/ miércoles 20 de marzo de 2019

Columna Liberal

Liberalismo y conservadurismo y la eterna lucha entre el bien y el mal

Fue a través de luchas violentas como se consiguió cambiar las formas de gobierno de estados en que se esclavizaba, explotaba y se les negaban los derechos humanos a las grandes mayorías, es decir al pueblo.

Fue en Suiza allá por el siglo XIII cuando la masonería y en la persona de Guillermo Tell se gestó la primera lucha emancipadora, liderando éste a un grupo de montañeses, rompiéndose así el esquema del feudalismo, sistema en que las familias de “la realeza” ostentaban el poder en toda Europa, inclusive en Rusia, que porque eran de origen divino.

Este intento de sacudirse el feudalismo cristalizó mundialmente, luego de que este movimiento triunfara en Francia. Estos cambios estructurales se tuvieron qué dar de forma violenta porque los grupos en el poder no iban a renunciar así como así a todos sus beneficios y privilegios.

En la actualidad comprendemos por qué en México esos cambios se tuvieron qué dar violentamente como por ejemplo la lucha de independencia, la guerra de reforma, la restauración de la república y la revolución de 1910. Todo lo anterior obedeció a que cuando algunos grupos o gobiernos actuaron con marcado refinamiento y crueldad, estuvieron preparando así un mal karma.

Luego vendrían los efectos producidos por esas causas y así se continuará hasta que la humanidad adquiera comprensión y/o conciencia, es decir, la civilización actúa así por ciclos.

Cuando se está en la parte superior del ciclo hay paz y bienestar, se estrechan los nexos de afinidad de los pueblos y los hombres; por el contrario, cuando desciende a la parte inferior, aparecen esos fenómenos que causan dolor y amargura.

En la actualidad estuvimos en México en la parte inferior del ciclo, marcadamente por los efectos del modelo neoliberal, (nada qué ver éste con el liberalismo), pero como lo dijo también Churchil: Cuando el ciclo se tensa al máximo marcado por la extrema derecha, el cambio hacia la izquierda se da violentamente y viceversa.

Pero como ya dejamos asentado, en el país el pueblo ya adquirió conciencia y el ciclo no estaba tensado, fue así que el cambio se dio hacia la izquierda sin violencia, pacíficamente y en ello se empeña el actual gobierno de México, aunque hay incendiarios inconformes en todos los niveles y como lo dijo un entrevistado de Carmen Aristegui, que hay inclusive periodistas sicarios, que no es nuestro caso, porque para empezar no somos periodistas, sino modestos colaboradores empíricos de este medio y en estos escabrosos temas, no así otros, como por ejemplo Enrique Krause y varios más, especialmente en la TV nacional.

Ese tipo de comunicadores que hace unas semanas anotábamos que caen en la descripción muy peculiar que de ellos hacía el Filósofo de Güémez cuando hablaba de los pendejos, pero para ser más sutiles, los englobaremos en el análisis que de ellos se hace por los entendidos en cuestiones esotéricas cuando mencionan que la conciencia es un estado mental que nos hace comprender y asimilar sucesos.

Que la glándula pineal es un eslabón entre la conciencia del hombre con la realidad, ya que en dicha glándula a partir de cierta edad, hay una arenilla sobre la cual la ciencia moderna no sabe nada, pero las investigaciones han demostrado que esta arenilla no existe en los idiotas ni en los que carecen de una mentalidad debidamente organizada.

Pues bien, tendremos qué ser reiterativos en que la masonería y el liberalismo son dos cosas distintas, aunque vayan en la misma dirección. Sí, efectivamente la masonería incuba al liberalismo y por supuesto que esos grandes cambios sociales en todos los pueblos y en todos los tiempos los han gestado los masones y los grupos liberales y por el contrario, quienes siempre se han opuesto a ello por todos los medios son los conservadores y reaccionarios.

