/ miércoles 29 de julio de 2020

Columna liberal

Desde el inicio de esta columna hace ya casi cuarenta años, nuestro propósito principal ha sido dar a conocer temas masónicos y liberales, así como abonar a la lucha de los auténticos titanes de izquierda en beneficio de los intereses del país y sus habitantes.

Es por ello y de justicia el haber narrado siempre que se precisa y reconocer los esfuerzos de los grandes demócratas como el enorme Heberto Castillo, Cuauhtémoc Cárdenas y hoy de López Obrador, porque han sido líderes nacionales de los tiempos actuales en los cuales el pueblo siempre les dispensó su confianza y esperanza para que llegado el momento como hoy ya se dio, corregir el rumbo de esta patria tan lastimada por los intereses del gran capital corrupto, (casero y foráneo), y los políticos y corifeos que hicieron posible ese despropósito, es decir de las hoy fieras empachadas como acertadamente los calificó un reconocido editorialista de este medio.

Pero no podremos dejarles el campo libre a los defensores de la corrupción porque nuestra lucha tendrá que ser permanente porque las resistencias de los neoliberales, fifís y reaccionarios no cesan, aún cuando el gobierno federal los pone en evidencia día con día de tantos y tantos fraudes, robos e impunidades de que tanto gozaron que hasta quisieran que la Virgen de los Remedios, (virgen ésta que utilizaron quienes lucharon contra la independencia de México), que ya AMLO no prosiga con la conferencia mañanera, pero no va a ser así para que el pueblo todo vaya conociendo de la hipocresía con que se comportaron y siguen comportándose los prianistas y perredistas que luego se les adhirieron para conformar toda una sociedad de fieras empachadas.

Hoy queremos platicarles algo de la Doctrina Estrada, ya que en mucho ha contribuido con sus enseñanzas a la trasformación para bien de la conducta humana de nuestro país, sobre todo los conocimientos y prácticas que nos legaron Serge Raynaud de la Ferriere y el maestro Estrada, innovadores en México de los institutos de yoga que tan valiosos conocimientos y prácticas ahí se imparten como la estructura de la materia, el alma y la conciencia, meditación, la mente y las leyes universales, el espíritu, el silencio, El Ser, magia es maestría, Yoga: La experiencia profunda de sí mismo, las Cámaras Secretas de Alta Iniciación, de la oscuridad a la luz, etc.

Son muy completas las enseñanzas que se imparten en los institutos de yoga para la superación de las personas, hombres y mujeres, jóvenes y adultos sin distinción de credo, aunque ahí no se tocan temas religiosos, solamente imparten pláticas y conferencias que elevan la concepción no sólo del hombre como parte del Gran Plan del Eterno, sino además la comprensión del universo, las fuerzas cósmicas ahí inherentes a las cuales estamos legados y así poder entender que pasa en este plano para poder luego ascender a los planos espirituales a los que tenemos derecho. Para lograr en gran parte a lo anterior, los instructores avanzados y gurús, (maestros que ha alcanzado la alta iniciación), prodigan sus enseñanzas a través de conocimientos, posturas, ejercicios, meditación, etc. pero sobre todo con el ejemplo.

El grado de maestro o gurú según la tradición de los iniciados exige un paso de la oscuridad hacia la luz y eso no es simbólico, sino que es real, ya que después de permanecer trece días en la oscuridad y regresar hacia la luz natural, los iniciados experimentan un significativo cambio en varios aspectos, porque para empezar quedan temporalmente ciegos, sin recursos, porque previamente se renunció a todos los bienes económicos y materiales y preparados para el Ceremonial Cósmico donde se alcanza el grado de Gurú, donde previamente se le instruye al postulante el manejo del cuerpo, las manos y los pies, las fórmulas secretas y los símbolos de la cámara que en sí dicha ceremonia consiste en la dramatización del orden universal en lo formal, espacial y en lo sagrado.

Los los siete símbolos de la cámara y plan de trabajo se pueden resumir en un triángulo equilátero inserto en un cuadrado dentro de un círculo con un punto en el centro. El triángulo corresponde al Absoluto y a la emanación del Verbo; el cuadrado es la manifestación del Verbo; el círculo representa la multiplicidad del Verbo manifestado y el punto su unidad eterna.

