/ sábado 18 de junio de 2022

El reto entre comunicar y socializar acciones de gobierno

Uno de los principales retos que tienen los gobiernos, de cualquier ente, es el de comunicar y socializar las obras, algo que pudiera parecer como un sinónimo, pero que al final de cuentas son dos rutas que van por separado; y es que de acuerdo a la experiencia personal, ambos son necesarios para toda acción gubernamental, si partimos del principio de “lo que no se comunica, no existe”.

Pero los tiempos han cambiado y hoy se hace necesario generar nuevas estrategias para que la sociedad tenga acceso a la información a través de diversas vías. Incluso pensando en que las próximas administraciones, tanto estatal como en los municipios lo pudieran contemplar, algo que se antoja difícil de realizar pero no imposible; por ende podemos tratar de explicar de mejor manera lo que decimos, con un ejemplo claro.

En el caso del Gobierno Federal, respecto a los programas asistenciales como la entrega de recursos a los adultos mayores, jóvenes, amas de casa y sembrando vida, que son el “sello” de López Obrador, tienen una alta eficacia en cuanto a la penetración en la sociedad, que al final del día se traduce en seguidores, derivado de que existen las dos etapas, primero la de informar la estrategia, la aplicación y seguimiento de los mismos, luego, a través de los “servidores de la nación”, que prácticamente son el “ejército” de la 4T en territorio, se encargan de hacer llegar los recursos y a su vez de “cacaraquear” esta acción, máxime cuando hablamos de las comunidades más alejadas de nuestro país, donde no tienen alcance los medios de comunicación ni las redes sociales; ellos se encargan de reunir, explicar y hablar de la nobleza de estos programas; y el resultado está comprobado.

El secreto radica en que el plan de comunicación en general, debe tener estas dos vertientes, la parte institucional a través de los medios masivos, y la territorial. Esto deberá ser uno de los principales retos de quienes asumirán sus cargos en el mes de septiembre, y que desde el primer día de sus administraciones provoquen esta nueva forma de crear comunicación, efectiva, pero que también tengan la posibilidad de que sea a manera de “feedback”, como lo llamamos en comunicación, es decir, que los ciudadanos también puedan tener los canales para poder ser escuchados, y con ello ser más asertivos en la toma de decisiones respecto a obras y servicios que requieran los ciudadanos.

Y ojo, tampoco estoy afirmando que se requiera crear más burocracia, que de por sí los entes gubernamentales por el contrario deberán pensar en disminuirla, sino que se debe buscar la manera de ser creativos con lo que se tiene, recurriendo a estructuras partidistas, cámaras, colegios, sociedades de alumnos, maestros, etc., que puedan “mover” información práctica y fácil de entender, sin tratar de hacer un informe, simple y sencillamente tratando de explicar los beneficios sociales que tengan estas acciones.

La importancia de esto, se deriva del reto que tienen los próximos gobernantes de dar respuesta a las demandas sociales, empezando porque se den a conocer desde todas las aristas posibles y con las herramientas con las que cuenten.


Pajareando

Ante el incremento de contagios en Durango, y los brotes que se han dado a conocer en instituciones educativas, sí valdría la pena tener un “plan B” para la realización de la Feria Nacional Durango, que si bien el riesgo ha disminuido considerablemente, no podemos pensar en el relajamiento social, por el contrario, de realizarse, creo que las medidas deberán prevalecer durante los festejos de la ciudad. Quizá lo que reste del mes de junio será determinante para ver el comportamiento del virus, pero no dejar de lado que esto ha terminado, y es necesario que las autoridades así lo consideren.

Uno de los principales retos que tienen los gobiernos, de cualquier ente, es el de comunicar y socializar las obras, algo que pudiera parecer como un sinónimo, pero que al final de cuentas son dos rutas que van por separado; y es que de acuerdo a la experiencia personal, ambos son necesarios para toda acción gubernamental, si partimos del principio de “lo que no se comunica, no existe”.

Pero los tiempos han cambiado y hoy se hace necesario generar nuevas estrategias para que la sociedad tenga acceso a la información a través de diversas vías. Incluso pensando en que las próximas administraciones, tanto estatal como en los municipios lo pudieran contemplar, algo que se antoja difícil de realizar pero no imposible; por ende podemos tratar de explicar de mejor manera lo que decimos, con un ejemplo claro.

En el caso del Gobierno Federal, respecto a los programas asistenciales como la entrega de recursos a los adultos mayores, jóvenes, amas de casa y sembrando vida, que son el “sello” de López Obrador, tienen una alta eficacia en cuanto a la penetración en la sociedad, que al final del día se traduce en seguidores, derivado de que existen las dos etapas, primero la de informar la estrategia, la aplicación y seguimiento de los mismos, luego, a través de los “servidores de la nación”, que prácticamente son el “ejército” de la 4T en territorio, se encargan de hacer llegar los recursos y a su vez de “cacaraquear” esta acción, máxime cuando hablamos de las comunidades más alejadas de nuestro país, donde no tienen alcance los medios de comunicación ni las redes sociales; ellos se encargan de reunir, explicar y hablar de la nobleza de estos programas; y el resultado está comprobado.

El secreto radica en que el plan de comunicación en general, debe tener estas dos vertientes, la parte institucional a través de los medios masivos, y la territorial. Esto deberá ser uno de los principales retos de quienes asumirán sus cargos en el mes de septiembre, y que desde el primer día de sus administraciones provoquen esta nueva forma de crear comunicación, efectiva, pero que también tengan la posibilidad de que sea a manera de “feedback”, como lo llamamos en comunicación, es decir, que los ciudadanos también puedan tener los canales para poder ser escuchados, y con ello ser más asertivos en la toma de decisiones respecto a obras y servicios que requieran los ciudadanos.

Y ojo, tampoco estoy afirmando que se requiera crear más burocracia, que de por sí los entes gubernamentales por el contrario deberán pensar en disminuirla, sino que se debe buscar la manera de ser creativos con lo que se tiene, recurriendo a estructuras partidistas, cámaras, colegios, sociedades de alumnos, maestros, etc., que puedan “mover” información práctica y fácil de entender, sin tratar de hacer un informe, simple y sencillamente tratando de explicar los beneficios sociales que tengan estas acciones.

La importancia de esto, se deriva del reto que tienen los próximos gobernantes de dar respuesta a las demandas sociales, empezando porque se den a conocer desde todas las aristas posibles y con las herramientas con las que cuenten.


Pajareando

Ante el incremento de contagios en Durango, y los brotes que se han dado a conocer en instituciones educativas, sí valdría la pena tener un “plan B” para la realización de la Feria Nacional Durango, que si bien el riesgo ha disminuido considerablemente, no podemos pensar en el relajamiento social, por el contrario, de realizarse, creo que las medidas deberán prevalecer durante los festejos de la ciudad. Quizá lo que reste del mes de junio será determinante para ver el comportamiento del virus, pero no dejar de lado que esto ha terminado, y es necesario que las autoridades así lo consideren.