Los amables lectores tienen en sus manos la historia para decidir quiénes son los buenos y quiénes son los malos. Lo ineludible es que siempre existirá el liberalismo y el conservadurismo, es una lucha que siempre estará presente en la humanidad, así como el bien y el mal.

En otro tema, deseamos ofrecer nuestro respaldo a Socorro Soto Alanís, directora del ICED, ya que consideramos injusto que se le tache de corrupción e incompetencia, su larga y limpia trayectoria dentro de la izquierda y áreas donde se ha desenvuelto avala su honestidad y probado valor como ciudadana ejemplar, de tal manera que conminamos a sus detractores a dejarla trabajar en favor de la cultura y el pueblo en general, no se vale verter descalificaciones infundadas que dan a pensar que esas voces apuntan hacia obscuros intereses.

No nos cabe la menor duda en que así como hay políticos chapulines, igualmente dicho fenómeno se da también entre los partidos políticos, mismos que ofrecen sus “buenos” oficios al postor que mejores dividendos les puedan reportar, tal es el caso del PVEM, el cual al ver que el barco llamado PRI se empezó a hundir, de inmediato buscaron un barco ganador, fuerte, potente y prometedor a sus intereses como lo es Morena.

Sabido es que su propuesta e interés real no es el medio ambiente y su conservación, sino la búsqueda de chambas y puestos para sus miembros que a la hora de demostrar eficiencia y capacidades como funcionarios, han salido como algunas nueces o cacahuates, muy, pero muy vanos y a las pruebas.

Nuestras congratulaciones a la UJED por haber determinado retomar la ceremonia de las guardias juaristas en el monumento a Juárez de Las Alamedas y que los yunkeros en su fobia al liberalismo pretendieron desmantelar.

Cuando olvidemos y borremos de la historia a nuestros héroes, quedaremos como un pueblo huérfano de ideales y futuro y viendo pasar el progreso, triunfalismo y grandeza de los pueblos que supieron honrar a sus prohombres forjadores de su patria.

Liberalismo y conservadurismo y la eterna lucha entre el bien y el mal

Fue a través de luchas violentas como se consiguió cambiar las formas de gobierno de estados en que se esclavizaba, explotaba y se les negaban los derechos humanos a las grandes mayorías, es decir al pueblo.

Fue en Suiza allá por el siglo XIII cuando la masonería y en la persona de Guillermo Tell se gestó la primera lucha emancipadora, liderando éste a un grupo de montañeses, rompiéndose así el esquema del feudalismo, sistema en que las familias de “la realeza” ostentaban el poder en toda Europa, inclusive en Rusia, que porque eran de origen divino.

Este intento de sacudirse el feudalismo cristalizó mundialmente, luego de que este movimiento triunfara en Francia. Estos cambios estructurales se tuvieron qué dar de forma violenta porque los grupos en el poder no iban a renunciar así como así a todos sus beneficios y privilegios.

En la actualidad comprendemos por qué en México esos cambios se tuvieron qué dar violentamente como por ejemplo la lucha de independencia, la guerra de reforma, la restauración de la república y la revolución de 1910. Todo lo anterior obedeció a que cuando algunos grupos o gobiernos actuaron con marcado refinamiento y crueldad, estuvieron preparando así un mal karma.

Luego vendrían los efectos producidos por esas causas y así se continuará hasta que la humanidad adquiera comprensión y/o conciencia, es decir, la civilización actúa así por ciclos.

Cuando se está en la parte superior del ciclo hay paz y bienestar, se estrechan los nexos de afinidad de los pueblos y los hombres; por el contrario, cuando desciende a la parte inferior, aparecen esos fenómenos que causan dolor y amargura.

En la actualidad estuvimos en México en la parte inferior del ciclo, marcadamente por los efectos del modelo neoliberal, (nada qué ver éste con el liberalismo), pero como lo dijo también Churchil: Cuando el ciclo se tensa al máximo marcado por la extrema derecha, el cambio hacia la izquierda se da violentamente y viceversa.