Todo en conjunto es un plano arquitectónico para la realización del puente entre lo profano y lo sagrado, entre el Ser y lo humano, entre Dios y el hombre. El enlace lo hace la conciencia del sacerdote. La vibración superior la recibe el teúrgo y la entrega al mundo y a quienes lo acompañan y luego él mismo como humano, participa de esa vibración. Para evitar que esa vibración lo descontrole en el plano humano durante el trabajo teúrgico, el sacerdote debe usar una estola con metales que sirven para evitar que la carga sea excesiva y el oficiante quede en estado extático, incapacitado para cumplir su función conscientemente.

Es así como el iniciado pasa por seis cámaras, la penúltima sólo tiene tres símbolos, la última no tiene ninguno sólo el techo y paredes blancas y después de estar sólo comprende el significado, posteriormente entra el maestro abre la puerta lo conduce y lo hace salir al aire libre y le dice “esta es ahora tu cámara” no hay más. Se intuye que a partir de ahí el trabajo del nuevo maestro está fuera, enseñando y compartiendo con la humanidad, porque cuando se es gurú se es ya un servidor de la humanidad y la palabra clave es “silencio”.

Como se podrá apreciar, parte de los ceremoniales y trabajo de los yogas tienen mucha semejanza con la masonería, sobre todo con lo indicado después de haber alcanzado la maestría el masón es decir, la siguiente cámara es igualmente el trabajo allá afuera para lograr el progreso espiritual y la consecución de los derechos humanos y libertades de sus semejantes.

El yoguismo tuvo sus orígenes en la India y fue trascendiendo, primero en los países árabes y por sus bondades hoy se ha propagado feliz y afortunadamente por todo el mundo. No pertenecemos a esa confraternidad, pero sí la admiramos y respetamos mucho por toda la bondad, salud y sabiduría que prodigan a quienes se acercan a ella.

Desde el inicio de esta columna hace ya casi cuarenta años, nuestro propósito principal ha sido dar a conocer temas masónicos y liberales, así como abonar a la lucha de los auténticos titanes de izquierda en beneficio de los intereses del país y sus habitantes.

Es por ello y de justicia el haber narrado siempre que se precisa y reconocer los esfuerzos de los grandes demócratas como el enorme Heberto Castillo, Cuauhtémoc Cárdenas y hoy de López Obrador, porque han sido líderes nacionales de los tiempos actuales en los cuales el pueblo siempre les dispensó su confianza y esperanza para que llegado el momento como hoy ya se dio, corregir el rumbo de esta patria tan lastimada por los intereses del gran capital corrupto, (casero y foráneo), y los políticos y corifeos que hicieron posible ese despropósito, es decir de las hoy fieras empachadas como acertadamente los calificó un reconocido editorialista de este medio.

Pero no podremos dejarles el campo libre a los defensores de la corrupción porque nuestra lucha tendrá que ser permanente porque las resistencias de los neoliberales, fifís y reaccionarios no cesan, aún cuando el gobierno federal los pone en evidencia día con día de tantos y tantos fraudes, robos e impunidades de que tanto gozaron que hasta quisieran que la Virgen de los Remedios, (virgen ésta que utilizaron quienes lucharon contra la independencia de México), que ya AMLO no prosiga con la conferencia mañanera, pero no va a ser así para que el pueblo todo vaya conociendo de la hipocresía con que se comportaron y siguen comportándose los prianistas y perredistas que luego se les adhirieron para conformar toda una sociedad de fieras empachadas.

Hoy queremos platicarles algo de la Doctrina Estrada, ya que en mucho ha contribuido con sus enseñanzas a la trasformación para bien de la conducta humana de nuestro país, sobre todo los conocimientos y prácticas que nos legaron Serge Raynaud de la Ferriere y el maestro Estrada, innovadores en México de los institutos de yoga que tan valiosos conocimientos y prácticas ahí se imparten como la estructura de la materia, el alma y la conciencia, meditación, la mente y las leyes universales, el espíritu, el silencio, El Ser, magia es maestría, Yoga: La experiencia profunda de sí mismo, las Cámaras Secretas de Alta Iniciación, de la oscuridad a la luz, etc.

Son muy completas las enseñanzas que se imparten en los institutos de yoga para la superación de las personas, hombres y mujeres, jóvenes y adultos sin distinción de credo, aunque ahí no se tocan temas religiosos, solamente imparten pláticas y conferencias que elevan la concepción no sólo del hombre como parte del Gran Plan del Eterno, sino además la comprensión del universo, las fuerzas cósmicas ahí inherentes a las cuales estamos legados y así poder entender que pasa en este plano para poder luego ascender a los planos espirituales a los que tenemos derecho. Para lograr en gran parte a lo anterior, los instructores avanzados y gurús, (maestros que ha alcanzado la alta iniciación), prodigan sus enseñanzas a través de conocimientos, posturas, ejercicios, meditación, etc. pero sobre todo con el ejemplo.

