/ jueves 6 de mayo de 2021

Columna liberal

En anterior entrega hicimos alusión a ese gran personaje que se menciona en la Biblia llamado Enoc, padre de Matusalen para mayor referencia y sería muy exhaustivo y laborioso aclarar de la existencia o no de “El Libro de Enoc” en el cual nos dan bastantes referencias de las profecías que él vaticinó.

Pero sobre todo de la llegada a la tierra de unos ángeles muy libidinosos que al ver que las hijas de los hombres eran hermosas y bonitas, las tomaron para sí y aparte de enseñarles muchos secretos, las embarazaron y ellas dieron a luz a una raza de gigantes, hechos que también se menciona en el Génesis del pentateuco.

Traemos a colación este tema porque Enoc da razón de esos ángeles que para unos son demonios y para otros extraterrestres porque nuestro personaje cita que bajaron del cielo en unas estrellas luminosas una era más grande y las otras se situaron a su alrededor al posarse en el suelo. Inclusive Enoc cita a esos ángeles por su nombre como Semyasa el jefe de todos ellos, pero eran doscientos los que descendieron en la cima del Monte Hermón. Encontramos los nombres de 19 que a la vez eran jefes de una decena cada uno de ellos.

Pero aquí viene el meollo de nuestra entrega; dentro de ese grupo de esos ángeles caídos se encontraba uno de nombre Azazel, que en la biblia se cita como un demonio que habitaba en un desierto y que Jehová el Dios de los judíos ordenó a sus sacerdotes escoger dos machos cabríos y que echaran un volado y que el que le tocara a él lo sacrificaran y se lo ofrendaran conforme a los rituales y el otro lo soltaran en el desierto y ya Azazel sabría cómo disponer del mismo. ¿El dios Jehová amigo de un demonio?

A todas luces se deduce que Jehová formó parte de algún grupo de ángeles que vino a tomar parte en la lucha por la posesión de este planeta y ejercer mando y protección de los diferentes grupos de habitantes de la tierra en este caso de los judíos ante quienes se ponía al frente de sus ejércitos y aniquilaba por miles a los enemigos del ejército israelí.

En un pasaje de las sagradas escrituras encontramos que ese Dios mandaba sacrificar en holocausto ganado porque literalmente dice “ese olor le era agradable a Jehová” ese gusto por las cosas materiales nos hacen dudar de que él sea el Dios verdadero y que en los evangelios Jesús el Cristo nunca se refirió a él como el Creador , Cristo siempre dijo: “ Mi padre que está en el cielo” o ¿Elí, por qué me has abandonado?, más claro, ni lo citan, (a Jehová) en el Nuevo Testamento y por si eso fuera poco, los musulmanes se refieren al Dios de los judíos como el demonio más grande que haya existido sobre la tierra. Ya nos tocará la oportunidad de dilucidar sobre quién fue realmente este personaje que fue ¿Ángel o demonio? esto dentro de los términos de respeto a sus seguidores y sobre todo de los judíos.

Ahora queremos darles a conocer un acto glorioso del Ejército Liberal en la recuperación de la ciudad de Puebla luego de la ocupación de México por las fuerzas francesas por casi tres años en un hecho muy similar a la Toma de la Bastilla, porque el 2 de abril de 1867 el Ejército Mexicano de Oriente al mando del general Porfirio Díaz con tres mil hombres, mal armados, parque de mala calidad, sin artillería y que tenían sitiada la ciudad de Puebla en manos del ejército francés con 5 mil hombres, bien armados y con 100 piezas de artillería, trincheras, baluartes, agua y alimentos.

Para empeorar las cosas para los soldados republicanos son informados que el general Leonardo Márquez ha salido rumbo a la ciudad de Puebla para auxiliar a los franceses lleva 18 piezas de artillería y una fuerza de 3 mil soldados, por lo que el 2 de abril a las 4 de la mañana el general Díaz y sus jefes deciden tomar Puebla por asalto y son rechazados, pero vuelven a la carga, hasta que el general Juan Crisóstomo Bonilla, al mando de 300 milicianos indígenas, toma la trinchera del costado de San Agustín a un costado de la catedral y sigue avanzando peleando a bayoneta calada y el parque agotándoseles.

Entonces Bonilla ordena al oficial Irineo Reyes que con un pequeño grupo de voluntarios penetren hasta la torre de la catedral y eche las campanas al vuelo, lo que hace creer a los soldados imperiales que la plaza ha caído en manos de los republicanos y que han sido derrotados, por lo que bajan las armas.

La columna del general Bonilla en ese ataque suicida sólo perdió 5 hombres y 8 heridos. Así se las gastaban los mexicanos en defensa de la patria, aunque también han existido y siguen existiendo mexicanos traidores.

En anterior entrega hicimos alusión a ese gran personaje que se menciona en la Biblia llamado Enoc, padre de Matusalen para mayor referencia y sería muy exhaustivo y laborioso aclarar de la existencia o no de “El Libro de Enoc” en el cual nos dan bastantes referencias de las profecías que él vaticinó.