Pero como ya dejamos asentado, en el país el pueblo ya adquirió conciencia y el ciclo no estaba tensado, fue así que el cambio se dio hacia la izquierda sin violencia, pacíficamente y en ello se empeña el actual gobierno de México, aunque hay incendiarios inconformes en todos los niveles y como lo dijo un entrevistado de Carmen Aristegui, que hay inclusive periodistas sicarios, que no es nuestro caso, porque para empezar no somos periodistas, sino modestos colaboradores empíricos de este medio y en estos escabrosos temas, no así otros, como por ejemplo Enrique Krause y varios más, especialmente en la TV nacional.

Ese tipo de comunicadores que hace unas semanas anotábamos que caen en la descripción muy peculiar que de ellos hacía el Filósofo de Güémez cuando hablaba de los pendejos, pero para ser más sutiles, los englobaremos en el análisis que de ellos se hace por los entendidos en cuestiones esotéricas cuando mencionan que la conciencia es un estado mental que nos hace comprender y asimilar sucesos.

Que la glándula pineal es un eslabón entre la conciencia del hombre con la realidad, ya que en dicha glándula a partir de cierta edad, hay una arenilla sobre la cual la ciencia moderna no sabe nada, pero las investigaciones han demostrado que esta arenilla no existe en los idiotas ni en los que carecen de una mentalidad debidamente organizada.

Pues bien, tendremos qué ser reiterativos en que la masonería y el liberalismo son dos cosas distintas, aunque vayan en la misma dirección. Sí, efectivamente la masonería incuba al liberalismo y por supuesto que esos grandes cambios sociales en todos los pueblos y en todos los tiempos los han gestado los masones y los grupos liberales y por el contrario, quienes siempre se han opuesto a ello por todos los medios son los conservadores y reaccionarios.

Los amables lectores tienen en sus manos la historia para decidir quiénes son los buenos y quiénes son los malos. Lo ineludible es que siempre existirá el liberalismo y el conservadurismo, es una lucha que siempre estará presente en la humanidad, así como el bien y el mal.

En otro tema, deseamos ofrecer nuestro respaldo a Socorro Soto Alanís, directora del ICED, ya que consideramos injusto que se le tache de corrupción e incompetencia, su larga y limpia trayectoria dentro de la izquierda y áreas donde se ha desenvuelto avala su honestidad y probado valor como ciudadana ejemplar, de tal manera que conminamos a sus detractores a dejarla trabajar en favor de la cultura y el pueblo en general, no se vale verter descalificaciones infundadas que dan a pensar que esas voces apuntan hacia obscuros intereses.

No nos cabe la menor duda en que así como hay políticos chapulines, igualmente dicho fenómeno se da también entre los partidos políticos, mismos que ofrecen sus “buenos” oficios al postor que mejores dividendos les puedan reportar, tal es el caso del PVEM, el cual al ver que el barco llamado PRI se empezó a hundir, de inmediato buscaron un barco ganador, fuerte, potente y prometedor a sus intereses como lo es Morena.

Sabido es que su propuesta e interés real no es el medio ambiente y su conservación, sino la búsqueda de chambas y puestos para sus miembros que a la hora de demostrar eficiencia y capacidades como funcionarios, han salido como algunas nueces o cacahuates, muy, pero muy vanos y a las pruebas.

Nuestras congratulaciones a la UJED por haber determinado retomar la ceremonia de las guardias juaristas en el monumento a Juárez de Las Alamedas y que los yunkeros en su fobia al liberalismo pretendieron desmantelar.

Cuando olvidemos y borremos de la historia a nuestros héroes, quedaremos como un pueblo huérfano de ideales y futuro y viendo pasar el progreso, triunfalismo y grandeza de los pueblos que supieron honrar a sus prohombres forjadores de su patria.

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