El grado de maestro o gurú según la tradición de los iniciados exige un paso de la oscuridad hacia la luz y eso no es simbólico, sino que es real, ya que después de permanecer trece días en la oscuridad y regresar hacia la luz natural, los iniciados experimentan un significativo cambio en varios aspectos, porque para empezar quedan temporalmente ciegos, sin recursos, porque previamente se renunció a todos los bienes económicos y materiales y preparados para el Ceremonial Cósmico donde se alcanza el grado de Gurú, donde previamente se le instruye al postulante el manejo del cuerpo, las manos y los pies, las fórmulas secretas y los símbolos de la cámara que en sí dicha ceremonia consiste en la dramatización del orden universal en lo formal, espacial y en lo sagrado.

Los los siete símbolos de la cámara y plan de trabajo se pueden resumir en un triángulo equilátero inserto en un cuadrado dentro de un círculo con un punto en el centro. El triángulo corresponde al Absoluto y a la emanación del Verbo; el cuadrado es la manifestación del Verbo; el círculo representa la multiplicidad del Verbo manifestado y el punto su unidad eterna.

Todo en conjunto es un plano arquitectónico para la realización del puente entre lo profano y lo sagrado, entre el Ser y lo humano, entre Dios y el hombre. El enlace lo hace la conciencia del sacerdote. La vibración superior la recibe el teúrgo y la entrega al mundo y a quienes lo acompañan y luego él mismo como humano, participa de esa vibración. Para evitar que esa vibración lo descontrole en el plano humano durante el trabajo teúrgico, el sacerdote debe usar una estola con metales que sirven para evitar que la carga sea excesiva y el oficiante quede en estado extático, incapacitado para cumplir su función conscientemente.

Es así como el iniciado pasa por seis cámaras, la penúltima sólo tiene tres símbolos, la última no tiene ninguno sólo el techo y paredes blancas y después de estar sólo comprende el significado, posteriormente entra el maestro abre la puerta lo conduce y lo hace salir al aire libre y le dice “esta es ahora tu cámara” no hay más. Se intuye que a partir de ahí el trabajo del nuevo maestro está fuera, enseñando y compartiendo con la humanidad, porque cuando se es gurú se es ya un servidor de la humanidad y la palabra clave es “silencio”.

Como se podrá apreciar, parte de los ceremoniales y trabajo de los yogas tienen mucha semejanza con la masonería, sobre todo con lo indicado después de haber alcanzado la maestría el masón es decir, la siguiente cámara es igualmente el trabajo allá afuera para lograr el progreso espiritual y la consecución de los derechos humanos y libertades de sus semejantes.

El yoguismo tuvo sus orígenes en la India y fue trascendiendo, primero en los países árabes y por sus bondades hoy se ha propagado feliz y afortunadamente por todo el mundo. No pertenecemos a esa confraternidad, pero sí la admiramos y respetamos mucho por toda la bondad, salud y sabiduría que prodigan a quienes se acercan a ella.

ÚLTIMASCOLUMNAS
jueves 24 de septiembre de 2020

Columna liberal

Sergio V M Sánchez

viernes 18 de septiembre de 2020

Columna liberal

Sergio V M Sánchez

jueves 03 de septiembre de 2020

Columna liberal

De las logias masónicas de “los pies descalzos” a danzas de los chamanes

Sergio V M Sánchez

jueves 13 de agosto de 2020

Columna liberal

Sergio V M Sánchez

jueves 06 de agosto de 2020

Columna liberal

Sergio V M Sánchez

miércoles 29 de julio de 2020

Columna liberal

Hablemos de la Doctrina Estrada y dejemos en paz a las fieras empachadas

Sergio V M Sánchez

jueves 23 de julio de 2020

Columna liberal

Sergio V M Sánchez

miércoles 15 de julio de 2020

Columna liberal

El buque fantasma de López Obrador

Sergio V M Sánchez

miércoles 08 de julio de 2020

Columna liberal

Morir de hambre ¿o por contagio del Covid-19? He ahí el dilema del gobierno

Sergio V M Sánchez

Cargar Más