Pero sobre todo de la llegada a la tierra de unos ángeles muy libidinosos que al ver que las hijas de los hombres eran hermosas y bonitas, las tomaron para sí y aparte de enseñarles muchos secretos, las embarazaron y ellas dieron a luz a una raza de gigantes, hechos que también se menciona en el Génesis del pentateuco.

Traemos a colación este tema porque Enoc da razón de esos ángeles que para unos son demonios y para otros extraterrestres porque nuestro personaje cita que bajaron del cielo en unas estrellas luminosas una era más grande y las otras se situaron a su alrededor al posarse en el suelo. Inclusive Enoc cita a esos ángeles por su nombre como Semyasa el jefe de todos ellos, pero eran doscientos los que descendieron en la cima del Monte Hermón. Encontramos los nombres de 19 que a la vez eran jefes de una decena cada uno de ellos.

Pero aquí viene el meollo de nuestra entrega; dentro de ese grupo de esos ángeles caídos se encontraba uno de nombre Azazel, que en la biblia se cita como un demonio que habitaba en un desierto y que Jehová el Dios de los judíos ordenó a sus sacerdotes escoger dos machos cabríos y que echaran un volado y que el que le tocara a él lo sacrificaran y se lo ofrendaran conforme a los rituales y el otro lo soltaran en el desierto y ya Azazel sabría cómo disponer del mismo. ¿El dios Jehová amigo de un demonio?

A todas luces se deduce que Jehová formó parte de algún grupo de ángeles que vino a tomar parte en la lucha por la posesión de este planeta y ejercer mando y protección de los diferentes grupos de habitantes de la tierra en este caso de los judíos ante quienes se ponía al frente de sus ejércitos y aniquilaba por miles a los enemigos del ejército israelí.

En un pasaje de las sagradas escrituras encontramos que ese Dios mandaba sacrificar en holocausto ganado porque literalmente dice “ese olor le era agradable a Jehová” ese gusto por las cosas materiales nos hacen dudar de que él sea el Dios verdadero y que en los evangelios Jesús el Cristo nunca se refirió a él como el Creador , Cristo siempre dijo: “ Mi padre que está en el cielo” o ¿Elí, por qué me has abandonado?, más claro, ni lo citan, (a Jehová) en el Nuevo Testamento y por si eso fuera poco, los musulmanes se refieren al Dios de los judíos como el demonio más grande que haya existido sobre la tierra. Ya nos tocará la oportunidad de dilucidar sobre quién fue realmente este personaje que fue ¿Ángel o demonio? esto dentro de los términos de respeto a sus seguidores y sobre todo de los judíos.

Ahora queremos darles a conocer un acto glorioso del Ejército Liberal en la recuperación de la ciudad de Puebla luego de la ocupación de México por las fuerzas francesas por casi tres años en un hecho muy similar a la Toma de la Bastilla, porque el 2 de abril de 1867 el Ejército Mexicano de Oriente al mando del general Porfirio Díaz con tres mil hombres, mal armados, parque de mala calidad, sin artillería y que tenían sitiada la ciudad de Puebla en manos del ejército francés con 5 mil hombres, bien armados y con 100 piezas de artillería, trincheras, baluartes, agua y alimentos.

Para empeorar las cosas para los soldados republicanos son informados que el general Leonardo Márquez ha salido rumbo a la ciudad de Puebla para auxiliar a los franceses lleva 18 piezas de artillería y una fuerza de 3 mil soldados, por lo que el 2 de abril a las 4 de la mañana el general Díaz y sus jefes deciden tomar Puebla por asalto y son rechazados, pero vuelven a la carga, hasta que el general Juan Crisóstomo Bonilla, al mando de 300 milicianos indígenas, toma la trinchera del costado de San Agustín a un costado de la catedral y sigue avanzando peleando a bayoneta calada y el parque agotándoseles.

Entonces Bonilla ordena al oficial Irineo Reyes que con un pequeño grupo de voluntarios penetren hasta la torre de la catedral y eche las campanas al vuelo, lo que hace creer a los soldados imperiales que la plaza ha caído en manos de los republicanos y que han sido derrotados, por lo que bajan las armas.

La columna del general Bonilla en ese ataque suicida sólo perdió 5 hombres y 8 heridos. Así se las gastaban los mexicanos en defensa de la patria, aunque también han existido y siguen existiendo mexicanos traidores.

ÚLTIMASCOLUMNAS
jueves 17 de junio de 2021

Columna liberal

Sergio V M Sánchez

jueves 10 de junio de 2021

Columna liberal

Sergio V M Sánchez

jueves 20 de mayo de 2021

Columna liberal

Muchas promesas, muchas mentiras

Sergio V M Sánchez

jueves 13 de mayo de 2021

Columna liberal

Madre universal, progenitora excelsa

Sergio V M Sánchez

jueves 06 de mayo de 2021

Columna liberal

¿Lucha por la tierra se dio entre ángeles o demonios?

Sergio V M Sánchez

jueves 22 de abril de 2021

Columna liberal

Conocer nuestra historia u olvidarla

Sergio V M Sánchez

jueves 15 de abril de 2021

Columna liberal

Alexandro Martinez, poeta revolucionario

Sergio V M Sánchez

Cargar Más