales: “muchos empresarios me han preguntado cómo hablarle a sus colaboradores acerca de la importancia de su voto en las próximas elecciones. Un buen ejemplo para codificar el mensaje nos lo da Eduardo Caccia” Alias “El Cachas”

Así, en ese apartado, De Hoyos advierte que el ensayo de El Cachas no tiene desperdicio, por lo tanto hay que capitalizar en su máximo las expresiones “ñero” “ulero” etc. porque dichas fórmulas degradadas y vulgares, encajan perfectamente en la mentalidad infantil de los trabajadores, la que no hay que desaprovechar para convencerlos que ya son carnales y montados en ese derecho de sangre, les permita ir a su cantón a ordenarles: ¡Vas carnal!

Los desfiguros que están haciendo es para denigrar la inteligencia de los trabajadores y sostener en su falsa perspectiva un éxito muy complicado, que en el absurdo de sus trampas y engañifas, no les da para paliar siquiera su derrota, aunque crean que los medios y sus operadores la llevan de ganar.

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